PRIMER ACTO DE PRECAMPAÑA EN EUSKADI

Sánchez responde a Puigdemont: el diálogo "se abrirá paso" pese a las "zancadillas"

Defiende que la "concordia" vencerá frente a los que, en los extremos, buscan la "crispación". Subraya que cumplirá con el Estatuto de Gernika y que no impondrá decisiones al PSE

Foto: Pedro Sánchez, con Idoia Mendia (d) y la secretaria general del PSE en Álava, Cristina González, este 1 de marzo en Vitoria. (EFE)
Pedro Sánchez, con Idoia Mendia (d) y la secretaria general del PSE en Álava, Cristina González, este 1 de marzo en Vitoria. (EFE)

Pedro Sánchez quiere que no queden dudas de su compromiso con el diálogo. Pese a todos los "obstáculos" que vengan. Su voluntad es firme, proclama, y no la van a tumbar lo que llama "los extremos". Ni la derecha ni los independentistas hiperventilados. El presidente lo dice siempre, pero que este domingo lo defendiera con ahínco, asegurando que ese diálogo "se abrirá paso", tenía su razón de ser: hilaba con el multitudinario mitin de ayer sábado en Perpiñán, el protagonizado por Carles Puigdemont. El 'expresident' no hizo referencia a ese periodo de distensión abierto en los últimos meses y que cristalizó con el arranque de la mesa entre gobiernos del miércoles. De hecho, llamó a mantener la "movilización permanente" y a prepararse para "la lucha definitiva" contra el Estado.

Pues pese a esas "zancadillas", el diálogo prevalecerá, cree el jefe del Ejecutivo. Y eso dijo este domingo desde Vitoria, en el primer acto de precampaña de las elecciones del 5 de abril en Euskadi —hace una semana estuvo en Galicia—, en el que acompañó a la candidata a la Lehendakaritza y secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, y ante unos 1.200 militantes y simpatizantes, según la organización. Precisamente en una comunidad en la que los socialistas han hecho valer su apuesta por el "pacto entre diferentes", como suele repetir la propia Mendia.

Sánchez sostuvo que en estos últimos años se han abierto numerosas "brechas". Algunas de ellas vinculadas a la "falta de diálogo y entendimiento territorial". Así, ha habido "agravios" que se han respondido con "más agravios", "afrentas que han sido respondidas con nuevas afrentas". "Y ya sabemos el final de la política del ojo por ojo: todos ciegos. Incluso diez años después hay gente, en los dos extremos, que continúa queriendo abonar la confrontación, la pelea, la bronca, olvidándose del reguero de frustración y fracaso que han provocado, hasta incluso empezando por ellos mismos".

"El diálogo, frente a las zancadillas y los obstáculos, se abrirá paso sobre el empecinamiento, y la concordia vencerá a la confrontación", proclama


Esos "extremos" que citaba el presidente son, a su juicio, tanto la derecha y la ultraderecha como los separatistas que siguen pensando en la vía unilateral y que consideran que no hay nada que hablar con Madrid. Venía muy a cuento del mitin de ayer de Puigdemont. Frente a los que persiguen esas "sociedades minoritarias", "homogéneas", y que no creen en la "diversidad" y "pluralidad", en los "modelos inclusivos e integradores" que defiende el PSOE, dijo, hay una "mayoría social en Euskadi y en el conjunto de España" que sí quiere vivir "en tolerancia, en respeto y en integración". "Y a esa mayoría social le digo —subrayó Sánchez— que el diálogo, frente a las zancadillas y los obstáculos, se abrirá paso sobre el empecinamiento, que la concordia vencerá a la confrontación y a la crispación que hemos vivido en los últimos diez años". En ese momento, los simpatizantes congregados en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria se pusieron en pie y rompieron en aplausos hacia el líder. Era el mensaje central de su debut en la precampaña vasca, el que sirvió de puesta de largo de las tres candidaturas, encabezadas por Idoia Mendia en Bizkaia, Eneko Andueza en Gipuzkoa y Gloria Sánchez en Álava.

Centro derecha "cada vez más huérfano"

Sánchez, como ya hiciera en Galicia y también en el comité federal del pasado 15 de febrero, insistió en que aunque su partido "acepta a los conversos", no admitirá "ninguna lección" sobre el "compromiso con la Constitución". Porque el PSOE, reiteró, es "constitucionalista" —etiqueta que PP, Ciudadanos y Vox le quitan—, pero lo es de "toda" la Carta Magna, y "no del 155 semanal que propone la derecha". El PSOE es "constitucionalista", abundó, "sobre todo y ante todo", por su defensa de los derechos sociales, del medio ambiente, de la igualdad, de unas pensiones y trabajo "dignos", y del Título VIII, el que desbroza la arquitectura territorial del Estado.

"Es tan profundo el respeto a las siglas del PSE que aquellas decisiones que afectan a Euskadi se toman en Euskadi y no en ningún despacho de Madrid"

"En la derecha extrema cada vez más padres", observó, criticando el escoramiento de populares y naranjas, "pero en el centro derecha de este país cada vez hay más huérfanos". "Y esta es la cuestión, que tenemos una derecha partida en tres que lo que quiere es hacer regresar a España a una España de la que salimos afortunadamente hace 40 años y nosotros apostamos por una Euskadi y una España que avancen, que dialoguen, que progresen", reivindicó.

Sánchez responde a Puigdemont: el diálogo "se abrirá paso" pese a las "zancadillas"

Estaba también claro que Sánchez iba a aprovechar el contexto brindado por el PP en la última semana. Génova decidió el domingo pasado fulminar a Alfonso Alonso como candidato para las vascas del 5-A para poner en su lugar a Carlos Iturgaiz, expresidente de los populares de Euskadi y figura muy ligada a José María Aznar y a Jaime Mayor Oreja. Alonso dimitió como líder del PP vasco al día siguiente. Por tanto, mientras el PP "esconde su siglas en Galicia", "en Euskadi se presenta con candidatos de otro siglo" como Iturgaiz.

Pedro Sánchez, durante su mitin este 1 de marzo en Vitoria. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su mitin este 1 de marzo en Vitoria. (EFE)

El líder socialista manifestó en Vitoria su "profundo respeto" a las siglas del PSE, que representan sanidad, Estado del bienestar y diálogo, dijo. "Es tan profundo el respeto a las siglas del PSE que aquellas decisiones que afectan a Euskadi se toman en Euskadi y no en ningún despacho de Madrid". Era su manera de criticar la operación urdida desde la sede nacional del PP, de alianza con Ciudadanos, sin contar con su organización en el País Vasco.

Así que frente a los que "suman siglas", señaló, para criticar la coalición de populares y naranjas, los socialistas hacen "políticas que suman", como la subida del sueldo a los funcionarios, el alza del salario mínimo o la actualización de las pensiones conforme al IPC. El PSOE, añadió, sabe "bien" qué significa la "España plural y diversa" y la siente "como propia". El jefe del Ejecutivo añadió que tal comprensión de la "diversidad" lleva al Gobierno a comprometerse a cumplir con el Estatuto de Gernika de 1979 a través del traspaso de las competencias pendientes, y para ello los dos gabinetes ya han pactado un calendario de transferencias.

"No nacionalista, de izquierda y de gobierno"

El PSE, apuntó, tiene como "rasgos fundamentales" de su oferta política el ser "un partido no nacionalista, de izquierda y de gobierno". Sánchez concluyó con una recomendación semejante a la que lanzó en Galicia hace una semana: que hagan caso omiso de la crispación que tanto domina "en Madrid". "Están en la confrontación cuando la ciudadanía esta en otra cosa. Si quieren gritan, que griten; si quieren crispar, que crispen; si quieren insultar, que insulten, nosotros a lo nuestro", que es "ocuparse" de lo que preocupa a los españoles. Sánchez prometió que estará muy presente en Euskadi en esta precampaña y campaña de las elecciones del 5-A, y apoyará así a Mendia, a la que quiere ver como próxima lehendakari.

Mendia critica al PP por llevar "de la mano" a Vox: "No nos van a encontrar en batallas entre unos nacionalistas y otros ni en política de trincheras"

No lo dicen así las encuestas, que sitúan al PNV como indiscutible ganador, aunque también anticipan que el PSE logrará crecer desde sus nueve escaños actuales. Los socialistas confían en tener entre 10 y 12 diputados, y uno de los puntos donde más pueden ensancharse, cree la dirección, es precisamente Álava. De ahí que el primer mitin con Sánchez se celebrase este domingo en Vitoria, y con la líder provincial del PSE, Cristina González, como anfitriona.

Mendia reivindicó la posición de su partido, como elemento vertebrador de la política en Euskadi, como pilar para la "estabilidad" y para el equilibrio. Según defendió, el PSE es vital para que, desde el Gobierno, el nacionalismo se centre en los problemas de los ciudadanos, y no en disputas estériles. Por ello criticó que el PP "traiga de la mano a Vox, otra vez a caballo, a asaltar el Parlamento a golpe de banderas y trincheras". "Con los socialistas, que no cuenten para volver a lo que hemos conseguido dejar atrás, no nos van a encontrar en batallas entre unos nacionalistas y otros ni en hacer política de trincheras", clamó.

El PSE quiere movilizar a todos aquellos que participaron en las generales, en las que lograron ser segundos, tras el PNV. Esos votantes al PSOE "son tan determinantes" como lo fueron el 10-N y el 28-A porque Euskadi se juega "dar un salto atrás a lo peor de nuestra historia". Mendia presentó al PSE como el "mejor aliado" del Gobierno de coalición en Madrid. "Somos los aliados de quienes quieren que el Gobierno vasco no vuelva a enredarse en banderas, de los vascos que tienen puesta su esperanza en Pedro Sánchez. Para salir del bucle de resignación y retroceso que proponen las derechas", subrayó. Así que la estabilidad es un "patrimonio social" que no debe ser echado por la borda, dijo. La receta es mirar a España "sin complejos". "Euskadi necesita a España y quien juega con la estabilidad del Gobierno de España juega con la estabilidad de la ciudadanía vasca", advirtió.

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