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La AN condena a 389 años de cárcel al etarra Garitagoitia por 25 tentativas de asesinato
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DAÑOS TERRORISTAS Y TENENCIA DE EXPLOSIVOS

La AN condena a 389 años de cárcel al etarra Garitagoitia por 25 tentativas de asesinato

El tribunal considera probado que Garitagoitia colocó tres artefactos explosivos junto al repetidor situado en el cerro de Santa Bárbara, en Hernani, el 15 de enero de 2009

Foto: La abogada Jone Goirizelaia (d) interviene durante el juicio al etarra Iurgi Garitagoitia Salegi celebrado en la Audiencia Nacional. (EFE)
La abogada Jone Goirizelaia (d) interviene durante el juicio al etarra Iurgi Garitagoitia Salegi celebrado en la Audiencia Nacional. (EFE)

La Audiencia Nacional ha condenado a 389 años de cárcel al etarra Iurgi Garitagoitia por colocar een 2009 una bombra en un repetidor de telefonía de Hernani, en Guipúzcoa, y otras dos como trampa para alcanzar a los ertzaintzas que acudiesen tras la explosión. El tribunal le condena como autor de 25 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa, un delito de daños terroristas y otro de tenencia de explosivos. El acusado ha sido entregado de forma temporal por Francia, donde cumple condena por asociación de malhechores.

El tribunal considera probado que Iurgi Garitagoitia, como miembro del comando Ezuste de ETA y junto con Joanes Larretxea Mendiola y Manex Castro, colocó tres artefactos explosivos junto al repetidor situado en el cerro de Santa Bárbara, en Hernani, el 15 de enero de 2009. Para entonces, su pertenencia a ETA era "conocida por las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, por lo que habían pasado a la clandestinidad, se ocultaban en Francia, habían recibido adiestramiento en el uso de armas y en el manejo de explosivos, y se desplazaban a España para actuar", explica la sentencia.

Foto: El etarra Txapote, durante un juicio por uno de sus atentados. (EFE)

La primera bomba explotó de madrugada y las otras dos fueron desactivados por los técnicos a primera hora de la mañana. La sentencia relata que los segundos artefactos tenían una importante carga de metralla para potenciar sus efectos, de modo que queda claro que su "finalidad no podía ser otra que la de alcanzar al mayor número posible de miembros de la Ertzaintza, cuando fuesen al lugar con motivo de la primera explosión”.

Según explica la sentencia, estos artefactos trampa "se dejaron ocultos entre la maleza en el camino de acceso, unidos entre sí con un sedal, que atravesaba el camino, teniendo uno de ellos un temporizador programado a las 3,31 de esa madrugada, de forma que ambos debían explotar si se tocaba el sedal o si llegaba la hora programada". "A lo largo de ese camino pegaron con cinta adhesiva tres folios con la inscripción en euskera 'Kontuz bonba ETA', que significa 'Cuidado bomba ETA'. También hicieron una pintada con un spray amarillo en un muro con el mismo mensaje".

Foto: Atentado en Palmanova en 2009. (Reuters)

El tribunal recuerda además que el objetivo de matar apareció expresamente reconocida en la reivindicación del atentado que hizo ETA unos meses después, el 15 de junio, en el diario GARA: “El 16 de enero, en Hernani, una acción mediante artefacto explosivo contra el repetidor situado en el monte de Santa Bárbara, provocando daños materiales. ETA había colocado con ese artefacto explosivo otros dos artefactos con la intención de impactar a los artificieros de la policía autónoma de España. No se produjo resultado. ¡Viva el País Vasco Libre! ¡Viva el País Vasco socialista! ¡Luchar hasta conseguir la independencia y el socialismo!”.

En el juicio, Garitagoitia argumentó que al preparar la bomba no sabía para que se iba a utilizar, pero la sentencia echa por tierra este razonamiento: para preparar el artefacto, hay que saber con detalle el objetivo que se pretende alcanzar y queda clara la intención de matar cuando "se incluye metralla" y un temporizador con "un mecanismo de iniciación por sedal trampa”. La sentencia explica además que no lograron su objetivo porque el sedal no se accionó y falló la conexión del temporizador, pero se le condena por 25 asesinatos en grado de tentativa porque la noche del atentado, entre ertzainas, técnicos y policías municipales, acudieron al repetidor 25 personas.

La Audiencia Nacional ha condenado a 389 años de cárcel al etarra Iurgi Garitagoitia por colocar een 2009 una bombra en un repetidor de telefonía de Hernani, en Guipúzcoa, y otras dos como trampa para alcanzar a los ertzaintzas que acudiesen tras la explosión. El tribunal le condena como autor de 25 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa, un delito de daños terroristas y otro de tenencia de explosivos. El acusado ha sido entregado de forma temporal por Francia, donde cumple condena por asociación de malhechores.

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