SE ABRE A NUEVAS RESTRICCIONES

El Gobierno eleva a 640.000 los test rápidos defectuosos que tendrá que devolver a China

No serán ni 9.000, ni 50.000. El Ejecutivo ordena sustituir la partida íntegra que compró y que había llegado en parte. España no podrá practicar estas pruebas hasta la entrada del siguiente suministro

Foto: Pedro Sánchez preside el Consejo de Ministros extraordinario de este 27 de marzo, con las autoridades delegadas y la titular de Hacienda, María Jesús Montero. (Moncloa)
Pedro Sánchez preside el Consejo de Ministros extraordinario de este 27 de marzo, con las autoridades delegadas y la titular de Hacienda, María Jesús Montero. (Moncloa)

Al final, el Gobierno devuelve y sustituye toda la partida de 640.000 test rápidos que compró a China a través de un proveedor nacional "de confianza" cuyo nombre no revela. El resultado es que España sigue sin poder cribar de manera masiva a la población, analizando si hay más contagiados por coronavirus para conocer así la expansión de la enfermedad. El Ejecutivo señala ahora que hay que esperar a que llegue un nuevo suministro en los próximos días, también procedente del gigante asiático, para practicar estas pruebas diagnósticas más sencillas que la tradicional PCR.

La cuestión de los test defectuosos siguió coleando en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete de este viernes. El Consejo de Ministros se citó de manera extraordinaria —eso sí, de nuevo de forma telemática— para aprobar formalmente la prórroga del estado de alarma hasta el 11 de abril, una vez recibido el plácet del Congreso por amplísima mayoría el pasado miércoles (321 votos a favor, ninguno en contra y 28 abstenciones). Ampliación que supondrá la información semanal a a la Cámara, como pidió el PNV. También el Gobierno acordó un mecanismo para agilizar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y para prohibir despidos mientras dure la crisis del Covid-19. Y, por primera vez y de manera más rotunda, sí se abre a más restricciones en estos siguientes 15 días de periodo excepcional, a la vista de que la zarpa de la enfermedad no da tregua y día a día se incrementan los contagios y las muertes.

"Estamos haciendo un esfuerzo para adquirir test de diagnóstico rápido [...] y hemos realizado varias operaciones en China, que están abiertas, para adquirir hasta cinco millones —explicó el titular de Sanidad, Salvador Illa—. Una de estas operaciones, de 650.000 unidades, se hizo a través de un proveedor habitual con el que trabaja el sistema sanitario español. Las primeras 9.000 unidades del test no han pasado los filtros de calidad que tiene el Sistema Nacional de Salud. Es verdad que este producto tenía todas las garantías y el certificado necesario para operar en la UE, pero nosotros evidentemente hacemos las comprobaciones cuando llega el producto y se detectó que no tenía el nivel de fiabilidad requerido. Por eso se retiró". "Las 50.000 unidades que habían llegado [a España] no se han llegado a distribuir y van a ser sustituidas, todas estas 650.000 unidades [sic], por otras que den unos estándares que nosotros exigimos", añadió.

50.000 de las 640.000 unidades no se llegaron a distribuir, pero todas, las 640.000, serán sustituidas "por otras que den unos estándares exigidos"


El ministro apuntó que en un contexto internacional muy complicado, de una altísima demanda —"loco", tal y como lo había definido en el Congreso este jueves—, "España no va a perder ninguna oportunidad" para adquirir material sanitario, muy reclamado por todos los centros hospitalarios, pero va a ser "muy exigente con la calidad, como no puede ser de otra manera, y va a hacer las comprobaciones, como hemos hecho con esta primera partida de test rápidos, que han sido retirados de uso", justificó el ministro.

Sensibilidad escasa

Fue ayer jueves cuando 'El País' reveló que las pruebas rápidas que ya habían llegado a España durante el fin de semana no funcionaban. La primera remesa de 9.000 se probaron "inmediatamente", según precisó este viernes el doctor Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, en el Centro Nacional de Microbiología (organismo dependiente del Instituto de Salud Carlos III) y en la Comunidad de Madrid. En un primer momento dio a entender que se retornarían al fabricante chino, Shenzhen Bioeasy Biotechnology, esos 9.000 test de detección. Pero luego la SER reveló que los defectuosos eran 50.000. Y este viernes Illa, tras el Consejo de Ministros, ya hablaba de 650.000, de toda la partida adquirida no válida.

El fabricante chino es Shenzen Bioeasy Biotechnology, pero Sanidad no ha revelado aún el nombre del proveedor nacional de confianza

La Embajada china en España aclaró que Shenzen Bioeasy Biotechnology no figuraba en su lista de proveedores clasificados. Sanidad alegó entonces que el Ejecutivo adquirió esa partida a un proveedor nacional, "de confianza", que los importaba de China y cuyo producto cuenta con el marcado CE. Adujo que si un artículo cuenta con la homologación europea se puede comercializar y comprar en todo el espacio comunitario. Además, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) —adscrito orgánicamente al Ministerio de Ciencia e Innovación y funcionalmente al de Sanidad—, analizó la documentación aportada por la empresa respecto a los estudios clínicos realizados por el fabricante chino, y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) no había lanzado "ninguna alerta".

En cuanto el ISCIII y un hospital de Madrid detectaron una escasa sensibilidad al virus —del 30%, cuando tenía que ser del 80%, lo que se traducía en que negativos por estos test resultaban ser positivos por la prueba de laboratorio PCR—, se dio "orden inmediata de retirada" y se contactó con el proveedor, que se comprometió a sustituir el encargo. El Gobierno se ha negado en repetidas ocasiones a facilitar el nombre del distribuidor español que trajo el material desde China. La empresa Bioeasy envió una carta al Ejecutivo, para su distribución en los medios [aquí en PDF], en la que aseguraba que tenía todas las bendiciones para exportar en Europa y se comprometía a reemplazar todos los pedidos hechos desde Madrid.

El Gobierno eleva a 640.000 los test rápidos defectuosos que tendrá que devolver a China

Fuentes del ministerio precisaron posteriormente que los test rápidos cuya sensibilidad es menor que la establecida en las especificaciones técnicas del fabricante "fueron detectados en un lote determinado y controlado de una partida de 8.000 test que se entregaron el pasado fin de semana a la Comunidad de Madrid". Estos 8.000 test, señalan, "formaban parte de una compra por parte del Ministerio de Sanidad de 640.000 pruebas rápidas de detección de coronavirus cuya totalidad no había llegado todavía a España".

De hecho, sigue Sanidad, "solo habían llegado dos entregas: una primera de 8.000 test (la que se envió a la Comunidad de Madrid) y una segunda de 50.000 test que no se llegó a distribuir". "Todas ellas han sido compradas a través de un proveedor nacional [del que sigue sin facilitar el nombre] a un fabricante en China y todas cuentan con marcado CE y, por lo tanto, están homologadas para su compra y comercialización en toda Europa". El departamento que dirige Illa aclara que "tras detectarse una menor sensibilidad en alguno de estos primeros 8.000 test, Salud Pública dio la orden de retirada y se han devuelto las 58.000 pruebas rápidas que ya habían llegado a España".

"Nuevo modelo de test"

De este modo, Bioeasy, el productor chino, "los reemplazará por un nuevo modelo de test". "Esto supone que el fabricante enviará en los próximos días 640.000 unidades de un nuevo modelo de test con las especificaciones y sensibilidad requeridas", zanjaron fuentes oficiales del ministerio.

La compra de material a China se ha ido ampliando y ya es de 578 M € desde los 432 M anunciados. El Gobierno trabaja "con intensidad", subraya Illa

La conclusión es que España aún no puede hacer 'screening' a un gran volumen de población, pese a que ya a mediados de la semana pasada el Gobierno insistía en que los test rápidos estarían en el país en los siguientes días. "Hemos adquirido en varias operaciones una cantidad muy importante de test rápidos, de más de 5 millones, que estarán disponibles en cuanto nos los suministren y hayamos verificado que la fiabilidad del producto es la adecuada y sea conforme a los altos estándares que tenemos nosotros en España —relató Illa—. En los próximos días estamos esperando un suministro muy importante, una primera cantidad muy importante, de estos test".

El Gobierno eleva a 640.000 los test rápidos defectuosos que tendrá que devolver a China

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que, para saber la dimensión exacta de la infección por coronavirus, hacen falta "test, test, test". El fallo hará que se retrase todo el proceso de cribado. Pese a todo, el ministro quiso mandar un mensaje de "tranquilidad", porque a diario se practican entre 15.000 y 20.000 pruebas PCR, muy fiables. El dirigente socialista sí negó que la llegada de estos test defectuosos haya influido en la evolución de la pandemia.

7,47 millones de mascarillas repartidas

Illa hizo hincapié en que el Gobierno sigue "trabajando con toda la intensidad y todos los medios disponibles para adquirir material sanitario para librar esta batalla contra el virus". La megacompra a China de 432 millones de euros ayer ascendió a 509 millones y ahora es de 578 millones, que se corresponden con el volumen de contratos "cerrados". El Ejecutivo, junto a este esfuerzo en el gigante asiático, está "organizando, optimizando y ampliando" la producción nacional de equipos de protección, de test de diagnóstico y de respiradores. Sanidad quiere hacer valer que el sistema de compra centralizada, a que le facultó el decreto de alarma, está siendo útil por el peso del Estado, que puede hacer valer para el abastecimiento de grandes cantidades.

Illa insiste en que las comunidades han podido seguir comprando pese al sistema centralizado que entró en vigor a partir de la declaración de alarma

El ministro anunció que a partir de ahora se informará del reparto detallado por comunidades autónomas de todo el material adquirido. Y actualizó la cifra de mascarillas ya distribuidas: 7.473.708, de los cuales 2,2 millones han ido para Madrid [ver aquí en PDF el desglose por CCAA]. Y, como en su comparecencia parlamentaria de ayer, señaló, con toda "cautela" que España parece "estar acercándose al pico" de la epidemia, ya que hay datos que permiten hablar de "una cierta fase de estabilización", ya que el incremento de casos notificados en las últimas horas es de un 14%, y de hospitalizados en las UCI, de un 13%.

Como en otras ocasiones, Illa se defendió de las críticas de las comunidades, que creen que el mando único ha sido un error porque ha entorpecido la compra de suministros y confundido a proveedores. El político catalán subrayó que "nunca se han retirado las competencias" de las CCAA, por lo que han podido seguir adquiriendo respiradores, mascarillas o tests, según quisieron. El Gobierno "se está movilizando en su conjunto" para reforzar esas operaciiones y prestar ayuda logística. La portavoz coincidió en que hay una "dificultad efectiva" para el abastecimiento de productos dada la "competencia feroz" en los mercados internacionales. Puso un ejemplo: China se guarda para sí el 90% de su producción, y solo exporta el 10% restante.

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