EL ANTERIOR INFORME QUEDÓ "VIEJO" ENSEGUIDA

Redondo, sobre el covid: "Con la información disponible, es difícil hacerlo mejor"

El director de Gabinete de Sánchez anuncia que se elaborará una nueva estrategia de seguridad nacional que entrará en vigor en 2021 y una ley de aportación de recursos a este propósito

Foto: Iván Redondo, director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, este 25 de junio en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, en el Senado. (EFE)
Iván Redondo, director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, este 25 de junio en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, en el Senado. (EFE)

El covid-19 lo cambió todo. Y nadie vio venir la amenaza. Es el argumento del Ejecutivo, su línea de defensa frente a una oposición que le acusa de no haberse anticipado y no haber previsto la amenaza. Ese riesgo no figuraba siquiera en el informe anual de seguridad nacional de 2019, que el Gobierno aprobó el pasado 4 de marzo, en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional presidida por el Rey y tan solo 10 días antes de la declaración del estado de alarma. Y no aparecía porque ese documento, que repasaba ese ejercicio, quedó "envejecido" en cuanto estalló la pandemia.

Ese documento llegó a las Cortes Generales y este jueves le tocó defenderlo al director de Gabinete del presidente, Iván Redondo, en su calidad de secretario del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), el máximo órgano asesor del Ejecutivo en materia de seguridad del Estado. Lo hizo en la Comisión Mixta Congreso-Senado, durante una larga comparecencia ante sus señorías en la que expuso los informes de 2018 y 2019 y en la que además presumió de la gestión del Gobierno en estos meses: "Con la información disponible, es difícil hacerlo mejor".

En el documento, de 280 páginas [aquí en PDF], consideraba la posibilidad de una pandemia en España como el penúltimo riesgo de amenaza. Como la número 14 de las 15 recogidas, tan solo por delante de la proliferación de armas de destrucción masiva. Los tres factores de riesgo que ocupaban la parte alta de la tabla eran la "vulnerabildiad del ciberespacio, el espionaje y la inestabilidad económica y financiera". La cuarta y quinta posición se reservaban a los flujos migratorios irregulares (pese a la disminución del número de llegadas de 'sin papales' a las costas españolas, del 55% respecto al año anterior) y los efectos del cambio climático. Los siguientes puestos quedaron ocupados por la vulnerabilidad energética, las emergencias y catástrofes y las amenazas a infraestructuras críticas. En esa zona intermedia se hallaban también el crimen organizado, el terrorismo, los conflictos armados, la vulnerabilidad aérea y la marítima.

Redondo alega que el texto es "hijo de su tiempo, el año 2019, con la mirada de 2019", pero envejeció como cualquier "disrupción" o hecho relevante


El informe de 2019 señalaba que si bien los resultados del análisis asignaban a la proliferación de armas de destrucción masiva y a epidemias y pandemias los últimos puestos en el ránking, su nivel de impacto era de "moderado-severo" y se encontraba comprendida entre los niveles "probable" y "poco probable". Es decir, el CSN no fue capaz de ver venir el estallido de una pandemia de características semejantes al coronavirus.

Redondo explicó en el Senado, ante sus señorías, que el informe de 2019 incluía ese estudio sobre la percepción de riesgos para España según su potencial impacto y la probabilidad de ocurrencia. Era un estudio, dijo, "hijo de su tiempo, el año 2019, con la mirada de 2019". Detalló que la tabla se elaboró sobre la base de una encuesta en la que participaron 116 expertos, procedentes tanto de la Administración pública como de centros de pensamiento y ámbitos académicos.

Moncloa mueve ficha

"Ha sido un ejercicio académico inmejorable, nunca realizado por el Departamento de Seguridad Nacional desde su nacimiento, pero que el covid-19 ha envejecido estos meses, como sucede en la historia de la Humanidad con cualquier disrupción o hecho relevante que nos marca un antes y un después. Y el covid-19 lo es". En el informe de 2019, advirtió, se subrayaba una desaceleración del ritmo de recuperación económica (por el proteccionismo comercial, el Brexit, la ralentización económica mundial y las transformaciones estructurales que necesita España). "No obstante, la grave situación actual causada por el coronavirus, que Naciones Unidas ha calificado como la peor crisis vivida desde la Segunda Guerra Mundial, cambió el marco", precisó. Ha sido un "cisne negro", por sus efectos devastadores, pero también un "cisne blanco" por las oportunidades que ofrece para la reconstrucción.

Justo la crisis del coronavirus motiva, siguió Redondo, que la Moncloa mueva ficha. El Ejecutivo comenzará a elaborar en el segundo semestre del año, con vistas a que entre en vigor en 2021, una nueva estrategia de seguridad nacional. Estas estrategias han tenido hasta ahora una vigencia de cinco años, y en la última, aprobada en 2017 —aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy—, se establecieron 15 ámbitos como referencia de las amenazas y desafíos a los que se enfrenta España. Ámbitos que no son "inmóviles" y que se "interrelacionan entre sí". Una interdependencia, dijo, que se ha podido comprobar durante la crisis del covid-19, que ha afectado a "cuatro de estos ámbitos: epidemias y pandemias, seguridad económica, ciberseguridad o emergencias y catástrofes". E incluso tocaría cuestiones como la desinformación o el orden público, amplió.

El 'spin doctor' del presidente citará a los grupos en la Moncloa para implicarlos en la elaboración de la nueva estrategia de seguridad nacional

"No podemos descartar que cualquier nueva amenaza en el futuro puede afectar a más ámbitos —esgrimió Redondo—. Resulta oportuno e inteligente volver a evaluar los ámbitos definidos en la seguridad nacional: medirlos, auditarlos y analizarlos". Por eso, se impulsará una nueva estrategia de seguridad nacional, que debe nacer "desde una visión: España se construye desde el Gobierno y desde la oposición". El director de Gabinete de Sánchez anunció que antes y después de iniciar ese proceso operativo de renovación de la estrategia contará con los grupos. Así, citará a los miembros de la Comisión Mixta en el Palacio de la Moncloa en julio, ofrecimiento al que no se opuso ningún portavoz, o al menos no lo adelantó en sus intervenciones.

Una previsión de 2015

Enseguida enhebró Redondo con un segundo anuncio: el Consejo de Ministros aprobará, antes de final de año, un anteproyecto de Ley de Aportación de Recursos a la Seguridad Nacional. La mano derecha del presidente recordó que la Ley de Seguridad Nacional, de 2015 (y que pactaron PP y PSOE), hablaba ya de la aportación de recursos humanos y materiales, pero apenas recogía los principios básicos, la participación de las diversas administraciones en el sistema, el catálogo de capacidades y los planes de preparación. Pero esa norma preveía, en su disposición final tercera, que el Gobierno debía remitir a las Cortes un proyecto de ley sobre esta cuestión en el plazo de un año desde la aprobación del texto.

El borrador de anteproyecto de Ley de Recursos a la Seguridad Nacional está "actualizándose" y se espera que esté ultimado a finales de año

El Ejecutivo de Rajoy no aprobó ningún borrador, pero el de Sánchez ya lo tiene, aseguró, pero no dio tiempo a presentarlo ante las Cámaras por la disolución de las Cortes en marzo de 2019, camino a las elecciones generales del 28 de abril. Ese borrador, añadió el 'spin doctor' del presidente, se está "actualizando", incorporando la experiencia de la crisis del coronavirus. "En particular, se ocupa de la elaboración del catálogo de capacidades de los sectores estratégicos para la seguridad nacional y de los correspondientes planes sectoriales de aportación de recursos". El Ejecutivo confía en contar con el apoyo de la Comisión Mixta para su aprobación.

Redondo, sobre el covid: "Con la información disponible, es difícil hacerlo mejor"

Redondo hizo otros tres anuncios. Uno, la publicación del informe en todas las lenguas cooficiales del Estado (euskera, catalán, gallego, además de en castellano), ya accesibles en la web del Departamento de Seguridad Nacional. Dos: la extensión de la malla B (Bravo) de comunicaciones especiales y seguras al conjunto de presidentes de comunidades y ciudades autónomas. Y tres, favorecer "un mayor arraigo de la cultura de la seguridad nacional en España": amplicar el mensaje del informe y acercarlo a un público cada vez más amplio.

El rey Felipe VI preside el Consejo de Seguridad Nacional junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; los cuatro vicepresidentes (Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera), y varios miembros del Ejecutivo, el pasado 22 de junio en el palacio de la Zarzuela, en Madrid. (EFE)
El rey Felipe VI preside el Consejo de Seguridad Nacional junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; los cuatro vicepresidentes (Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera), y varios miembros del Ejecutivo, el pasado 22 de junio en el palacio de la Zarzuela, en Madrid. (EFE)

El director de Gabinete relató que tras el cambio de Gobierno se realizó un análisis de la red de comunicaciones especiales de la Presidencia del Gobierno —la citada malla B—, y se elaboró un plan de progresiva ampliación de comunicaciones seguras, extendiéndolas tanto telefónicamente para todos los ministerios como para el uso de videoconferencias y transmisión de datos. "En 2020 se han instalado 19 videoteléfonos seguros (videoteléfono + cifrador) de la malla B (bravo): al presidente del Gobierno, a 12 ministros, y en 6 salas de crisis de ministerios". El paso que da la Moncloa ahora es que se ampliará la malla B a los presidentes autonómicos para "poder garantizar la confidencialidad de la información que se comparte a través de una comunicación segura" entre el jefe del Ejecutivo y los mandatarios regionales.

"Soy un humilde asesor"

La sesión discurrió tranquila en el Senado pero también por el sendero previsible. Así, PP y Ciudadanos exigieron saber si en la reunión del 4 de marzo del CSN, diez días antes de la declaración de alarma, se habló de un posible estallido de la pandemia y si Sánchez recibió informes elaborados por el Departamento de Seguridad Nacional en los que se le advertía del riesgo de propagación del virus. El portavoz de Vox en la comisión, Iván Espinosa de los Monteros, pidió directamente la dimisión de Redondo por el "caos generado bajo su mandato". Fue él quien más incidió en el carácter de gurú del director de Gabinete ("este no es un episodio de 'Juego de tronos"). Pero él, como réplica a los grupos, intentó restarse el poder que todos en el Ejecutivo y fuera de él le atribuyen: "Soy un humilde asesor que no aspira a tomar una decisión, sino a una recomendación".

Críticas de la derecha por la gestión del covid y por meter a Iglesias en la comisión del CNI. Redondo replica que conoce y "admira" al vicepresidente

El diputado del PP Juan Antonio Callejas no pidió la caída de Redondo aunque sí le preguntó si piensa "asumir alguna responsabilidad" porque "quien falló fue el órgano político del sistema". "Usted y su jefe". "Usted ha hablado de que la crisis del coronavirus era un cisne negro. Pues no, era un rinoceronte gris. De haber estado en la gestión de la crisis, habrían hecho un buen uso del Sistema de Seguridad Nacional", enfatizó el dirigente. El parlamentario popular recordó que su grupo lleva meses pidiendo las notas diarias que el DSN hace llegar al presidente para asesorarle en la toma de decisiones.

El director del Gabinete del Presidente del Gobierno, Iván Redondo (c), a su llegada al Senado donde compareció, este jueves, ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional. Junto a él, el director del Departamento de Seguridad Nacional, Miguel Ángel Ballesteros (i), y el director adjunto del Gabinete de la Presidencia, Paco Salazar. (EFE)
El director del Gabinete del Presidente del Gobierno, Iván Redondo (c), a su llegada al Senado donde compareció, este jueves, ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional. Junto a él, el director del Departamento de Seguridad Nacional, Miguel Ángel Ballesteros (i), y el director adjunto del Gabinete de la Presidencia, Paco Salazar. (EFE)

Redondo precisó que esas notas, que revisten un carácter más de "teletipo", al ser más descriptivas que otra cosa, ya le habían sido enviadas —el cargo popular insistió en que no las tenía— y que las actas es material clasificado. En respuesta a Cs le dijo que no podía comentarle la deliberación de la reunión del 4 de marzo, ni exponerle si se habló o no entonces del riesgo de pandemia, porque las deliberaciones del órgano son secretas, pero las actuaciones del Gobierno de los siguientes días se podían seguir en los pasos que fue dando el ministro de Sanidad, Salvador Illa. A la acusación reiterada del PP de que el Gabinete tapa los números de muertos por coronavirus, Redondo no quiso entrar, aunque dejó el recado de que "no es buen camino" utilizar a las víctimas.

"Humildad, lealtad y unidad"

El Gobierno hace la lectura de que ha salido bastante airoso de un combate complicadísimo contra la pandemia. Y aunque ahora sea fácil predecir el pasado, es un ejercicio estércil, vino a decir, porque lo que llegó fue una "ola gigante" que sumergió a todo el mundo. "Con el covid hay un antes y un después en los sistemas de vigilancia epidemiológica. Hay varias lecciones a extraer: humildad de todos, unidad y lealtad, porque la unidad salva vidas y empresas", aconsejó, reproduciendo, obviamente, la línea argumental de Sánchez, de quien es su máximo asesor. El consejo de "humildad" era la receta que mandaba al PP, y recordó que el presidente murciano, Fernando López Miras, aseguró el 9 de marzo, tras las marchas feministas del 8-M, que en ese momento no hacía falta cancelar eventos multitudinarios. "Igual se sonrojan" los dirigentes del PP al oírlas otra vez, ironizó.

Redondo presume de la gestión del Gobierno con el covid: "Se puede hacer diferente, pero creo que con la información disponible... es difícil hacerlo mejor"

"Se puede hacer diferente [la gestión de la crisis del coronavirus], pero creo que con la información disponible... es difícil hacerlo mejor", presumió, aludiendo a las medidas adoptadas por el Gobierno, diametralmente opuestas a las adoptadas con el PP: moratoria de las hipotecas, prolongación de los ERTE con diálogo social, ingreso mínimo vital... "Pero hay que ser humildes. Ya veremos en el futuro [...]. Ojalá en el ámbito de la seguridad nacional todos hagamos la mejor estrategia, y que haya unidad y lealtad de todos, y me llevo ese mensaje", indicó, satisfecho de que los grupos hubieran aceptado su invitación a trabajar en la nueva estrategia desde julio y con una reunión en la Moncloa.

Vox y PP también sacaron a colación que el Gobierno aprovechara real decreto ley de medidas económicas del covid para colar la reforma de la Comisión Delegada para Asuntos de Inteligencia e integrar en ella al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. Espinosa de los Monteros denunció que Sánchez deje al líder de Podemos "controlar" el CNI cuando en la campaña de las generales del 10-N dijo que no dormiría con su formación en el Ejecutivo. Argumento en el que también se apoyó el PP. Redondo aseguró que Iglesias es una persona a la que conoce, "admira" y considera "un servidor".

Redondo, sobre el covid: "Con la información disponible, es difícil hacerlo mejor"

"El vicepresidente segundo es un miembro del Consejo de Ministros, cuyas deliberaciones son secretas, y no hay ningún problema en que sea miembro de la Comisión Delegada para Asuntos de Inteligencia, que es de carácter reservado", defendió el director de Gabinete del presidente. Además, la reforma, que la formación de ultraderecha llevó al Tribunal Constitucional, no se hizo con ese fin, sino para actualizar la ley de 2002, ya que la Administración y el diseño del Ejecutivo ha cambiado respecto a la formulación que hizo José María Aznar. Con el cambio, quien entra en la Comisión Delegada es el propio Redondo, en lugar de su número dos en la Moncloa, Félix Bolaños, el secretario general de la Presidencia del Gobierno.

El Rey preside la primera reunión del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) ya con la coalición de PSOE y Unidas Podemos en el poder, el pasado 4 de marzo en la Moncloa. (EFE)
El Rey preside la primera reunión del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) ya con la coalición de PSOE y Unidas Podemos en el poder, el pasado 4 de marzo en la Moncloa. (EFE)

Pese a las críticas más asperas de PP y Vox, el todopoderoso hombre de la confianza de Sánchez encontró buena receptividad de los grupos. Javier Alegre, de Cs, y Roberto Uriarte, de Unidas Podemos, mostraron su disposición a colaborar con el Ejecutivo. Coincidió el primero con el objetivo de construir "una vida política razonable y no crispada": "Me ha gustado oírle que nos van a convocar: por mi parte, nos puede convocar en julio, agosto, el Día de la Virgen... me da lo mismo, pero convóquenos de manera constructiva". El representante morado recordó incluso que si algo es la "quintaesencia de la política del Estado es la de seguridad nacional", donde hace falta "formular consensos y buscar acuerdos entre todas las fuerzas". El portavoz de ERC, Xabier Castellana, demandó que la nueva estrategia de seguridad tenga en cuenta una amenaza que considera clave, "el auge del fascismo global".

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