TEXTO CONTRA EL ACTIVISMO 'QUEER'

El argumentario feminista del PSOE rebela al colectivo trans y reabre fisuras con Podemos

El documento firmado con Calvo, el mismo día en que Iglesias presentó la Ley de Infancia, levanta críticas por "tránsfobo", acusación que el partido niega. Ferraz intenta reconducir tensiones

Foto: La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, junto a varios ministros y dirigentes socialistas, en la pasada manifestación del 8-M, en Madrid. (EFE)
La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, junto a varios ministros y dirigentes socialistas, en la pasada manifestación del 8-M, en Madrid. (EFE)

La política precovid, que ya parece la prehistoria, se despidió con la pugna entre el PSOE y Unidas Podemos a cuenta de la Ley de Libertad Sexual, el 'solo sí es sí'. Y la primera política poscovid también tiene al feminismo como objeto de debate. Ahora la pelea no se ha instalado en el seno del Gobierno de coalición, apremiado por la urgencia de la reconstrucción social y económica, sino en un escalón inferior, diferente, que implica a partidos y organizaciones sociales. Pero la tensión ha estallado, y se veía venir. La fuente de disputa ha sido un argumentario contra la llamada teoría 'queer' enviado desde Ferraz a sus cargos orgánicos, y firmado entre otros por la secretaria de Igualdad del PSOE y vicepresidenta primera del Ejecutivo, Carmen Calvo, que ha soliviantado al colectivo trans —por "tránsfobo"— a solo dos semanas de las celebraciones del Orgullo LGTBI. Y ha enfatizado las diferencias de PSOE y Unidas Podemos, que las hay, en torno al feminismo. Unos, los socialistas, temen que las leyes impulsadas por el Ministerio de Igualdad, en manos de Irene Montero, acaben "desdibujando" a la mujer. Los morados, en cambio, insisten en que esa no es la pretensión en ningún caso, que ellos se ciñen a lo firmado en el acuerdo de gobierno y que en el enredo se ha metido "solo el PSOE" hasta el punto de desairar a los colectivos LGTBI, tradicionalmente muy cercanos al partido.

Es difícil explicar el verdadero origen. El detonante de una polémica que ha contaminado toda la semana, aunque haya copado menos titulares, y que responde a un debate muy de fondo, muy teórico, que se ha instalado en el seno del propio movimiento feminista y que tiene implicaciones jurídicas. Algunos dirigentes de la cúpula del PSOE explican que la razón del manifiesto hay que buscarla en el proyecto de Ley de Infancia [aquí en PDF] que este martes, 9 de junio, aprobó el Consejo de Ministros para su remisión al Congreso y que presentó el vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias. Pero las discrepancias entre las dos formaciones socias en el Ejecutivo vienen de más lejos, ya desde la legislatura 2016-2019, y emergieron con mayor crudeza en la rápida redacción de la Ley de Libertad Sexual, aunque en aquel momento la discusión sobre las dos concepciones enfrentadas del feminismo era un asunto más colateral.

Para el PSOE, el sexo es un hecho biológico insoslayable que determina las condiciones de las mujeres, y el género es una "construcción social"


Ese mismo 9 de junio, salió de Ferraz un argumentario [aquí en PDF] que buscaba responder a la "polémica creciente respecto a la utilización y la confusión, en ocasiones interesada, de algunos conceptos fundamentales en el feminismo, como son el sexo y el género". La teoría 'queer', señalaba la carta, va "ganando terreno en el mundo académico y activista" y "niega la existencia del sexo biológico, por lo que desdibuja y difumina la realidad de las mujeres". El argumentario, de cuatro páginas, remitido a los cuadros orgánicos y difundido rápidamente entre los colectivos sociales, estaba firmado por Calvo, pero también por el secretario de Organización y ministro de Transportes, José Luis Ábalos; el responsable de Coordinación Territorial, Santos Cerdán, y el secretario de Relaciones Institucionales y vicepresidente primero del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.


El argumentario es muy contundente. Subraya que el sexo es un hecho biológico, y ese sexo con el que nacen las mujeres "determina su lugar en el mundo", determina los "derechos y el grado de ciudadanía con el que cuentan y, en los casos más extremos, incluso que sean agredidas, vejadas o asesinadas". El género, para el PSOE, es la "construcción social del sexo biológico con el que se nace, el conjunto de roles sociales y culturales, de tareas y estereotipos que se asignan a hombres y mujeres".

"Las matan por ser mujeres"

"A las mujeres las matan por nacer mujeres, a las niñas les mutilan los genitales, por nacer mujeres las asignan socialmente la responsabilidad de los cuidados, por nacer mujeres las casan forzosamente y las cercenan la voluntad individual, por nacer mujeres las niegan el derecho al voto, las impiden acceder a recursos y sufren los índices más altos de pobreza o precariedad". En esta desigualdad estructural que supone el sexo, sigue el documento, se basa "la discriminación, la violencia machista y la ausencia de reconocimiento pleno de la ciudadanía de las mujeres y las niñas", de tal manera que "si se niega el sexo, se niega la desigualdad que se mide y se construye en base a este hecho biológico".

El partido sostiene que "el compromiso del PSOE con las personas transexuales y la lucha por la consecución de sus derechos es incuestionable"

A partir de ahí, el PSOE denuncia la "manipulación interesada" entre identidad sexual —la correspondencia o no entre el sexo con el que se nace y con el que una persona se siente identificada, en cuyo caso se habla de transexualidad— e identidad de género —al margen del sexo biológico y que puede hacer que una persona se sienta hombre con cuerpo de mujer, y a la inversa—. "El compromiso del PSOE con las personas transexuales y la lucha por la consecución de sus derechos es incuestionable", proclama el texto.

El problema, sigue el documento, viene con la plasmación jurídica de la llamada autodeterminación de género que defiende el activismo 'queer'. Esta corriente de pensamiento sostiene que sexo y género son una construcción social. Bastaría con que uno sienta ser hombre o mujer para ser registrado como tal. Es decir, se remite al 'sexo sentido'. El argumentario socialista señala que no se trata de "cuestionar si una persona se siente hombre o mujer", al margen de su sexo biológico o el aspecto físico que quiera manifestar, sino "cómo se traslada un sentimiento y su expresión —especialmente cuando no se mantiene estable en el tiempo— al ordenamiento jurídico y qué implicaciones tiene hacerlo".

El PSOE se opone así a que los sentimientos de una persona tengan "automáticamente efectos jurídicos plenos". "El denominado 'derecho a la libre determinación de la identidad sexual' o 'derecho a la autodeterminación sexual' carece de racionalidad jurídica". Para contar con efectos jurídicos plenos, defiende el partido, ha de darse una "situación estable de transexualidad", que es la que viene recogida en la ley 3/2007, impulsada por José Luis Rodríguez Zapatero, que permite el cambio de sexo si un informe clínico diagnostica la disforia de género (disonancia entre el sexo biológico y la identidad sexual sentida) y el solicitante ha sido tratado médicamente durante al menos dos años. Se exige hormonación, aunque no una cirugía de reasignación sexual.

Estadísticas, recursos, paridad

El argumentario plantea que "si basta con que un hombre exprese en un momento determinado que se siente mujer, sin ninguna otra consideración", hay consecuencias. Primero, estadísticas, que se desagregan por sexos para saber si hay discriminación (desigualdad laboral o social, feminización de la pobreza, techo de cristal...). Dos, apunta, porque ataca la línea de flotación de la ley de violencia de género —"¿Podría un hombre maltratador señalar que se siente mujer y por tanto no poder ser juzgado por este delito?"—. Tres, porque podría afectar a las políticas de paridad y de representación equilibrada de las mujeres. Y cuatro, porque impacta en recursos y servicios como casas de acogida.

"El activismo 'queer' desdibuja a las mujeres, pone en riesgo los derechos, las políticas de igualdad y los logros del movimiento feminista", apunta

Por todo ello, el manifiesto hace hincapié en que las mujeres no son una "identidad", ni un "colectivo", sino más de la mitad de la humanidad. Su sexo determina "su lugar en el mundo" y el feminismo busca esa "igualdad de derechos de hombres y mujeres" y la no discriminación. "El activismo 'queer' desdibuja a las mujeres como sujeto político y jurídico, poniendo en riesgo los derechos, las políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres y los logros del movimiento feminista [...]. Como socialistas defenderemos los posicionamientos feministas y los trasladaremos a las iniciativas legislativas durante el periodo de tramitación parlamentaria", concluye.

El texto es toda una llamada de atención, tanto a las leyes en tramitación —el anteproyecto de Ley de Libertad Sexual aún ha de llegar al Congreso, y la Ley de Infancia ya está en la Cámara Baja— como a las que han de venir, que han de ser impulsadas por el Ministerio de Igualdad, una de las joyas simbólicas para Unidas Podemos y que con la firma de la coalición perdió Calvo. De hecho, en Unidas Podemos insisten en que, aunque no hay problema alguno en el seno del Gobierno, el argumentario responde a la herida por la que creen que aún sangra la vicepresidenta primera, a la que le dolió perder Igualdad, un departamento siempre mimado por el PSOE.

La aparición del argumentario —que no es una resolución de los órganos del partido ni emanada del congreso federal— se relacionó inmediatamente con el proyecto de Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia que Iglesias presentó el martes tras el Consejo de Ministros. El texto, en su artículo 9.3, apunta que "los niños, niñas y adolescentes tendrán derecho a que su orientación sexual e identidad de género, sentida o expresada, sea respetada en todos los entornos de vida, así como a recibir el apoyo y asistencia precisos cuando sean víctimas de discriminación o violencia por tales motivos".

El paquete legislativo comprometido

Ese es uno de los artículos, como señala la abogada Altamira Gonzalo, presidenta del consejo asesor para las políticas de igualdad del PSOE, constituido en 2017, que más chirrían a las feministas del partido. Porque da carta de naturaleza, pues, al 'sexo sentido y expresado'. Sin embargo, en el partido morado subrayan que la redacción es "la misma" que la que había dejado lista la entonces ministra de Sanidad, Luisa Carcedo, antes de salir del Gobierno. Es más, defienden: no se ha querido introducir cambios en la norma para no tener que pedir informes a los órganos consultivos del Estado y así agilizar su tramitación. La idea es que las modificaciones se incorporen durante el paso por Congreso y Senado. "Y se pretende hacer con el máximo consenso", subrayan fuentes de la cúpula de Unidas Podemos.

El argumentario ha levantado en armas a la FELGTB y la Fundación Triángulo, a los sindicatos. Y ha replicado Igualdad a través de Boti García

Distintas fuentes de la dirección del PSOE indican que aunque la coincidencia temporal con la Ley de Infancia de Iglesias es inequívoca, no es esta exactamente el detonante último, porque la discusión viene de más atrás. "Había un debate en una convocatoria de mujeres [el seminario web de la Alianza contra el Borrado de las Mujeres] y teníamos que fijar nuestra posición, que es la de siempre. No ha cambiado nada, y menos en relación al mundo LGTBI y de apoyo a los trans", señalan desde el entorno más directo de Calvo. Precisamente, Contra el Borrado, que ya presentó alegaciones al 'solo sí es sí', denunció que la Ley de Infancia —la llamada 'ley Rhodes'— "excluye la perspectiva de género" e "ignora las violencias sexuales específicas que sufren las niñas". El círculo más próximo a la vicepresidenta reivindica su derecho a fijar posición porque ella es la secretaria de Igualdad del partido. La número cuatro en el escalafón orgánico, además de la dos del Ejecutivo.

El argumentario feminista del PSOE rebela al colectivo trans y reabre fisuras con Podemos

La dirección del PSOE, por tanto, dice estar en guardia porque teme que bajo esta norma, la de Libertad Sexual y las que faltan por llegar al Congreso, subyace el peligro de la "desaparición de la mujer" como sujeto, y advierte de que ya UP, en la legislatura 2016-2019, intentó que en su Ley LGTBI, por ejemplo, en lugar de madre se hablara de persona "gestante". De ahí que ahora reclame su derecho a "clarificar posiciones e ideas". Por adelantado. Y es que el paquete legislativo acordado entre los socios [aquí en PDF] incluye la tramitación de la Ley Integral de Igualdad de Trato y No Discriminación, la Ley LGTBI, la Ley Trans y la Ley contra los Delitos de Odio.

Sin embargo, el argumentario ha levantado un reguero de pólvora, hasta el punto de ser descalificado como "tránsfobo". Ha generado un fortísimo y enconado debate en redes sociales. ha levantado en armas a la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), a la Fundación Triángulo, a COGAM, a UGT y CCOO. "En la sociedad por la que trabajamos, cabemos todas. Los derechos de las personas trans son fundamentales [...] y están recogidos en el pacto de gobierno", respondió desde redes sociales (y retuiteado por la ministra de Igualdad) la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI, a cargo de la conocida activista Boti García Rodrigo, expresidenta de la FELGTB.

En el entorno de Calvo hay quienes señalan a esta y a Beatriz Gimeno, directora del Instituto de la Mujer (y también expresidenta de la FELGTB), como responsables de que el Ministerio de Igualdad se haya 'apartado' de la línea del feminismo 'clásico', cosa que en el equipo de Montero niegan. El consejo de la federación estatal y sus 53 entidades, reunidos este sábado, lanzaron un comunicado para manifestar "su más absoluto rechazo y condena al argumentario tránsfobo del PSOE y sus posteriores intentos de justificación por parte de algunas de sus responsables".

Antonelli: "Me hiere y ofende"

Las aguas se han removido, y mucho, con el argumentario del PSOE. También las internas. Porque Carla Antonelli, diputada en la Asamblea de Madrid y conocida activista trans, ha cargado duramente contra el partido y un documento que ha definido como "panfleto tránsfobo". Tampoco las Juventudes Socialistas de España (JSE) comparten la línea oficial. Las JSE ya polemizaron con la dirección del partido por mostrarse a favor de la gestación subrogada, rechazada de plano por el PSOE desde el 39º Congreso, donde se sustanció el debate. "Sacamos un tuit en defensa del colectivo trans. Vamos a intentar reconducir la posición del PSOE", indican desde las alturas de JSE, organización que dirige el diputado nacional Omar Anguita. La Delegación LGTB federal del PSOE y su coordinadora, Isabel García, sí han respaldado hasta ahora el documento impulsado por Calvo.

El texto también ha agitado las filas del PSOE: lo critica JSE y para la diputada Carla Antonelli, "atenta contra la dignidad de las personas trans"

Para Antonelli, el documento firmado por la vicepresidenta "atenta contra la dignidad de las personas trans". "Ni me representa ni se sostiene en base a lo que el PSOE ha defendido en los últimos 15 años. Me hiere y me ofende. Hablar de nosotras, las mujeres trans, como si fuéramos ficciones jurídicas, es insultante y vejatorio. No somos ficciones, no somos quimeras, somos mujeres. Al final este tipo de posiciones parten del biologicismo. Si hasta el presidente de HazteOír, Ignacio Arsuaga, ha venido a darle la razón... ¿Cómo no va a ofender?", señalaba la parlamentaria en una dura entrevista en 'eldiario.es'.

Antonelli recordaba que en la legislatura 2016-2019 se avanzó en una reforma de la ley 3/2007, que velaba por los menores trans y facilitaba el cambio registral de sexo: no sería necesario ni cirugías, ni terapias hormonales, ni tratamientos psicológicos, psiquiátricos o médicos, "ni la acreditación de que se padece ninguna clase de patología o condición médica". La secretaria de Movimientos Sociales de la ejecutiva, la eurodiputada Mónica Silvana, subraya que el partido sigue defendiendo ese cambio, la despatologización de la transexualidad y la regulación de los menores trans, y se puede ver en la web del Congreso.

Silvana firmaba este sábado una tribuna de opinión en 'eldiario.es' pensada para aplacar los ánimos. La dirigente reconoce que el texto quizá no haya "expresado bien" la posición del PSOE. Lo que preocupa a la formación es "la inseguridad jurídica que puede acarrear el automatismo que algunos postulados de la teoría 'queer' proponen para el reconocimiento de la identidad de género".

Reunión con Sánchez y Montero

No se pretende, sigue Silvana, "cuestionar la realidad o esencia de una persona", sino "dignificar sus derechos y que estos no se diluyan o se vean finalmente en peligro por la mala praxis de aquellas personas ajenas al colectivo trans que quieran aprovecharse, con un mal uso, de un vacío legal". O sea, se desea impedir que "un maltratador aproveche la libre autodeterminación [de género] para evadir la pena de otras leyes, como la violencia machista". "Al igual que las mujeres trans existen, porque son mujeres, no podemos permitir que, a través de ciertas teorías minoritarias no consensuadas, en determinadas leyes y argumentos, desaparezca la palabra 'mujer". La secretaria de Movimientos Sociales recuerda a Antonelli que tanto ha "luchado" el PSOE por los derechos de los trans que la lanzó como parlamentaria hace ya tres legislaturas.

La secretaria de Movimientos Sociales busca calmar los ánimos y clarificar posturas. En el PSOE hay quien cree que abrir el melón es "inoportuno"

"Queremos explicar que nuestro compromiso no ha cambiado y queremos lanzar un mensaje conciliador —explica Silvana, en conversación con este diario—, porque este es un partido que dialoga y que siempre ha estado detrás de la lucha por los derechos de las mujeres y del colectivo LGTBI. Queremos además que el paquete legislativo comprometido en el pacto de gobierno llegue pronto al Congreso y se comience a tramitar". La dirigente quiere acercar posturas con la FELGTB y con Triángulo, que a través de una carta pidieron reunirse con Montero y con el propio presidente, Pedro Sánchez, para "conocer de primera mano el posicionamiento y compromiso político de este Gobierno sobre los avances en derechos del colectivo trans". Silvana busca reconducir el conflicto con ambas organizaciones (y con COGAM) y canalizarlo a través del partido, sin elevarlo a Sánchez, pues de esta polémica no ha participado como tal el Ejecutivo. "Son normales las tensiones entre los movimientos asociativos y la política", añade.

El enfrentamiento preocupa en el partido, porque estalla cuando la pandemia por el covid-19 no se ha superado, en el quinto aniversario de la muerte del histórico activista Pedro Zerolo (figura muy querida en el PSOE y en el movimiento), a dos semanas del Orgullo LGTBI. Y porque, como recuerda Silvana, es un momento en el que todos los esfuerzos debían estar volcados en rebatir la causa judicial del 8-M (ya archivada provisionalmente) y proyectar la importancia del ingreso mínimo vital, objetivo diseñado en 2015 por Carcedo con el PSOE en la oposición, aprobado ya por el Consejo de Ministros y convalidado esta semana en el Congreso sin ningún voto en contra.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, el pasado 20 de febrero en el Congreso. (EFE)
La ministra de Igualdad, Irene Montero, el pasado 20 de febrero en el Congreso. (EFE)

"Quizá nos ha hecho falta un debate previo, más específico, por mucho que sea una posición consolidada en el PSOE, pero no se entiende muy bien que nos metamos en esto ahora, aunque queramos marcar posición", indican desde Ferraz. "Es un debate pendiente que debemos afrontar con calma —apunta un peso pesado del feminismo socialista—, pero es inoportuno hacerlo en este momento, por mucho que el Ministerio de Igualdad no nos guste cómo está siendo gestionado". "Carmen ha puesto pie en pared, pero quizá de forma algo tosca. Ha quedado fuera de contexto", opina otra compañera con muchos galones en esta lucha.

Los otros debates: gestación, prostitución

Otra conocida dirigente socialista del movimiento aplaude en cambio el argumentario: considera que hay que frenar la "obsesión de Podemos por meter las cuestiones de identidad en las leyes de igualdad". "Piensan que el activismo 'queer' es progresismo, cuando es lo más reaccionario, porque borra a las mujeres y está generando problemas tremendos en países donde se han hecho leyes bajo este prisma, como en Argentina". "El debate está ahí, no lo hemos buscado. Nos lo han puesto —señala Altamira Gonzalo—. Se ha manifestado y hay que poner todo negro sobre blanco y dar seguridad a todo el mundo. No tiene nada que ver con que Carmen perdiera el. Ministerio de Igualdad. PSOE y Podemos somos dos partidos distintos. El PSOE tiene una tradición muy larga y unas posiciones feministas muy aquilatadas. Podemos, en cambio, menos". La formación morada sí rechaza la gestación subrogada, pero no ha fijado postura respecto a la prostitución (el PSOE es abolicionista) o sobre la teoría 'queer'.

En UP creen que subyace la pérdida de Igualdad por parte de Calvo y que no hay pelea en el Ejecutivo: es una polémica, alegan, que atañe solo al PSOE

En el equipo de Irene Montero recuerdan que la ministra ha asegurado en varias ocasiones que ella ha sido siempre abolicionista y que su departamento tiene implícita esa mirada. En enero, en su discurso de toma de posesión, abundan, invocó la lucha de que han llevado a cabo muchas generaciones de mujeres feministas y cercanas al PSOE. "Otra cosa es En Comú Podem", advierten. Es decir, que la línea oficial del partido morado sí coincide más con los postulados del feminismo 'clásico', mientras que la confluencia catalana sí diverge por su defensa de la regulación de la prostitución o del activismo 'queer'. En definitiva, remarcan, "no hay debate". Como tampoco hay hostilidad contra la vicepresidenta, insisten desde Igualdad.

"Soy muy consciente de que tenemos un acuerdo de gobierno, y este Gobierno es consciente de las discriminaciones que sufren las personas trans. Hay una base muy fuerte y he hablado con Carmen Calvo de ello. Podemos pensar diferente, pero el marco del Gobierno es claro y queremos que cada persona pueda vivir su identidad de género y expresarla de forma libre, porque es un derecho", apuntaba Montero en 'Hora 25' (SER) este viernes. En Unidas Podemos añaden que no hay conflicto ni tensión dentro de la coalición, que ha sido el PSOE quien ha decidido dispararse "un tiro en el pie". Y ahora.

La cúpula de los socialistas confía en que las aguas vuelvan a su cauce. Lo espera Silvana, el entorno de Calvo y también Altamira Gonzalo: "El feminismo siempre ha sido un movimiento plural y de la discusión siempre ha salido la luz. Lo que nos une es tan fuerte e importante que espero que sabremos luchar por ello".

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