TRAS LA POLÉMICA DEL GENERAL SANTIAGO

Rastreo de las redes para el Gobierno: el día a día de la unidad de bulos de la Guardia Civil

Los agentes se dedican a detectar información de interés en las redes que luego envían en forma de informe a otras unidades y a la superioridad, que luego remite al ejecutivo

Foto: José Manuel Santiago, general de la Guardia Civil. (EFE)
José Manuel Santiago, general de la Guardia Civil. (EFE)

La Unidad de Coordinación de la Ciberseguridad de la Guardia Civil centró el jueves la comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en el Congreso de los Diputados. El titular de la cartera responsable de la seguridad del estado se llevó críticas de todos los grupos parlamentarios por una supuesta intromisión en las tareas de este departamento policial por parte de la cúpula del Ministerio con intenciones partidistas. Los diputados acusaron a Marlaska de pretender tener una "policía política", como dijo el portavoz de Bildu, Jon Iñarritu; de "cambiar mascarillas por mordazas", como afirmó el parlamentario de Vox Javier Ortega; o de ser "el ministro de la censura", como calificó al compareciente la representante del Partido Popular Ana Vázquez.

El grupo de guardias civiles que componen el mencionado departamento se situó de repente en primera línea del debate público el pasado domingo 20 de abril durante la rueda de prensa de los técnicos de la mesa de seguimiento de la crisis sanitaria. El general José Manuel Santiago, jefe del estado mayor de la Guardia Civil y representante del cuerpo en este órgano, aseguró que sus agentes estaban trabajando, por un lado, "con el objetivo de evitar el estrés social que producen todas estas series de bulos", en referencia a las desinformaciones que contaminan las redes sociales, y por otro en "minimizar ese clima contrario a la gestión de la crisis por parte del Gobierno".

Esta expresión provocó todo tipo de reacciones que en el ámbito político culminan en la controvertida sesión parlamentaria del jueves. A las palabras de Santiago les siguió un correo electrónico al que tuvo acceso El Confidencial que fue remitido el pasado 15 de abril por la Jefatura del Estado Mayor de la Guardia Civil a todas las comandancias que ordenaba a estas últimas identificar y remitir a la superioridad todas las 'fake news' que localizaran y que pudieran "provocar estrés social y desafección a instituciones del Gobierno". Luego llegó una información de Eldiario.es que mostraba varios informes elaborados por la Unidad de Coordinación de la Ciberseguridad en jornadas distintas que mencionaban a dos grupos políticos (Vox y Bildu) y a una asociación profesional del instituto armado (AUGC).

Según fuentes de la Guardia Civil, el departamento ha crecido durante los últimos meses en cuando número de componentes en un contexto en el que la ciberseguridad es cada vez más esencial. "Lo importante ha pasado a ser urgente", resumió el propio ministro Marlaska en su comparecencia para dar cuenta de que en el actual estado de alarma lo que era una línea de actuación relevante para Interior ha pasado a ser un asunto prioritario. El confinamiento, añadió, está generando mucha "presión" en los hogares a la que echan más leña "desinformaciones" como que el sistema de salud está colapsado que meten el miedo en el cuerpo a la gente. "¿Qué hacemos? ¿No actuamos ante esto?", se preguntó el ministro, que aseguró que el Gobierno a través de las fuerzas de seguridad tiene la obligación de "monitorizar" las redes sociales para combatir esos bulos.

La Unidad de Coordinación de la Ciberseguridad, explican desde el instituto armado, es clave para este rastreo, que según el ministro y también las fuentes consultadas no tiene la finalidad de investigar a otros partidos, asociaciones o sindicatos, sino generar informes que permitan a otros departamentos policiales o al propio Gobierno tomar las decisiones más adecuadas. "Las cuentas en redes sociales de las fuerzas de seguridad emiten desmentidos continuamente", puso como ejemplo de esta reacción institucional a las 'fake news' que defiende su departamento el ministro del Interior, quien primero calificó como "lapsus" y luego como "déficit de expresión" el uso de la palabra Gobierno en lugar de Estado por parte del general Santiago durante la comparecencia que dio origen a la polémica.

Las fuentes del instituto armado explican a El Confidencial que la labor que realizan no se hace con criterios políticos ni partidistas, sino puramente profesionales. "Luego el uso que le quiera dar el Gobierno es cosa suya", apuntan las mismas fuentes. Estos especialistas, continúan, se dedican a recabar información de fuentes abiertas, fundamentalmente de las redes sociales, con el fin de elaborar informes que destinan a otras unidades que tengan interés en el tema o a la superioridad, que en su caso puede elevarlo a altos cargos políticos. "Es un trabajo que se hace desde la fundación de la Guardia Civil", aseguran las mismas fuentes en referencia a esa labor de rastreo de la calle, de la opinión pública que hace el Servicio de Información del instituto armado y que tuvo tanta relevancia, por ejemplo, en la lucha antiterrorista. "Se hacía, se hace y se hará siempre", añaden en referencia a los mencionados informes expuestos por Eldiario en los que aparecían tuits y apariciones públicas de Vox, Bildu y AUGC.

"No veo la polémica", insisten las mencionadas fuentes, que recalcan que los informes siempre se hacen con base en fuentes abiertas, que están al alcance de cualquier usuario. Sobre el hecho de que hayan aparecido partidos políticos o asociaciones profesionales en el informe publicado, señalan que los especialistas "monitorizan cualquier cosa que tenga potencial para desestabilizar al Estado español". Lo que digan los políticos no tiene por qué ser una amenaza, explican, pero no le toca al "analista" valorar ese extremo. "El agente no entra en política, solo trabaja con datos", resumen las fuentes consultadas, que destacan también que los informes que realizan estos profesionales no tienen una finalidad judicial, sino meramente informativa o de inteligencia. En muy pocos casos, agrega, luego derivan en la apertura de una investigación. "Son sobre todo para que el órgano que los recibe tenga más datos para actuar", subrayan.

El mando de ciberdelincuencia se creó en la Guardia Civil hace algo más de un año y, cuando entró en funcionamiento, asumió las tareas relacionadas con el análisis de datos telemáticos que antes tenía encomendadas la Jefatura de Información del instituto armado, tradicionalmente vinculada al seguimiento de terroristas y al análisis del espectro civil de organizaciones criminales como ETA o el yihadismo. La unidad ha crecido desde que comenzó y cuenta ya con un elevado número de componentes que las citadas fuentes no quieren revelar "por seguridad".

Las 'fake news' son un instrumento para desestabilizar países y el Gobierno es la cara visible de España, añaden las mismas fuentes, que explican que es una práctica habitual en el instituto armado combatir las amenazas económicas y la propaganda contraria a los intereses del Estado. El problema, apuntan, es que tanto en la mencionada declaración del alto mando de la benemérita como en el citado correo electrónico se menciona al Gobierno en lugar de al Estado. Según estas fuentes, la cita pública hecha por el general Santiago en la rueda de prensa fue un error, visión que va en línea con lo que defendió el ministro del Interior apenas unas horas después y que en la propia comparecencia de ayer calificó como "déficit de expresión".

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