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Villegas, el hombre de Feijóo y un bar de menú en Benavente: así se negocia el pacto

El domingo, Villegas y Tellado quedaban a comer en un modesto restaurante de menú diario. Hablaron largo y tendido: Cs estaba dispuesto a renunciar al nombre de Mejor Unidos...

Foto: Casado, Arrimadas y Espejo, durante su encuentro en el Congreso este martes. (EFE)
Casado, Arrimadas y Espejo, durante su encuentro en el Congreso este martes. (EFE)
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La negociación entre PP y Ciudadanos para intentar llegar a un acuerdo preelectoral en Galicia y País Vasco, con extensión a Cataluña (lo que quiere Inés Arrimadas) y a las generales (lo que quiere Pablo Casado) se ha tenido que acelerar en los últimos días y ha pasado de los salones del Congreso a un bar en Benavente para volver, definitivamente, a la carrera de San Jerónimo para que sean los principales líderes los que intenten desbloquearlo.

Villegas, el hombre de Feijóo y un bar de menú en Benavente: así se negocia el pacto

La negociación arrancó entre el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el secretario de Acción de Cs, José María Espejo, el martes de la pasada semana. La primera toma de contacto dejó a los naranjas preocupados y al PP optimista: comunicados separados y sin mencionar Galicia en la ecuación. La primera toma de contacto ya dejaba claro que Alberto Núñez Feijóo no estaba por la labor. 41 diputados del PP gallego frente a cero de Ciudadanos son guarismos apabullantes. Además, y en un mensaje lanzado tanto a Arrimadas como, sobre todo, a Casado, Feijóo aseguraba horas después de ese encuentro que "nadie" le había llamado para proponerle una fórmula.

Ciudadanos captó el mensaje y el secretario general de la gestora, José Manuel Villegas, telefoneó el jueves a Feijóo para fijar una reunión. No pudo hablar con el presidente gallego —tenía consejo de gobierno— y fue su jefa de Gabinete quien atendió a Villegas: el presidente de la Xunta se pondría en contacto con él. Así fue: el viernes de la pasada semana, Feijóo devolvía la llamada a Villegas y hablaron sobre la necesidad de estudiar diferentes propuestas. Quedaron en que sería el número dos del presidente gallego, Miguel Tellado, secretario general del PP gallego, quien se reuniría con el político de Ciudadanos.

Villegas telefoneó el jueves a Feijóo para fijar una reunión. No pudo hablar con él —tenía consejo de gobierno— y su jefa de Gabinete le atendió

El escenario elegido para la reunión fue Benavente. A medio camino entre Madrid y Santiago, y siguiendo la tradición del PP para estos encuentros con líderes autonómicos, como cuando Mariano Rajoy intentó conseguir en el Parador de Alarcón que Francisco Camps destituyera a su delfín Ricardo Costa al comienzo de la Gürtel para que hiciera de cortafuegos de todo lo que vino después.

Domingo, comida en un bar de Benavente

El pasado domingo, Villegas y Tellado quedaban para comer no en el parador de la localidad zamorana sino en un modesto y discreto restaurante de menú diario. Allí hablaron largo y tendido. Villegas ya trasladó en ese almuerzo al enviado de Feijóo que Ciudadanos estaba dispuesto a renunciar al nombre de Mejor Unidos y que la marca PP seguiría dominando la papeleta. Tellado, por su parte, mostró la disposición de Feijóo "a incluir en las listas gente vuestra como independientes", pero "no podemos decir al electorado de siempre que ahora vamos a ir en coalición". El PP gallego está convencido de que en las elecciones autonómicas, la marca PP atrae a "electores de centro izquierda; con Ciudadanos, tal vez no".

"La delegación gallega volvió a Santiago y Villegas enfiló para Madrid. Arrimadas contactó en la noche del lunes con Casado: había que hablar cara a cara"

La comida culminó sin acuerdo. Villegas insistió en el mensaje: "O coalición o nada". Tellado echó mano de la demoscopia. En Galicia, "la suma de dos no es la suma de los votos de los dos". No a la coalición, sí a abrir las listas a políticos de Ciudadanos como independientes. Ambos se despidieron con la idea de seguir negociando una propuesta "hasta el último momento".

La delegación gallega volvió para Santiago y Villegas enfiló para Madrid. Ante el nulo avance de la negociación, Arrimadas decidió en la noche del lunes contactar con Casado para fijar una reunión cara a cara. En la mañana del martes, concretaron su cita en el Congreso, junto a García Egea y Espejo. La negociación volvía al Congreso tras pasar por un bar de Benavente. Hay 48 horas para seguir negociando. Arrimadas llamará también directamente a Feijóo para intentar 'ablandarle'... Al fin y al cabo, Zamora no se tomó en una hora y Galicia, tampoco.

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