GESTIÓN POLÍTICA DE LA PANDEMIA

Sánchez termina la alarma con más apoyos de los que tenía antes de la pandemia

Gobierno y PP se dan una tregua, en busca de pactos de mínimos sobre la reconstrucción; se retrasa la comisión de investigación y el Ejecutivo intenta recuperar a ERC

Foto: El ministro de Sanidad, Salvador Illa (c), conversa con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián (d), y con el portavoz del PNV, Aitor Esteban (i), en el pleno celebrado este jueves. (EFE)
El ministro de Sanidad, Salvador Illa (c), conversa con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián (d), y con el portavoz del PNV, Aitor Esteban (i), en el pleno celebrado este jueves. (EFE)
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Con altibajos, riesgos, tropiezos y prisas, pero Pedro Sánchez termina el periodo de estado de alarma con más apoyo parlamentario a sus iniciativas y en vísperas de lograr un acuerdo, aunque sea de mínimos, sobre la llamada reconstrucción.

Mantiene el respaldo del PNV, aunque haya sido obviamente a costa de negociaciones y cesiones; ha incorporado en el camino como socio preferente a Ciudadanos, y ha terminado con una tregua con el PP que promete acuerdos antes del cierre del Parlamento en agosto. Queda ERC ligeramente alejado del poder de atracción del Gobierno, aunque con el interés de la Moncloa de recuperarlos con gestos como la celebración en julio de la segunda reunión de la mesa de diálogo para Cataluña.

Momentáneamente, Sánchez logra la transversalidad, con varias opciones, a la espera de que en septiembre lleguen los Presupuestos y Europa marque el camino.

El PP empezó apoyando la declaración del estado de alarma y dos prórrogas, por pura conveniencia y sin acuerdos, siguió con discursos muy duros contra la gestión del Gobierno y termina apoyando el ingreso mínimo vital y el llamado decreto de la nueva normalidad, que sustituye el estado de excepcionalidad.

Esta vez, ha sido con negociación (aunque breve) y acuerdo, y se abre la posibilidad de pactar el texto definitivo de la norma cuando se tramite como proyecto de ley. También Gobierno y PP dan por seguro que puede haber acuerdo en la llamada Comisión para la Reconstrucción.

Este jueves se cierran los plenos del Congreso durante dos semanas y quedarán dos antes del mes de agosto. En uno de esos dos, en la última quincena de julio, se votarán definitivamente las conclusiones de la comisión, y fuentes socialistas y populares creen probable el acuerdo. De hecho, han hecho renuncias claras en sus propuestas para favorecerlo.

Sánchez termina la alarma con más apoyos de los que tenía antes de la pandemia

Además, fuentes del Grupo Parlamentario del PP explican que es muy probable que retrasen la formalización de la comisión de investigación sobre la gestión de la pandemia hasta el mes de septiembre. Además de la decisión política, hay también un condicionante de tiempo para que primero se voten esas conclusiones y luego se presente dicha comisión de investigación.

Fuentes del PP aseguran que el Gobierno, finalmente, ha aceptado negociar con ellos y está firmemente convencido del acuerdo como consecuencia de presiones, como la que procede de Europa, que exige amplios acuerdos parlamentarios y cierta estabilidad institucional, en un momento en que aportará fondos nunca utilizados para hacer frente a los efectos de la pandemia.

Y fuentes del Gobierno creen que hay un cambio en el PP, tras haber crispado y utilizado los muertos para hacer oposición como consecuencia de un cálculo estratégico que tiene que ver con las elecciones del 12 de julio en Galicia, donde Alberto Núñez Feijóo concurre con un mensaje más moderado. También por la presión de los barones regionales que, a su vez, han suscrito pactos en sus comunidades y que, además, ahora asumen la gestión directa de la pandemia.

Sánchez termina la alarma con más apoyos de los que tenía antes de la pandemia

También ven significativo que Pablo Casado encomendara la negociación a Ana Pastor, en lugar de a Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz en el Congreso y, en teoría, la persona indicada para esa función de dialogar con otros grupos.

La voluntad de acuerdo del Gobierno no ha llegado al punto de estrechar las relaciones entre Sánchez y Casado. Hace casi un mes que no hablan y sus conversaciones se producen de forma pública en los debates del Congreso y en un tono agrio y de desagrado personal mutuo. Al menos ahora, debajo de esa espuma de dureza, hay diálogos y posibles acuerdos.

Hace semanas fue Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno, la que llamó al líder del PP para ofrecerle diálogo y este designó a Ana Pastor para asuntos sanitarios y a Elvira Rodríguez para los económicos.

Sánchez termina la alarma con más apoyos de los que tenía antes de la pandemia

Unidas Podemos también era partidario de llegar a acuerdos y por eso aceptó desde el principio no incluir posiciones de máximos como el impuesto para las rentas altas o la reforma laboral.

Los capítulos en que los partidos ven posibles los acuerdos son los referidos a fortalecer el Ministerio de Sanidad, reformar el sistema de residencias de ancianos, promocionar la atención primaria o crear depósitos estratégicos de material, entre otros.

Alguno de ellos presenta problemas y contraindicaciones, como el referido a dar más contenido al Ministerio de Sanidad, porque los partidos nacionalistas e independentistas podrían poner objeciones, por entender que supondría restárselo a las comunidades autónomas.

La propuesta del PSOE y Unidas Podemos incluye dos propuestas aparentemente contradictorias: “Rediseñar una nueva arquitectura institucional para el conjunto del SNS basada en la cogobernanza, la cooperación y la coordinación de las comunidades autónomas entre sí y con el Ministerio de Sanidad” y, por otro lado, “reforzar el Ministerio de Sanidad para que pueda desempeñar con efectividad sus funciones en un sistema descentralizado”.

Tampoco está clara la posibilidad de crear instrumentos legales para hacer frente a la pandemia sin necesidad de recurrir a la declaración de alarma. De hecho, el Gobierno pactó con Ciudadanos hacerlo hace más de un mes y ha abandonado esa idea, entre otras cosas por la presión de sus socios nacionalistas. En este punto, la propuesta dice: “Actualizar la legislación sanitaria de ámbito nacional y autonómico, adaptándola a las propuestas de la Comisión de Reconstrucción”.

En economía, las propuestas de los dos partidos del Gobierno son intencionadamente genéricas para buscar el acuerdo y que sea imposible rechazarlas. Por ejemplo: "Continuar las medidas de apoyo en el corto plazo y adaptar a la desescalada el plan de choque ante los efectos económicos y sociales de la crisis sanitaria, con medidas para proteger el tejido productivo y el empleo, así como las rentas de las familias, tejer una red de seguridad para las personas más vulnerables y apoyar en particular la recuperación de los sectores más afectados".

Y sobre la Unión Europea: “Coordinar con los socios europeos las medidas necesarias que permitan restaurar la libre circulación con garantías de seguridad en fronteras internas y externas Schengen”.

Son tan genéricos para favorecer el acuerdo con PP y Ciudadanos que algunos de los partidos que apoyan habitualmente al Gobierno han criticado, precisamente, que puedan estar vacíos de contenido. "Me ha recordado a la carta a los Reyes Magos. Hay muchas medidas que pueden ser positivas, que serán para un consenso de todos, pero el que mucho abarca poco aprieta. Debería haber más concreción", según ha dicho la diputada Idoia Sagastizabal (PNV) en la comisión.

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