De secuenciar el covid en Madrid a tener que volverse al Líbano por falta de medios
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Investigadores con contratos precarios

De secuenciar el covid en Madrid a tener que volverse al Líbano por falta de medios

Elias Dahdouh es un microbiólogo Libanés del Hospital la Paz. Participa en uno de los proyectos epidemiológicos más ambiciosos a escala nacional sobre coronavirus. Su contrato termina en cuestión de meses y no encuentra alternativa

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De secuenciar el covid en Madrid a tener que volverse al Líbano por falta de medios

Elias Dahdouh es un microbiólogo Libanés de 34 años que actualmente trabaja en la fundación del Hospital la Paz. Al terminar su máster en la universidad de Balamand (Beirut), con ayuda de un profesor suyo que tenía contactos en el Complutense, en 2013 pudo venir a Madrid para doctorarse. En 2018, volvió a España para trabajar en el grupo de Microbiología Molecular del hospital La Paz tras sacar una beca Marie Curie. Allí comenzó su investigación doctoral, pero la pandemia arrasó con este y los otros proyectos de los demás investigadores, que tuvieron que paralizarlos. Esos días tan críticos tanto él como sus compañeros sumaron fuerzas para colaborar en las trastiendas de los hospitales donde se analizaban una cantidad ingente de muestras de infectados. Ahora mismo Dahdouh participa en un ambicioso proyecto de epidemiología genómica para predecir la evolución del nuevo coronavirus en España. A pesar de estar en el mejor momento de su carrera académica, en cuestión de meses tendrá que abandonar tanto este proyecto como los demás para volverse al Líbano, porque caduca su contrato y no encuentra alternativas para poder mantener a su mujer e hijo recién nacido.

Tardó casi cuatro años en terminar su máster en Beirut, ya que compaginó sus estudios trabajando como ayudante de laboratorio en la universidad de Balamand, hacía cirugía en animales, ayudaba en las clases de anatomía humana y gestionaba la morgue. No tenía nada que ver con su formación pero le sirvió para aproximarme al mundo de la ciencia.

Elias utilizando una maquina de secuenciación masiva.
Elias utilizando una maquina de secuenciación masiva.

Su supervisor era un microbiólogo que estudió en la Complutense y gracias a sus contactos, después de 4 meses buscando a un tutor para su doctorado, dieron con la doctora Mónica Suárez Rodríguez. "Dejé mi trabajo en el Líbano y me vine en 2013 para hacer el doctorado en el Complu. Aquí hice la mayoría de mi proyecto que consistía en comparar entre el Líbano y España la resistencia de antibióticos en una bacteria que es Acinetobacter baumannii. Al defender mi tesis busqué sin éxito alguna beca en España, para quedarme y seguir investigando, pero no hubo suerte por lo que tuve que volverme al Líbano", recuerda Dahdouh.

De vuelta al Líbano aprovechó y se casó con su actual mujer. Allí recibió un mensaje inesperado de su amigo, Jesús Mingorance, jefe del grupo de Investigación de Microbiología Molecular del hospital La Paz. Mingorance, con quien tuvo mucho contacto durante su doctorado, le propuso que probase suerte con la beca europea Marie Curie, una de las más complicadas. La consiguió. "Nos dejó a todos confundidos, en España me rechazaron becas mucho más sencillas y la europea que era mucho más complicada voy y la consigo", cuenta con asombro el microbiólogo.

Elias besando a su hijo.
Elias besando a su hijo.

Esta beca le cambió la vida, junto a su mujer dejaron atrás Beirut y en septiembre de 2018 se asentaron en Madrid y retomó sus investigaciones el grupo de Investigación de Microbiología Molecular del hospital La Paz. Recientemente han tenido su primer hijo. A pesar de estar de baja por el permiso de paternidad Dahdouh sigue trabajando desde casa en la investigación que tuvo que paralizar y se ha incorporado al proyecto epidemiológico a escala nacional en el que 40 hospitales de toda España estudian los genomas comparados del nuevo coronavirus de pacientes, para entender y predecir la evolución y epidemiología del virus.

Con el permiso de paternidad han prolongado su contrato hasta noviembre, después de eso no sabe qué hacer. Él con ayuda del doctor Mingorance están buscando alternativas. "Hemos pedido la beca Sara Borrell y el Juan de la Cierva para poder continuar aquí, pero todavía no sabemos si nos van a poder dar esta beca. Además de esto, el sueldo medio de este tipo de beca es muy bajo, mi mujer no tiene permiso de trabajo, por lo que solo yo puedo traer dinero. Con ese sueldo no se puede mantener a una familia de tres personas, no es viable, así que no sé qué hacer. Porque mi contrato termina en noviembre y me veo sin alternativas".

Jesús Mingorance, su actual jefe, explica que si antes de que se vaya sale la resolución de alguna beca, van a intentar rascar dinero de donde sea para hacerle un contrato para ese mes o mes y medio hasta que empiece su beca. "Esta es nuestra rutina, no solo con él, estoy con muchos otros investigadores rascando dinero de donde se puede para dar unos meses más. Esta es la contradicción que existe aquí en España. Tienes plazas de funcionarios si te presentas al CSIC o aquí en nuestro hospital también puedes acceder a un contrato indefinido, pero antes de eso solo tienes etapas de formación, contratos en prácticas, becas... No hay contratos estables para un investigador como Elias. Que ya no está en formación, es joven tienes cosas que aprender todavía, pero ya no es estudiante, que tiene 34 años".

Elias con su mujer Marisa.
Elias con su mujer Marisa.

La situación de los investigadores hospitalarios no es nada sencilla, la gran mayoría están en fraude de ley, trabajando con contratos ilegales. En la Comunidad de Madrid más del 80% de los investigadores hospitalarios, que son 1.200 aproximadamente, tienen contratos temporales y entre estos una amplia mayoría está en fraude de ley. A esto hay que añadirle un detalle importante y es que el 20% de todos estos profesionales está involucrado directamente en proyectos relacionados con la lucha contra el covid-19.

Foto: Contratos irregulares para investigar vacunas y tratamientos covid en España

Mingorance describe a Elias como una persona muy entregada. De hecho hay veces que le echo del laboratorio y le recuerdo que tiene una familia y que tiene que salir de aquí", recuerda entre risas. El doctor en microbiología explica Dahdouh ahora mismo tiene varias opciones, de no conseguir alguna beca: irse a otro país con una beca de investigación, trabajar en España para alguna empresa privada, pero abandonando el campo de la investigación, o volverse a su país donde está la situación muy difícil.

La situación en el Líbano es una locura

"En el Líbano la situación es complicada, voy a intentar explicarlo sin entrar en mucha política, porque la política libanesa es una locura. Hay una depresión económica brutal, hay muchísima gente que no tiene para costear sus necesidades básicas. Obviamente, en el Líbano no hay dinero para investigar, de hecho, lo que yo he llegado a hacer es utilizar los medios de los hospitales para avanzar en mi doctorado".

A mayores, Dahdouh lamenta que las universidades del Líbano ya no contratan y que estén cerrando investigaciones, porque no hay medios. "No hay oportunidades para investigar ahí, pero lo que más me preocupa es el futuro de mi hijo más que en mi propia carrera. Yo en mi vida he trabajo en todo, hasta de pintor. Mi padre tenía una tienda de pinturas que está en bancarrota, como muchas otras empresas. Todos mis amigos en el Líbano están buscando trabajo fuera porque tienen familias y no tienen para darlas de comer. Es una situación muy dura".

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