Gobernanza global en el mundo pos Covid-19

"Hacen falta líderes humildes y empáticos con los problemas reales de los ciudadanos"

Felipe González repasó algunas preguntas que dejará la crisis del coronavirus y vislumbró un nuevo escenario global con cambios en las relaciones entre países y el auge de movimientos populistas

“La crisis sanitaria del Covid-19 ha supuesto un antes y un después para las sociedades actuales. No sabemos cuánto va a durar ni cuáles van a ser sus consecuencias, lo que sí sabemos es que ha cambiado radicalmente las relaciones interpersonales, políticas e industriales”, explicó Felipe González, presidente del Gobierno de España de 1982 a 1996, en el encuentro ‘Gobernanza global en el mundo pos Covid-19’, organizado por WOBI (World of Business Ideas) en colaboración con Thinking Heads y El Confidencial. En su intervención, el líder socialista repasó algunas de las preguntas que ha dejado abiertas la crisis sanitaria del coronavirus y vislumbró un nuevo escenario global con grandes cambios en las relaciones entre países y el auge de movimientos populistas, tanto en Europa como en América Latina.

Más allá del impacto sobre la vida cotidiana de millones de ciudadanos, el Covid-19 está afectando a la economía a nivel mundial. Ante una situación tan excepcional, los gobiernos de los países han puesto en marcha políticas para ayudar a paliar esta desaceleración. Sin embargo, el expresidente cree que "la actuación local es insuficiente" y que "la respuesta debe ser de carácter global". Por ello, junto a otros exmandatarios y expertos en relaciones internacionales y economía, ha firmado una carta abierta al G-20 en la que se pide una actuación conjunta y coordinada para la adopción de medidas que minimicen el impacto económico y social. González afirmó que "un repliegue proteccionista no sería efectivo" y que en un mundo cada vez más interconectado, "sería un gran retroceso y supondría una paralización mucho mayor de la economía".

Además, el líder socialista advirtió del posible aumento de respuestas populistas ante esta crisis. "El elemento esencial del populismo son respuestas simples a problemas complejos, pero los problemas complejos no pueden aceptar respuestas simples", explicó. Y para reflejarlo, puso de ejemplo la política negacionista de López Obrador, presidente de México, que sigue sin reconocer la importancia de la pandemia, y que a su vez contrasta con la rápida actuación del Gobierno argentino, que tomó medidas incluso antes de que la crisis les afectase gravemente.

"La actuación local es insuficiente, la respuesta para luchar contra el coronavirus debe tener carácter global"

Frente al debate entre salud y funcionamiento de la economía, González no vacila: "Es un falso debate. Hay que enfrentar el problema de la pandemia intentando recuperar cuanto antes la salud para poner en marcha el aparato económico". "Creo en la economía social de mercado y creo que el ser humano no es una mercancía, sino el objetivo final de las políticas económicas".

Claves para la recuperación

Para que la recuperación se realice lo más rápido posible, es necesario encontrar un tratamiento y una vacuna contra la enfermedad. En base a esto, el expresidente consideró que si los gobiernos aplican políticas económicas anticíclicas, "la recuperación podría esperarse para el año que viene". Sin embargo, "si estas condiciones no se cumplen, no se puede asegurar una mejora de la economía, y la fase de recesión en la que nos encontramos podría llegar a convertirse en una depresión".

"Europa podrá aguantar más tiempo la paralización de la economía, si funciona de forma coordinada y con un mayor peso de las políticas públicas"

La respuesta no será homogénea en todo el mundo. Mientras Europa podrá aguantar durante más tiempo el embate de la paralización de la economía, "si funciona bien, de forma coordinada y con un mayor peso de las políticas públicas", aquellos gobiernos que no tengan sistemas sanitarios fuertes tendrán que recibir ayudas de las organizaciones internacionales. González, quien confesó que la medida que le hacía sentir más orgulloso de sus años en el Gobierno era haber creado un sistema nacional de salud, se refirió a países de desarrollo medio que han sacado de los límites de la pobreza a millones de personas y que debido a esta situación de incertidumbre podrían retroceder.

El expresidente quiso alabar la actuación del primer ministro de Portugal, António Costa, que ha decidido regularizar a todos los inmigrantes "no solo por solidaridad, sino también por inteligencia en la lucha contra la pandemia". "Hacen falta líderes humildes, empáticos con los problemas reales de los ciudadanos y abiertos al diálogo", destacó. En 1977, González, en ese momento jefe de la oposición, firmó junto al resto de líderes políticos los Pactos de la Moncloa, un gran acuerdo para estabilizar la situación económica de España. En la actualidad, pide que "se atienda la demanda de casi el 80 % de los ciudadanos de que haya acuerdos de largo alcance entre los responsables políticos del Gobierno, de la oposición, de las autonomías y de los principales actores socioeconómicos".

Reunión de los Pactos de la Moncloa, con Adolfo Suárez y Felipe González.
Reunión de los Pactos de la Moncloa, con Adolfo Suárez y Felipe González.

Precisamente son los ciudadanos los que están mostrando una gran fortaleza y solidaridad ante esta crisis, haciendo frente a las estrictas medidas impuestas por el estado de alarma. Por ello, más que nunca, pide a los líderes empresariales, llamados a jugar un papel importante en la lucha contra el coronavirus, que hagan la reflexión de que la economía debe ponerse al servicio de las personas. Señaló cuatro puntos clave para superar esta crisis: en primer lugar, independientemente de su tamaño, las empresas tienen que llegar a acuerdos con los Estados y con las organizaciones sociales; en segundo lugar, deben preservar el aparato productivo para reactivar la economía; en tercer lugar, deben apostar por la digitalización y el teletrabajo, y por último, la anticipación: "Los líderes empresariales tienen que anticipar el escenario del futuro", afirmó.

González siempre ha mantenido una densa agenda internacional. En 2007, fue elegido presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, cuyo objetivo era identificar y proponer respuestas a los retos a los que la UE tendría que hacer frente a largo plazo, concretamente en el horizonte 2020-2030. Sin embargo, esta crisis ha cambiado este contexto de forma radical y cabe preguntarse qué queremos que sea la Unión Europea. El expresidente lo tiene claro: "Una institución supranacional que tiene que afrontar la crisis sanitaria del coronavirus como si fuese un espacio local nacional. Si la Unión Europea reacciona conjuntamente, el coste de la crisis será menor. Si no coopera, su razón histórica habrá dejado de existir y habremos fracasado", sentenció.

España
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
37 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios