PP y Cs acaban más enfrentados que nunca

Una 'consellería', asesores y fondos: así fue la última cita imposible de PP y Cs en Galicia

La 'batalla de Padrón' puso fin a un acuerdo imposible, lo que podría haberse aventurado al ver las delegaciones. La animadversión entre Miguel Tellado y Laureano Bermejo es antigua

Foto: Equipos de negociación del PP y Ciudadanos. (EFE)
Equipos de negociación del PP y Ciudadanos. (EFE)

En la noche de este lunes se han hecho públicas las listas del PP en Galicia. No hay ningún espacio para Ciudadanos —solo la incorporación simbólica, como suplente "y a título personal", del que fuera coordinador de la formación naranja en la autonomía, Juanjo Chouza—. Pero el pasado viernes, en un hotel de la localidad gallega de Padrón, hubo aún un último intento —y casi único— por llegar a un acuerdo imposible. Las posturas de unos y otros —y las versiones que dan de ese encuentro— reflejan lo lejos que están y estaban populares y naranjas en los dominios de Alberto Núñez Feijóo.

Habían pasado seis días desde que Feijóo e Inés Arrimadas hablaran por teléfono para intentar sentar las bases de una fórmula electoral en Galicia. Seis días en los que no volvió a haber un contacto y solo se producían acusaciones más o menos veladas en la prensa. "El jueves pasado, recibimos un wasap de Ciudadanos —dicen en el PP gallego—. Querían que nos reuniéramos. Nos vimos al día siguiente en un hotel de Padrón".

"El jueves recibimos un wasap de Ciudadanos —dicen en el PP gallego—. Querían una reunión. Nos vimos el viernes en un hotel de Padrón"

Al mediodía del viernes, la mano derecha del presidente gallego en estas negociaciones, Miguel Telladoel mismo que se viera con José Manuel Villegas en un bar de Benavente en el primer cara a cara de la negociación—, se reunía junto a un colaborador con Laureano Bermejo, secretario de Organización de Cs en Galicia, y con Beatriz Pino, la candidata de la gestora y que acababa de vencer por un escaso margen de 16 votos en las primarias de la formación al candidato de Francisco Igea.

Según fuentes del PP, "ellos nos pidieron, de primeras, la posibilidad de pasar al grupo mixto una vez se hubiera celebrado la toma de posesión, algo que rechazamos de plano: les explicamos que el grupo mixto es un coste para las arcas públicas y que siempre lo hemos criticado cuando lo ha empleado la izquierda. Además, no podíamos plantear un acuerdo electoral que, a las 24 horas, se deshiciera".

Rechazada la posibilidad del grupo mixto, según el PP, tanto Bermejo como Pino se interesaron "por cómo gestionarían los fondos que les correspondieran por los diputados que consiguieran o la parte proporcional del grupo, y si tendrían la posibilidad de elegir a sus asesores". En este punto, Ciudadanos insiste en que lo que plantearon era cómo les garantizaban que tendrían autonomía y "visibilidad" para llevar a cabo iniciativas. "Ellos querían una absorción y no hablar de ningún otro tema", aseguran desde Cs.

Cuatro diputados, uno por provincia

La reunión no avanzaba. El PP lo único que garantizaba a la otra parte era "un diputado por provincia", pero no en los puestos de salida, sino la garantía de que "acabarían entrando tras la investidura". "Es decir —insiste una fuente conocedora de la oferta—, en puestos en los que una vez hubiéramos investido a Feijóo (con los votos de diputados 'puros' del PP) las listas van corriendo a medida que se nombran directores generales y otros altos cargos que deben dejar su escaño por ley. En esta legislatura, por ejemplo, teníamos 41 diputados pero al final se movieron hasta 59. Ahí entrarían los cuatro diputados de Cs, uno por provincia". A la delegación naranja no le pareció asumible esa condición.

La reunión descarriló cuando se abrió el melón de una "posible 'consellería" para Ciudadanos. Aquí es donde las dos versiones más se distancian. El PP asegura que fue Pino quien sondeó la posibilidad. "Tellado les dijo que esa era una reunión de partidos, no de Gobierno, y que el reparto de carteras o de responsabilidades de gobierno no se podía abordar en esa cita". Ciudadanos niega que plantearan tal posibilidad. "Solo pedimos tener una garantía de visibilidad e independencia de iniciativa para nuestros diputados".

La reunión descarriló cuando se abrió el melón de una "posible 'consellería" para Ciudadanos. Aquí es donde las dos versiones más se distancian

La reunión terminó sin acuerdo. No volvió a haber ningún contacto en todo el fin de semana. Arrimadas dio un mitin en Galicia en el que fue muy clara: "Absorción, nanay", y proclamó a Beatriz Pino candidata a la Xunta. El lunes por la noche, el PP gallego presentó sus listas. "Solo vimos respuestas por los teletipos", aseguran. "No querían un acuerdo programático ni hablar de condiciones: solo la absorción", replican en Ciudadanos.

La 'batalla de Padrón' puso fin a un acuerdo imposible. Algo que podría haberse aventurado al ver quiénes estaban en las delegaciones. La animadversión entre Tellado y Bermejo es antigua. Los populares le responsabilizan de que Ciudadanos diera a los socialistas las dos únicas alcaldías en las que podía inclinar la balanza: Malpica y Cañiza, tras las municipales del año pasado. Malas credenciales para intentar dar vida a un pacto que nacía muerto.

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