VIDEOCONFERENCIA EN LA MONCLOA

Las comunidades piden a Sánchez medidas más duras y claman por la falta de material

Algunos presidentes (y no solo Torra) reclaman el aislamiento, otros hacen hincapié en la necesidad de limitar al máximo la producción industrial... Pero el grito unánime es por la falta de medios

Foto: Sánchez preside, junto a los ministros con competencias delegadas, la videoconferencia con los presidentes autonómicos, este domingo en la Moncloa. (EFE)
Sánchez preside, junto a los ministros con competencias delegadas, la videoconferencia con los presidentes autonómicos, este domingo en la Moncloa. (EFE)

Algunos esperaban una reunión más bronca. No lo fue. Ni siquiera por el 'president' de la Generalitat, Quim Torra, que no ha parado de insistir en la necesidad de confinar Cataluña como única vía para cortar los contagios de coronavirus. Pero aunque el "buen tono" y la "responsabilidad institucional" dominaron, Pedro Sánchez tuvo que afrontar este domingo, en su segunda videoconferencia con los presidentes autonómicos, las peticiones de medidas más duras —aislamiento de regiones, parón casi total de la actividad económica, cierre de puertos y aeropuertos— y de suministro de más material sanitario, un problema este cada vez más acuciante.

El presidente del Gobierno es consciente de la falta de medios y por eso considera clave reorientar la producción no solo para afrontar las necesidades actuales, y las que el sistema tendrá que encarar cuando el número de infectados alcance el pico, sino con vistas al futuro más inmediato, puesto que no hay aún vacuna y pueden venir más brotes de Covid-19. El Ejecutivo asegura que sigue comprando material y continuará distribuyéndolo, pero a cambio se resiste, por ahora, a adoptar más restricciones, con el argumento de que es necesario que haya un mínimo de actividad económica y porque el decreto de alarma, en líneas generales, se está cumpliendo, como prueban las cifras. Pero no se niega a tomar más decisiones en los siguientes días si así lo aconsejan los expertos.

Sánchez arrancó su videoconferencia de cuatro horas largas con los mandatarios autonómicos, acompañado de los cuatro ministros al mando de esta crisis — Salvador Illa (Sanidad), Margarita Robles (Defensa), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y José Luis Ábalos (Transportes)—, con el anuncio de que pedirá al Congreso una prórroga del estado de alarma por otros 15 días. Hasta el 11 de abril. Una ampliación que respaldaron los dirigentes regionales y que, en la comparecencia posterior, explicó como arma "imprescindible" para "ganar al virus". La duda es si esa extensión será suficiente. El presidente, según confirmaron a este diario distintos participantes en la reunión, no dio pistas de si hará falta demandar a la Cámara Baja más tiempo. Todo dependerá de los datos de que disponga Sanidad para entonces y de los resultados que arrojen las medidas de confinamiento general activadas desde hace una semana.

El presidente arrancó su intervención ante los mandatarios autonómicos con el anuncio de la prórroga, pero no dijo si habrá más extensiones


No todos los mandatarios vertieron las mismas críticas durante el encuentro virtual. Unos sí hicieron más hincapié en la necesidad del aislamiento total —frente en el que, por cierto, no estaba solo Torra, sino también el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en su caso por la vecindad con Madrid, la comunidad que se ha convertido en la zona roja de todo el país—, otros en la limitación al máximo de la actividad industrial —como Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias o Murcia—, otros matizaron a sus compañeros. Pero sí se pudo escuchar un clamor unánime por la falta de medios para afrontar la pandemia. No hay suficientes mascarillas, respiradores, gafas, equipos de protección individual (EPI), batas.

"Que no se bloqueen los pedidos"

El decreto de alarma facultaba al Gobierno para impulsar compras centralizadas de productos sanitarios y practicar requisas. El pasado domingo, 15 de marzo, Sanidad obligó a las empresas a comunicar en 48 horas sus 'stocks' de material sanitario y su capacidad de producción. Las comunidades se quejaron de las incautaciones y e Illa firmó una 'nota interpretativa' que dejaba claro que no se habían previsto actividades de confiscación y que el hecho de que se hubiera habilitado al ministerio a la adquisición y distribución de artículos para la protección de salud no impedía que los gobiernos autonómicos pudieran seguir comprando material.

Ayuso pide que no se bloqueen los pedidos comprados por Madrid. El Gobierno replica que no lo hará y que hará por agilizar los trámites

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, informó de que espera dos aviones esta semana "cargados" con productos adquiridos en China. El primero de ellos llegará en 48 horas. "Dijeron públicamente que ya no habría problema alguno en las aduanas. Es el momento de ayudarnos. Pido que no se bloqueen los pedidos", advirtió la dirigente popular. Sánchez le garantizó que no se hará así, y fue eso lo que comunicaron oficialmente fuentes del Ejecutivo a lo largo de la tarde: "No se está bloqueando nada. Es más, se han dado instrucciones en aduanas para agilizar los trámites relativos a la importación de material sanitario". Además, desde la Moncloa se hizo hincapié en que, "antes y ahora", las CCAA pueden comprar material. "Lo que ha puesto en marcha el Gobierno es una compra paralela para dar, de forma gratuita, apoyo en la adquisición" de esos suministros básicos.

También el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, explicó a los medios que la Xunta mantiene los procesos de compra iniciados antes de la declaración de alarma. El Gobierno autonómico confirmó la obtención de ocho millones de mascarillas que, si no se interrumpe el proceso, se podrán ir distribuyendo desde el martes, informa EFE. El 'lehendakari', Iñigo Urkullu, al igual que el jefe de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reclamaron a Sánchez que facilite cuanto antes los test rápidos de diagnóstico para poder practicar pruebas masivas. Las carencias también fueron subrayadas por los socialistas Guillermo Fernández Vara (Extremadura) y Adrián Barbón (Asturias), o por el regionalista cántabro Miguel Ángel Revilla.

El Ministerio de Sanidad informó este domingo de que este fin de semana ha repartido 1.602.800 mascarillas destinadas a pacientes y profesionales sanitarios entre las comunidades y que ha reforzado los procesos de adquisición de este producto sanitario a través de nuevas compras más numerosas, que llegarán a España a lo largo de la próxima sanidad. El departamento que dirige Illa ha distribuido, desde el 10 de marzo, un total de 4.046.089 mascarillas en toda España, de las cuales Madrid ha recibido el 29,96% (1.212.261 unidades), y Cataluña, el 12,69% (513.393).

Contexto internacional "muy agresivo"

Este domingo también se ha procedido al reparto de los primeros 8.000 test rápidos de detección de Covid-19 en la Comunidad de Madrid. En total, el ministerio ha comprado 640.000 pruebas rápidas procedentes de China, a las que se sumarán otros seis millones importadas de países europeos. Según ha informado el Gobierno, en España ya se han realizado al menos 355.000 determinaciones de PCR para coronavirus, a un ritmo de 15.000-20.000 diarios. Sánchez, en sus comparecencias de los últimos dos días, ha hecho hincapié en que en paralelo el Gobierno ha ampliado el número de recursos humanos del Sistema Nacional de Salud, poniendo a disposición de las CCAA un total de 52.393 profesionales sanitarios (entre ellos, 7.633 médicos residentes, 14.000 enfermeros y médicos jubilados en los dos últimos años, 11.000 profesionales médicos y de enfermería, 202 doctores extracomunitarios de diferentes especialidades y 17.000 estudiantes de último curso de medicina y enfermería que harán tareas auxiliares). Las comunidades pueden seguir reclutando personal, y así lo está haciendo, por ejemplo, Madrid.

Sanidad subraya que este fin de semana ha repartido 1,6 millones de mascarillas y ha comenzado a repartir los 640.000 test rápidos

El presidente anunció además un refuerzo del papel del Ejército. Se encargará del apoyo logístico al transporte de material y personal clave en el país, y desde territorio extranjero. Las Fuerzas Armadas han ayudado a montar un hospital de hasta 5.500 camas en Ifema, en Madrid. El Gobierno negocia ya con la industria para fabricar de manera masiva artículos sanitarios, reorientando por tanto su producción. "Tenemos la musculatura, tenemos la capacidad, tenemos la infraestructura productiva para poder hacerlo. Estamos en un combate sin cuartel contra el coronavirus, estamos en una guerra y por lo tanto hay algunas decisiones de economía de guerra que tenemos que hacer", subrayó durante la rueda de prensa de este domingo.

Las comunidades piden a Sánchez medidas más duras y claman por la falta de material

El Ejecutivo dice haber encontrado la "complicidad" de estas empresas y está trabajando "contrarreloj" para disponer de ese material lo antes posible, "en un contexto internacional muy agresivo" por la carencia de suministros y la altísima demanda. Sánchez remarcó la importancia del autoabastecimiento para garantizar que España no se halle "desprovista" en futuras pandemias, y para que también sea capaz de exportar. En ese sentido, entre las medidas anunciadas este domingo se encuentra el establecimiento de una reserva estratégica de material sanitario y de medicamentos. También adelantó que los medios humanos y materiales y las instalaciones de las residencias privadas se pondrán a disposición de las comunidades —como se ha hecho con la sanidad privada— para atacar uno de los flancos más débiles, la enorme afectación y letalidad del virus en los mayores.

Las comunidades piden a Sánchez medidas más duras y claman por la falta de material

A ese clamor por la falta de equipamientos, compartido por gobiernos de distinto color, se unieron las peticiones diversas de los mandatarios autonómicos. Torra, que había elevado la voz en los últimos días —incluso se quejó de que el Gobierno no observaba estrictamente las recomendaciones de la OMS en la británica BBC y ante los líderes europeos, por carta—, bajó el pistón de las críticas. En la reunión, según comentaron a este diario diversos presidentes, y también fuentes del Ejecutivo, no se mostró especialmente duro. Fue incluso "muy correcto", en palabras de una líder autonómica. El jefe del Govern sí reclamó de nuevo el "confinamiento total" para Cataluña y el cese de la producción. Pero evitó el enfrentamiento. "Ningún reproche, al lado, tendiendo la mano", declaró posteriormente. Incluso aceptó la contribución de los militares, que ya han desinfectado El Prat y el puerto de Barcelona y están habilitando un campamento de acogida para personas sin techo en la Fira, de 150 camas. Si Cataluña necesita al Ejército, dijo, le pedirá ayuda, porque "una parte importante" de las Fuerzas Armadas la pagan también los catalanes.

Dureza de Ayuso y Mañueco

A los presidentes socialistas les sorprendió, en cambio, la mayor dureza de Díaz Ayuso —"quiere que se lo den todo hecho, cuando ella también tiene responsabilidad en la gestión", recordaba uno de ellos, remitiéndose asimismo a los recortes de los gobiernos del PP a la sanidad en años anteriores— y del presidente castellanoleonés. Fernández Mañueco, ante el volumen de positivos en su comunidad (1.744, según el recuento de Sanidad de este domingo a las 12:00), reclamó el aislamiento de Madrid y el endurecimiento de las medidas para restringir aún más la movilidad y cerrar toda actividad que no sea esencial, y trasladar a abril las vacaciones de verano para que la actividad industrial no se resienta.

Torra pide confinamiento pero tiende la mano, Ayuso y Mañueco se muestran duros y algunos presidentes socialistas piden limitar la producción

También pidió cortar la producción no básica el presidente de Murcia, Fernando López Miras. No solo eso: el dirigente regional ordenó por la tarde la clausura de toda actividad económica no esencial. O sea, el "cierre total de la Región, excepto los servicios mínimos". El Gobierno le desautorizó de manera fulminante. "Una orden de estas características solo puede darla la autoridad competente. En este caso, el ministro de Sanidad como autoridad delegada en virtud de la declaración del estado de alarma", advirtieron fuentes del Ejecutivo.

Algunos presidentes socialistas, como el valenciano Ximo Puig, la balear Francina Armengol o el canario Ángel Víctor Torres, reclamaron una "aceleración" de las medidas ya adoptadas. Es decir, apretar algo más las tuercas. Por ejemplo, limitar más el transporte o llevar la actividad industrial al mínimo... En el caso del archipiélago balear, este nuevo grado se sentiría menos, puesto que puertos y aeropuertos están cerrados —Armengol agradeció al Ejecutivo que lo hubiera hecho posible con agilidad— y apenas hay industria o construcción en las islas.

El jefe del Ejecutivo murciano ordena el cese de toda la actividad menos los servicios mínimos y Sanidad advierte: la decisión solo le compete a Illa

En una línea semejante a sus compañeros, el castellanomanchego Emiliano García-Page demandó a Sánchez que "se reflexione y se estudie si hay que endurecer las restricciones que ya están en vigor en relación al confinamiento y a la movilidad de las personas". Al menos, prosiguió, "en determinadas áreas que no tienen por qué coincidir con el territorio de Ia comunidad autónoma". En su caso, se trata de otra región vecina a Madrid y con un volumen sustancial de casos (1.819). Sin embargo, otros presidentes presentes en la reunión señalaban que Page no fue tan claro como su equipo trasladó posteriormente. En la mente de todos, en cualquier caso, operaba el ejemplo de Italia. El primero ministro, Giuseppe Conte, había ordenado la víspera el cese de toda la industria no esencial.

Restricción de vuelos de terceros países

Andalucía, por su parte, también se mostró partidaria del parón de la producción. Moreno incluso abogó por el cierre de puertos y aeropuertos (salvo para mercancías) y un control "estricto" en la Verja de Gibraltar. Antes de la comparecencia de Sánchez, ya estaba en el BOE la orden de Interior para restringir temporalmente, desde este 23 de marzo y durante un mes, los viajes no imprescindibles desde terceros países a la Unión Europea y países asociados Schengen por razones de salud pública. Orden dictada de conformidad con la UE.

Sánchez alega que el frenazo económico es innegable y que las medidas son "durísimas", aunque se compromete a estudiar más si hace falta

Cada presidente expuso, pues, sus puntos de vista. Dispusieron de un solo turno —a diferencia de la semana pasada—, y pese a ello la reunión se alargó casi cinco horas. Y eso que no intervinieron los ministros, aunque sí le prestaron asistencia. Sánchez, a estas peticiones de endurecer las restricciones, contestó que de momento no veía la necesidad de aplicarlas, aunque se comprometió a estudiarlas en los días siguientes, en función de cómo evolucione el combate contra la enfermedad. El Gobierno no se inclina por ahora por ordenar el cese de la producción porque considera que hace falta mantener una mínima actividad económica, porque de lo contrario puede aumentar la pobreza y porque tener la economía con vida es necesario para que el sistema sanitario se mantenga a flote.

Las comunidades piden a Sánchez medidas más duras y claman por la falta de material

Durante la reunión, Sánchez esgrimió los argumentos que luego expuso en la rueda de prensa posterior. España sigue "en todo momento" las recomendaciones de la OMS y ha adoptado, con el decreto de alarma, medidas de las más "drásticas" de Europa y del mundo. Por ejemplo, aquí no se permite desde hace una semana ni pasear, ni correr, ni hacer deporte en la calle, ni ir al parque, cosa que sí ocurría en Italia. Es decir, que España se había "anticipado" a otras naciones, incluido el país transalpino, Francia o el Reino Unido.

El "menor" impacto posible

El presidente se apoyó, dentro y fuera del encuentro con las CCAA, en las cifras que indicarían el frenazo económico. La caída de viajeros por carretera, en autobuses de línea, de un 94%. El descenso en el uso del AVE del 92%. El bajón del tren de media distancia en un 89% y del Cercanías entre un 80% y un 90%, de los vehículos particulares en un 70%. "Queremos acertar, tomar medidas eficaces para contener la propagación del virus y también que el coste en vidas humanas, en empleos y en capacidad productiva de nuestro país, cuando pase la pandemia, sea el menor posible", alegó. Las medidas adoptadas "no tienen ningún parangón en Europa" y son "durísimas". El comportamiento ciudadano está siendo "ejemplar", "modélico", cree el Ejecutivo. De modo que el Gobierno atenderá el criterio de los expertos para "mejorar" en lo posible y está dispuesto a "escuchar".

Un presidente lamenta las críticas: "¿Creen que van a sobrevivir? No tiene sentido marcar diferencias. No es tiempo de tumbar a Pedro. Es salvar el país"

Sánchez pidió a los presidentes autonómicos que aparquen el "egoísmo", porque ahora no está en juego ningún "titular", así que no hay que "perder el tiempo" con "matices irrelevantes o absurdas sospechas".

Uno de los mandatarios socialistas veteranos presente en la reunión no podía ocultar su irritación por algunas actitudes de sus compañeros, y sobre todo por sus declaraciones públicas pensadas "para salir en los medios" y que no se correspondían con el clima cordial y de "responsabilidad" que se respiraba dentro. "Pero ¿qué piensan, que va a sobrevivir alguno a esto? No tiene sentido marcar diferencias estériles. No es el tiempo de tumbar a Pedro. Se trata de salvar un país y tenemos una banda que no ve que lo que consigue es erosionarlo. Todos vamos a resultar damnificados". Este presidente cerraba con amargura su reflexión con una última acotación, casi un aviso para navegantes: "Las guerras se hacían a primeros del siglo XX con bombas. A últimos, con las bolsas y los aranceles. Ahora, en el siglo XXI, con virus. Esa es la batalla. A ver si nos damos cuenta".

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