NO ASUME ERRORES DE ESTRATEGIA

Cs renuncia a la autocrítica sobre el 10-N en su asamblea: "Mantuvimos nuestra promesa"

La crisis del coronavirus obliga a que la V asamblea general del partido sea telemática. Pero el informe de gestión de la anterior ejecutiva evita una reflexión de fondo sobre la debacle

Foto: Albert Rivera durante la noche electoral del 10 de noviembre. (EFE)
Albert Rivera durante la noche electoral del 10 de noviembre. (EFE)

La fecha llevaba en el calendario muchos meses, prácticamente desde el 10 de noviembre. Fue la noche electoral más dura en la historia de Ciudadanos y Albert Rivera —que confirmaría su dimisión a la mañana siguiente— ya avanzó la convocatoria de un congreso extraordinario para decidir el nuevo rumbo del partido. En apenas unos meses la formación pasaba de tener 57 diputados a solo una decena. La noche del 8 de marzo, justo cuando la epidemia del covid-19 estallaba en España, Inés Arrimadas se confirmó como nueva líder indiscutible del partido tras vencer a Francisco Igea, vicepresidente de la Junta de Castilla y León, en las primarias.

La V asamblea general estaba prevista para los días 14 y 15 de marzo, pero la salvaje crisis del coronavirus obligó a su aplazamiento. El partido, haciendo gala de su trayectoria pionera en el sistema telemático (fueron los primeros en lanzarse a las ruedas de prensa virtuales) decidió celebrarla desde este jueves y hasta el domingo, y los 498 compromisarios asisten desde hoy al primer congreso online de un partido político en España. Este jueves tiene dos platos fuertes: el informe de gestión de la anterior ejecutiva nacional y la aparición estelar de Albert Rivera, que se producirá a última hora de la tarde.

La primera cuestión parecía una de las más trascendentales de la asamblea. Sobre todo, teniendo en cuenta que el objetivo del congreso es iniciar una nueva etapa con Arrimadas a la cabeza, pero también pasar página de la fase anterior, que terminó con el peor de los finales: dejando a Ciudadanos como sexta fuerza en el Congreso. De hecho, la falta de autocrítica mostrada por la dirección naranja tras el 10-N fue lo que motivó que surgiera una candidatura alternativa liderada por Igea y lo que realmente incendió el debate interno. Dirigentes del partido no comprendían que el partido no hiciera una reflexión profunda sobre lo que había ocurrido.

La parte oficialista, por su parte, insistía en que había producido una asunción de responsabilidades en primera persona con Rivera a la cabeza y acompañado de los principales cargos del partido: José Manuel Villegas y Fernando de Páramo entre ellos. Aunque la asamblea finalmente haya sido telemática la presentación de un informe de gestión de la anterior ejecutiva nacional adelantaba un análisis mínimo sobre lo que le ocurrió al partido de abril a noviembre de 2019. Sin embargo, una vez más, la formación apostó por hacer un recorrido sobre el crecimiento de los cargos públicos del partido —insistiendo en la victoria de 2017 en Cataluña y en los resultados de las municipales, autonómicas y europeas del pasado mayo que culminaron con la entrada en cuatro gobiernos autonómicos— sin entrar al detalle de lo sucedido en las últimas generales.

El partido insiste en que mantuvo su promesa electoral y no asume errores en la estretagia: "La solución de estado no movilizó a los electores"

“Tras el resultado de abril, el partido mantuvo su promesa electoral de no hacer presidente a Sánchez”, reza el informe presentado por la formación, justificando que no se produjera ningún acercamiento entre Ciudadanos y PSOE a pesar de que la suma de ambos alcanzaba la mayoría absoluta. “La solución de estado propuesta no pudo o no supo movilizar a los electores, y nuestro partido, un partido de centro, se vio perjudicado por una nueva repetición electoral en toda España”.

Con estas frases tan escuetas el partido insiste en la explicación que ya dio entonces la ejecutiva, considerando que no fue un error aguantar hasta la repetición electoral sin sondear un posible acuerdo con los socialistas, y reafirmándose en la estrategia de la formación que inauguró Rivera a mediados de septiembre proponiendo un acuerdo con PP y PSOE en lo programático para evitar otro bloqueo o un Gobierno entre socialistas y Unidas Podemos, que después se confirmaría.

Lo que bautizaron como “solución de Estado” que llegó ‘in extremis’ y que después Arrimadas retomó con la bautizada ‘vía 221’ en referencia a la suma de escaños entre socialistas, populares y Ciudadanos. “Aún así conseguimos convencer a 1,6 millones de españoles”, continúa en informe de gestión poniendo el acento en los votos que permitieron aguantar solo diez escaños.

En el arranque de la V asamblea general naranja, el presidente del Consejo General, Manel Bofill, quiso volver a recordar a Rivera “como un ejemplo para todos”, asegurando que el anterior presidente fue el que enseñó a la formación a ser “valiente”, como demostró, dijo, primero en Cataluña, y después en el resto de España. “Se despidió agradeciendo la oportunidad de haber servido a España, a su país. Y es un ejemplo para todos nosotros”, dijo. Precisamente, Rivera tiene previsto aparecer en el congreso del partido esta tarde a través de un video en el que previsiblemente se dirigirá a la militancia a pesar de que su participación no se confirmó hasta hace apenas un par de días.

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