RECURSOS POR LOS NOMBRAMIENTOS A DEDO

Dedazos, destituciones y palos en las ruedas: Sánchez topa con el Estado y los funcionarios

Si el Gobierno y los altos funcionarios tuvieran que definir su relación recurrirían al "es complicado". El Ejecutivo recela de los altos cuerpos y estos critican la politización de la Administración

Foto: Pedro Sánchez y su equipo en la Moncloa guardan un minuto de silencio por las víctimas del covid-19 el último día del luto oficial. (Reuters)
Pedro Sánchez y su equipo en la Moncloa guardan un minuto de silencio por las víctimas del covid-19 el último día del luto oficial. (Reuters)

Si el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos y los altos funcionarios tuvieran que definir su relación recurrirían al escurridizo "es complicado". En el Ejecutivo muchos recelan de los altos funcionarios, a los que consideran escorados a la derecha y en algunos casos hostiles tras la entrada de Unidas Podemos. Los funcionarios reprochan que nadie había politizado tanto la Administración y han recurrido los nombramientos de 26 directores generales no funcionarios, récord en democracia. El último episodio, el del nombramiento de un amigo muy cercano de Pedro Sánchez, Ignacio Carnicero, arquitecto y de buen currículum, para una dirección general prevista hace meses. Pero se suma a la polémica con el coronel Diego Pérez de los Cobos, con Edmundo Bal y con otros altos funcionarios. La Administración y el Gobierno a veces chirrían.

El pasado 18 de mayo, José Antonio García-Trevijano, letrado del Consejo de Estado, publicó un artículo en 'ABC' titulado 'Alarma o despropósito' que criticaba duramente al Gobierno. Trevijano pertenece a esa estirpe de letrados del máximo órgano consultivo del Ejecutivo, altos funcionarios, que trabajan a la vez en lo público y en lo privado y principalmente pleiteando contra la Administración. El artículo le valió la reprimenda de la presidenta del Consejo, la socialista María Teresa Fernández de la Vega.

El director general es la bisagra entre el Gobierno y la Administración. Por ley, es el primero de los funcionarios. A veces es el último de los políticos

El artículo de Trevijano daba voz a un sector importante de altos funcionarios que no comulgan con el Gobierno. Eso mismo se vio con la abogada del Estado de Hacienda Carmen Tejera que, tras ser relevada en su puesto en un procedimiento habitual, afirmó que lo era por defender a la Guardia Civil, o con las protestas en los altos mandos de la Guardia Civil contra el ministro Fernando Grande-Marlaska. "Pretenden ser un Gobierno paralelo", denuncian fuentes del Ejecutivo. "Hay gente con mucho poder que quiere actuar por encima del poder".

El recelo tiene cifras. El Gobierno ha disparado el número de directores generales que no son funcionarios. Hay 26, como publicó este diario en enero (inicialmente eran 23, pero se sumaron tres más). El récord anterior era de 12. El último, el de Ignacio Carnicero, un arquitecto muy amigo de Sánchez, nombrado el pasado 2 de junio como director general de Agenda Urbana y Arquitectura aunque el puesto lo tenía reservado desde que en enero se creó la dirección general, encuadrada en el Ministerio de Transportes que lidera un peso pesado del Ejecutivo y del PSOE, José Luis Ábalos. Carnicero, con el que Sánchez se refugió en Nueva York cuando dejó la secretaría general del PSOE, ha aparecido en vídeos junto al presidente y era de sus mejores amigos, al que se ha visto en Ferraz en las noches electorales.

El coronel Diego Pérez de los Cobos, el pasado 27 de enero, en la sede de la Audiencia Nacional en Alcalá de Henares, a su llegada para prestar declaración en el juicio contra el mayor de los Mossos. (EFE)
El coronel Diego Pérez de los Cobos, el pasado 27 de enero, en la sede de la Audiencia Nacional en Alcalá de Henares, a su llegada para prestar declaración en el juicio contra el mayor de los Mossos. (EFE)

Jordi Solé Estalella, presidente de Fedeca, que agrupa a los altos cuerpos de la Administración, explica que han recurrido la excepción a los nombramientos al margen de que sea un amigo de Sánchez: "Lo tenemos ya recurrido. No el nombramiento de este señor, sino que se excepcione que sea un funcionario A1 en las direcciones generales. En este caso por lo menos han tenido la decencia de poner a alguien con un buen currículum, que en otros casos ni eso". "Los políticos se reservaron la capacidad para nombrar a los políticos. Deberíamos tener un sistema en que fueran evaluados. Como eso no existe, la única cortapisa es que sean funcionarios del subgrupo A1, pero no se cumple ni eso. Si hubiera otro sistema, no nos opondríamos a que se nombrara gente que no fuera funcionario".

Memoria razonada

Los directores generales son la bisagra entre el Gobierno y la Administración. Por ley, son los primeros de los funcionarios. Pero en la práctica a menudo son los últimos de los políticos. Desde que Mariano Rajoy lo formuló en una ley en 1997, "los nombramientos habrán de efectuarse entre funcionarios de carrera del Estado, de las comunidades autónomas o de las entidades locales". Sin embargo, permite que el Gobierno pueda pescar fuera de los cuerpos de la Administración "debiendo motivarse mediante memoria razonada la concurrencia de las especiales características que justifiquen esa circunstancia excepcional". Esa exigencia queda reflejada en la ley reguladora del ejercicio del alto cargo, aprobada por Rajoy en 2015 ya como presidente.

El Ejecutivo cree que la oposición ha crecido por la entrada de Podemos: "Hay gente con mucho poder que quiere actuar por encima del poder"

Eso ha permitido que el Gobierno de coalición, especialmente en el sector de Unidas Podemos, haya batido los récords de directores generales a dedo. El 29 de enero, el Boletín Oficial del Estado ya publicó la lista de las direcciones generales que no tenían que ser ocupadas por funcionarios. La de Carnicero, amigo de Sánchez de la infancia, lo justifica así: "En el ámbito del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana se considera también conveniente excepcionar de la reserva funcionarial el nombramiento del titular de la Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura. Ello se debe a la necesidad de orientar el sentido de las políticas urbanas sostenibles con objetivos sociales, ambientales y económicos, de forma que la Agenda Urbana pueda dar lugar a mejoras, al menos, en los ámbitos de: la normativa y la planificación, la financiación, el conocimiento, la gobernanza y la transparencia y la participación, todo ello desde una perspectiva multidisciplinar más allá del ámbito exclusivo de la arquitectura o el urbanismo".

Sergio García Torres, director general de Derechos de los Animales.
Sergio García Torres, director general de Derechos de los Animales.

Con esas dos frases, se elude nombrar a uno de los 400 miembros del cuerpo de Arquitectos de la Hacienda Pública. Se trata de un cuerpo de funcionarios creado a principios del siglo XX para lo relacionado con el catastro y las tasaciones. Uno de sus representantes, que pide el anonimato, no ve al leerlo nada que no cumplan. "La oposición incluye urbanismo, economía...". Sin embargo, para el Ejecutivo, como resaltó este viernes tras el Consejo de Ministros la portavoz, María Jesús Montero, Iñaki Carnicero reúne las "condiciones óptimas" para su cargo. Las críticas a su designación, dijo, responden al "ruido político" de los partidos de derecha. "Una persona que tiene las condiciones óptimas, que está capacitada, que tiene un currículum brillante para desarrollar esta tarea... No se entiende que se quieran mezclar otros temas que nada tienen que ver, respecto a la relaciones personales que pueda tener", indicó.

Hay 400 arquitectos del Estado y la asociación cree que cumplen los requisitos para la plaza asignada a Iñaki Carnicero, con buen CV pero amigo del líder

Lo normal es que los directores generales políticos procedan del partido. José Félix Tezanos en el CIS (porque ya estaba jubilado como catedrático), Pere Navarro en la DGT, Beatriz Gimeno en el Instituto de la Mujer o Sergio García Torres, procedente de Podemos para los derechos de los animales. De hecho, hay gente que considera que deberían ser considerados como políticos. "No hay que ser un alto funcionario, sino simplemente funcionario A1 para poder ser director general. Lo que me parece claro —opina un secretario de Estado socialista de un ministerio de mucho peso— es que un director general es un cargo político. Pero luego hay otros elementos. Por ejemplo, en la universidad cada vez hay menos funcionarios y más figuras laborales como contratado doctor, y eso hace que en algunos casos no se pueda tirar de profesores universitarios de confianza si no tienen plaza de titular".

"No ponemos palos en las ruedas"

El Ministerio de Transportes ha contestado a las críticas —el 'ABC' denunció que era un caso de nepotismo— con el CV de Carnicero. "Su trabajo ha obtenido premios nacionales e internacionales como: León de Oro 2016, Premio FAD de Arquitectura y de Opinión 2012, Premio COAM 2012, AIA New York Housing Award 2015, Emerging Architecture Award 2011, Hauser Award 2011, Design Vanguard 2011, entre otros. José Ignacio Carnicero se ha dedicado también a la docencia y a la divulgación, impartiendo conferencias en una veintena de países y clases durante 12 años como profesor asociado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid".

En el Gobierno defienden que cumplen la ley y que no es necesaria una reforma urgente: "Ya prevé el cauce para las excepciones. Basta con motivarlas"

Solé Estalella niega que los funcionarios estén poniendo palos en las ruedas y lo achaca al desconocimiento de la Administración del nuevo Ejecutivo. "Los funcionarios tienen que ser leales al Gobierno, sea ahora de Podemos o más adelante de Vox. Pero no son los funcionarios los que ponen palos en las ruedas, son las leyes. A veces llega un alto cargo y pide una tableta para sus asesores y entonces el funcionario le dice que no puede ser porque eso no está presupuestado. Eso es una garantía, no una traba".

Pedro Sánchez y José Félix Tezanos. (EC)
Pedro Sánchez y José Félix Tezanos. (EC)

Un abogado del Estado que ha sido alto cargo en varios ministerios comprende las dos visiones. "Cuando llegas a la Administración sin manual de instrucciones puede ser muy frustrante porque ves que hay muchas cosas que no puedes hacer. Este Gobierno llega con ganas de hacer cosas pero no tienen ni Presupuestos ni mayoría parlamentaria. Pero si no la tiene es porque no se la han dado los españoles". Nada más llegar a la Moncloa, Sánchez topó con los límites del Ejecutivo. Tenía planeado ejecutar de inmediato tres promesas: trasladar los restos del dictador Francisco Franco, publicar la lista de amnistiados fiscales y retirar las condecoraciones a Billy el Niño. Como avisaron los juristas, nada era tan rápido. Franco salió en un éxito para el Ejecutivo, pero más de un año después, Billy el Niño falleció con sus medallas y un informe de la Abogacía del Estado impidió publicar la lista.

"Cuando llegas a la Administración sin manual de instrucciones puede ser muy frustrante porque ves que hay muchas cosas que no puedes hacer"

Los funcionarios señalan el abuso de los directores generales no funcionarios es un ejemplo del funcionamiento que hace que chirríe. Los funcionarios han recurrido este sistema, pero ya lo hicieron en el pasado sin recorrido práctico. Cuando lo ganaban el Gobierno volvía a nombrar a los mismos candidatos pero con una justificación mayor. El Gobierno podría impulsar un cambio legal para quitar ese requisito y así no ser criticado por forzar la ley. "Pero eso tiene el problema del debate público", señala Solé Estalella, inspector de Hacienda además de presidente de Fedeca y que resalta que en otros países cuando cambia el Gobierno, al contrario que en España, cambian muy pocos cargos.

Dedazos, destituciones y palos en las ruedas: Sánchez topa con el Estado y los funcionarios

TAC y abogados del Estado

En el Ejecutivo sostienen que hay "modificaciones legislativas más urgentes" y por tanto no tiene sentido introducir cambios en la ley reguladora del ejercicio del alto cargo, de 2015. "Sobre todo porque esa norma ya prevé el cauce para introducir excepciones. Basta con motivarlas. Así, explicas que no nombras a un patán, sino a una persona que tiene méritos, aunque no sea funcionario", apunta el citado secretario de Estado. Sin embargo, otros en el PSOE creen que "habría que ser más respetuoso con la ley y, si no gusta, hay que atreverse a cambiarla". Pero entonces el problema sería de oportunidad, porque el bipartito no tendría sencillo vender una modificación de la norma de 2015 para poder hacer más nombramientos a dedo. En su lugar aplica de forma laxa las excepciones.

El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, el pasado 3 de junio en el Congreso. El dirigente naranja es abogado del Estado y fue cesado por el Gobierno como encargado de la defensa de la posición del Ejecutivo en el juicio del 'procés'. (EFE)
El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, el pasado 3 de junio en el Congreso. El dirigente naranja es abogado del Estado y fue cesado por el Gobierno como encargado de la defensa de la posición del Ejecutivo en el juicio del 'procés'. (EFE)

Edmundo Bal, exabogado del Estado jefe de lo Penal y hoy portavoz de Ciudadanos, y uno de los ejemplos de ese roce entre el Gobierno de Sánchez y sectores de los altos funcionarios, escribía en este diario: "Es un lugar común entre políticos mediocres la afirmación nunca dicha en público ¡los funcionarios no me dejan hacer nada". Hombre, ¡será la ley la que no te deja hacer la barbaridad que pretendes llevar a cabo por tu santa voluntad y no el funcionario, que la conoce bien y aporta su experiencia y saber hacer a la solución de los problemas! Parece obvio y sin embargo hay políticos de todos los signos —yo he conocido a alguno— que creen que habiendo ganado las elecciones su partido y habiéndoles nombrado esto o aquello tienen una legitimidad que no les obliga a respetar la ley, que es un límite incómodo que los funcionarios le recuerdan".

Podemos tiene más dificultades para encontrar funcionarios y se ha visto dañado porque apenas se han convocado plazas de profesores titulares

Fuentes del Ejecutivo señalan que Podemos no ha encontrado casi altos funcionarios de su cuerda —los que hay proceden de IU— y que se ha visto perjudicado porque en los últimos años apenas se han convocado plazas en la universidad, donde los morados sí que tienen profesores afines pero muchos no son titulares. El PSOE tenía su cantera en los TAC (el cuerpo de técnicos de la Administración Civil del Estado) y el PP en los abogados del Estado. "Hemos tirado más de los TAC —cuenta un ex alto cargo socialista— no tanto porque haya menos conservadores, sino porque conocen mejor la Administración, al ser más polivalentes y tener una formación más variada, ya que hay juristas, economistas, sociólogos, politólogos... pero también químicos, biólogos, ingenieros. Los abogados del Estado son solo juristas". Para los socialistas, la prueba de que muchos altos funcionarios son de derechas está en la oposición: el PP tiene de alcalde de Madrid a José Luis Martínez-Almeida y en el Congreso los números dos de Vox y Cs son del mismo cuerpo: Macarena Olona y el propio Bal. Los tres son abogados del Estado.

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