ADIF AFRONTA INVERSIONES AL QUEDARSE VIEJOS

4.000 millones y 16 años después, los túneles de Pajares incumplen la normativa europea

Un cambio en el reglamento europeo de 2014 obliga a construir galerías de emergencia en dos de los túneles de la variante. Adif encarga los estudios y niega que suponga retrasos

Foto: Obras en la variante de Pajares. (Europa Press)
Obras en la variante de Pajares. (Europa Press)

La variante de Pajares, la obra más cara y penosa de la ingeniería española, los 50 kilómetros de túneles y viaductos para unir por AVE Asturias y la Meseta, se han quedado obsoletos. Casi 4.000 millones y 16 años después de la primera piedra, la normativa europea sobre túneles ha cambiado y Adif se encuentra ahora que tiene que construir galerías de evacuación en caso de emergencia en dos de los túneles. Adif ha encargado estudios para solventarlo, lo que se añade a una historia de infiltraciones de agua, deslizamientos, sobrecostes, retrasos e impacto ambiental.

En febrero de 2004, poco antes de las elecciones generales, dos de las personas más poderosas de España, Francisco Álvarez Cascos y Rodrigo Rato, ponían la primera piedra de la obra del AVE a Asturias. El Consejo de Ministros acababa de adjudicar la obra "cuyo presupuesto conjunto es de 1.085 millones de euros, siendo el plazo de ejecución previsto de cinco años". Desde entonces, el presupuesto casi se ha multiplicado por cuatro y los sucesivos ministros han ido ampliando el plazo de ejecución, para desesperación de los asturianos. El presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, se sinceró la semana pasada: "La prioridad es abrir la variante de Pajares de una puñetera vez".

El presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, se sinceró la semana pasada: "La prioridad es abrir la variante de Pajares de una puñetera vez"

Los túneles empezaron con prisas y sin estudios hidrogeológicos para analizar el subsuelo. España venía de construir con éxito los túneles bajo el granítico Guadarrama y alguien pensó repetir la gesta sin analizar el terreno antes, lo que habría llevado unos cinco años de estudios y 60 millones de euros. Al poco de entrar a ciegas, las tuneladoras encontraron agua, mucha agua. La avería sobre los acuíferos generó un trasvase oculto y subterráneo de León a Asturias que los años secos deja sin agua la montaña leonesa. Medio Ambiente estuvo durante años mirando para otro lado (la declaración de impacto ambiental ni preveía esto) hasta que en 2017 obligó a Adif a buscar formas de evitar la desecación de ríos y arroyos.

A las infiltraciones de agua les siguieron los deslizamientos en la boca norte, en Campomanes, que han obligado a "ejecutar refuerzos sobre las actuaciones inicialmente previstas" porque lo diseñado era "insuficiente ante el impredecible comportamiento de algunas formaciones geológicas", según fuentes de Adif.

Cascos y Rato, en el momento de descubrir la dovela.
Cascos y Rato, en el momento de descubrir la dovela.

Ahora, cuando Rato solo sale de permiso de prisión y Álvarez-Cascos ha montado y deshecho un partido político propio, ha aparecido un nuevo problema. Esta vez es la burocracia. En 2014, cuando Adif se afanaba en sellar el túnel y combatir las goteras, Bruselas aprobó un reglamento "sobre la especificación técnica de interoperabilidad relativa a la seguridad en los túneles del sistema ferroviario de la Unión Europea".

Ese texto establece para todos aquellos túneles de más de un kilómetro de longitud que deben tener "salidas de emergencia a la superficie laterales y/o verticales" como mínimo cada 1.000 metros y galerías transversales para pasar al túnel paralelo como mínimo cada 500 metros".

La variante de Pajares es una sucesión de túneles y viaductos de unos 50 kilómetros. Los principales túneles, de unos 25 kilómetros, tienen salidas de emergencia. Pero dos de los que hay en Asturias, los de Vega del Ciego y Pico de Siero, lo incumplen. A finales de 2019, cinco años después de la entrada en vigor del reglamento, Adif encargó los estudios para construir esas salidas de emergencia. El de Pico de Siero tiene 4,9 kilómetros y está calado desde 2009; el de Vega de Ciego tiene 2,5 kilómetros. Los dos superan con mucho el mínimo para que les afecte el reglamento europeo.

La norma europea cambió en 2014 y cinco años después Adif encargó los estudios para construir nuevas galerías

La empresa pública, dependiente de Transportes, admite que ha encargado los estudios: "Adif ha previsto realizar galerías de evacuación para dos de los túneles de la variante de Pajares, el túnel de Vega de Ciego y el de Pico de Siero, porque ambos superan los 1.000 metros de longitud. Los proyectos de estos túneles son anteriores a la Especificación Técnica de Interoperabilidad de Seguridad en Túneles que marca dicho condicionante, de ahí que no se previeran dichas galerías".

El reglamento europeo es de obligado cumplimiento, así que no hay forma de que un tren circule por esos túneles. La empresa señala que el estudio sobre las nuevas galerías no afectará a la fecha de entrada en servicio. "En la actualidad, Adif ya está redactando el proyecto de construcción correspondiente, cuya ejecución no influye en los plazos previstos para la conclusión de la variante".

Otras fuentes conocedoras del proyecto destacan la importancia del problema detectado, porque ahora hay que realizar los estudios sobre cómo horadar las nuevas galerías de seguridad en los túneles, y señalan que es pronto para hablar de costes. Con la variante de Pajares, la experiencia demuestra que si algo puede ir mal, conviene ponerse en lo peor.

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