Madrid, Granada, CyL, Aragón: los pactos que son posibles fuera del Congreso
  1. España
CONSENSOS FUERA DE LA EXAGERACIÓN NACIONAL

Madrid, Granada, CyL, Aragón: los pactos que son posibles fuera del Congreso

Mientras Iglesias copaba los titulares en un duro enfrentamiento con Vox, el Ayuntamiento de Granada firmaba sus primeros presupuestos en cinco años entre Cs-PP-PSOE. ¿Qué pasa en el Congreso?

placeholder Foto: El alcalde de Madrid rodeado de la vicealcaldesa y los portavoces de los partidos de la oposición el pasado lunes. (EFE)
El alcalde de Madrid rodeado de la vicealcaldesa y los portavoces de los partidos de la oposición el pasado lunes. (EFE)

Mientras el Congreso aumenta su nivel de crispación por momentos —esta semana el tono bronco capitalizó los grandes debates en la Cámara— administraciones autonómicas y locales avanzan en la dirección opuesta, con pactos a varias bandas y consensos difíciles de imaginar en clave nacional. Este jueves el Ayuntamiento de Granada conseguía el primer acuerdo de Presupuestos en cinco años. El Gobierno local de Ciudadanos y PP que encabeza Luis Salvador firmó un documento con 22 medidas con el portavoz del PSOE en el consistorio tras semanas de negociaciones.

El alcalde asegura a este diario que la puerta "sigue abierta" al resto de la oposición (Podemos y Vox) y recuerda que la generosidad siempre debe empezar por quien dirige cada institución para incorporar a los otros grupos. "En cinco años ningún partido que ha gobernado Granada puso encima de la mesa un proyecto presupuestario. Nosotros en nueve meses teníamos listo el borrador y justo el estallido de la pandemia lo aplazó. Lo hemos retomado ahora y ha salido adelante. En los ayuntamientos la rendición de cuentas es directa. Tratamos con los vecinos y tenemos que dar respuestas y atender a las necesidades, dejando a un lado las luchas ideológicas. No tiene nada que ver con el Parlamento", explica el que también fue diputado nacional.

placeholder El alcalde de Granada, Luis Salvador. (EFE)
El alcalde de Granada, Luis Salvador. (EFE)

El mismo día en el que PP, Cs y PSOE firmaban su acuerdo en la ciudad andaluza, el Congreso vivía una de las situaciones más tensas en la comisión para la reconstrucción. "Yo creo que a ustedes les gustaría dar un golpe de Estado, pero que no se atreven", le llegó a decir el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, al portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, que abandonó la sala entre reproches: "Esto es una vergüenza".

Precisamente, este viernes el Ayuntamiento de Madrid generó una imagen política insólita en los tiempos que corren dando luz verde a las mesas de trabajo que pretenden alumbrar un pacto para reactivar la ciudad en un plazo máximo de un mes. Ya hace días todos los portavoces del consistorio (desde Más Madrid a Vox, pasando por PSOE, y PP y Cs —que gobiernan—) comparecieron juntos para anunciar que pondrían en marcha cuatro ejes de trabajo conjuntos (económico, social, modelo de ciudad y cultura) con el objetivo de consensuar las grandes medidas entre todos los partidos.

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida avanzó el objetivo: "Sin acuerdos será muy difícil que se pueda producir una reconstrucción". La vicealcaldesa, Begoña Villacís, apuntalaba después la idea: "Tenemos que dejar a un lado los prejuicios y sectarismos" o la ciudad, advirtió, no saldrá adelante. Los portavoces de la oposición comparecieron uno a uno y hubo fotografía conjunta. En el pleno de este viernes la imagen fue muy similar, reconociendo Almeida que se trataba del "mejor prólogo posible" para las negociaciones que ahora comenzarán.

placeholder El presidente de la Junta de Castilla y León se reúne con los portavoces de los partidos políticos. (EFE)
El presidente de la Junta de Castilla y León se reúne con los portavoces de los partidos políticos. (EFE)

También en comunidades como Castilla y León, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, se reunió hace dos semanas con el líder del PSOE, Luis Tudanca, para sellar las bases de "un gran acuerdo de Comunidad" compuesto por cinco áreas. En realidad, se trata de una región que durante la crisis del coronavirus ha mantenido consensos con los distintos partidos sin levantar críticas en la oposición y manteniendo una relación fluida con el propio Ejecutivo central. Hace también unas semanas era Aragón otra de las comunidades que reunía a los ocho partidos con representación en las Cortes, a la patronal y los sindicatos para abordar conjuntamente los destrozos de la pandemia. Todos se sentaron en la misma mesa.

¿Qué pasa en el Congreso?

La pregunta es inevitable ante tantas diferencias. Los expertos no tienen dudas: la exposición mediática de la política nacional lleva a una continua teatralización que, en las últimas semanas, ha sobrepasado alguna línea roja.

"La política siempre ha comportado escenificación y apariencia. Sin embargo, en los últimos tiempos parece que aquellas acciones que reciben una mayor atención mediática están enmarcadas en la exageración. El Parlamento es un claro ejemplo: dramatismo, radicalidad discursiva y una fábrica de generar 'zascas' para viralizar después. En ese contexto hay poco espacio para tejer pactos y consensos", explica el profesor de Comunicación Política de la URJC, José Manuel Sánchez Duarte.

Foto: Pablo Iglesias (d) estrecha la mano de su padre, Javier Iglesias (i), durante un mitin en los inicios de Podemos. (EFE)

Coincide el politólogo y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, Pablo Simón, que insiste en que en estos últimos días los dirigentes políticos "se han pasado de sobreactuación" en el Congreso. "Y puede pasarles factura. La mayoría de sondeos indican que los españoles quieren pactos. Aunque no digan con quién. Y en este ambiente de crispación resulta imposible".

"Las diferencias entre administraciones responden a varios componentes. El primero es el de la visibilidad. Las administraciones locales se pueden permitir salir de la lógica partidista tradicional. Cuando no tienes tanta presión mediática encima, no te paras a pensar que llegar a acuerdos con otros puede suponer darle munición a un rival político. Los dirigentes locales son más autónomos y se salen de esas premisas. En el Congreso es justo lo contrario. Pensemos en el Parlamento Europeo, la institución en la que más acuerdos se alcanzan y que pasan más inadvertidos", explica Simón.

Foto: El vicepresidente Pablo Iglesias, con los ministros María Jesús Montero y José Luis Escrivá, este 29 de mayo. (EFE)

La presidenta de la Asociación de Comunicación Política, Verónica Fumanal, pone el acento en la crítica "de lo que siempre se ha bautizado la almendra de Madrid, o lo que hay dentro de la M-30", para hacer referencia a que "vivimos muy condicionados por la política nacional porque tiene un foco mediático mucho mayor" al del resto de administraciones. "Si a eso le sumamos el efecto foso de orquesta, donde las noticias negativas, polémicas o incendiarias atraen mucho más la mirada que las noticias positivas, estamos generando un efecto túnel que no nos permite ver las buenas prácticas que merecen la verdadera atención".

Exageración, exceso de teatralidad. Todos los expertos coinciden. César Calderón, politólogo y CEO de Redlines, también recuerda que no tiene nada que ver el perfil de político profesional que tan a menudo vemos en el Congreso con el de los alcaldes de municipios o ciudades. "Los segundos son, por lo general, gente muy pegada al territorio y con una visión práctica sobre las cosas. A la hora de arreglar un bache hay muy poco espacio para ideologías o dogmas. Todo el mundo reconoce que es un bache y que hay que arreglarlo lo antes posible. Aprobar una ley o llegar a un acuerdo en el Congreso es harina de otro costal".

Congreso de los Diputados Ayuntamiento de Madrid Madrid Partido Popular (PP) PSOE Ciudadanos Administraciones Públicas Pablo Iglesias
El redactor recomienda