EL GOBIERNO EVITA RESPONDER EN EL CONGRESO

"Mentiras, maletas y dinero": la oposición exige a Sánchez aclarar ya la cita con Delcy

La sesión de control estuvo repleta de cuñas sobre Venezuela y las grabaciones de la cita entre Ábalos y Delcy que una jueza pide conservar. "Déjese de mentiras ya", insistió Casado a Sánchez

Foto: El ministro de Transporte y Movilidad, José Luis Ábalos. (EFE)
El ministro de Transporte y Movilidad, José Luis Ábalos. (EFE)

El conocido como Delcygate —el encuentro entre el ministro José Luis Ábalos y la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, en la madrugada del pasado 20 de enero en el aeropuerto de Barajas— volvió a eclipsar la sesión de control al Gobierno a pesar de que no estaba previsto. Las preguntas registradas por los grupos políticos trataban asuntos económicos, la situación de Cataluña y la calidad de las instituciones… Pero prácticamente no hubo un turno de palabra en el que no apareciera la palabra Venezuela.

El líder de la oposición, Pablo Casado, arrancó su intervención dirigida al presidente del Gobierno acusándole de “bloquear hasta la verdad”. Se refería el líder del PP a la decisión que tomó anoche un juzgado de guardia, atendiendo a una denuncia de los populares, al exigir que Aena no borre las cintas que prueban la estancia de Delcy Rodríguez en Madrid. La magistrada exige conservar las grabaciones y su posible acceso a una sala vip.

Casado no dudó en sacar a colación el asunto en el Congreso: “Ayer tuvimos que recurrir a un juzgado de guardia para que no se destruyeran las pruebas. Parece que el juez ha encontrado indicios de delito. Así que, antes de que nos enteremos por la Justicia, déjese ya de mentiras y cuente lo que sabe de los vínculos de su Gobierno con el régimen de Maduro”, lanzó el líder popular entre aplausos de su bancada. “Se da la paradoja de que mientras gerifaltes chavistas traen maletas y dinero a España, la inversión internacional se desploma un 80% desde su moción de censura”, zanjó Casado para enlazar, por fin, con el asunto por el que iba a preguntar en un inicio a Sánchez: la economía.

Como era previsible, el jefe del Ejecutivo evitó en todo momento contestar sobre el caso venezolano, como también harían después otros miembros de su gabinete. No tocaba preguntar, aunque la oposición lo hiciera, y no tocó responder. Sánchez se sacudió la cuestión al más puro estilo del expresidente Rajoy, con un aluvión de datos macroeconómicos para defender el crecimiento de la economía española bajo su mandato y con recetas socialistas: subiendo el salario mínimo.

El líder del PP, Pablo Casado, y la portavoz popular, Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE)
El líder del PP, Pablo Casado, y la portavoz popular, Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE)

La portavoz parlamentaria de los populares, Cayetana Álvarez de Toledo, retomó el asunto en su turno cuando se dirigía a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, a la que preguntó por la reforma del Código Penal que prevé aprobar el Gobierno. La diputada recordó unas declaraciones a la número dos del Ejecutivo: “Usted ha dicho que Venezuela no le importa a nadie siguiendo el célebre sentido socialista de la compasión y la solidaridad”, dijo llena de ironía.

“Pero anoche descubrieron que sí le importa a la Justicia y a la ley, verdad, señor Ábalos”, interpeló al ministro de Transportes. “Ustedes desprecian la ley, pero ahora han visto que sí importa. Insisten en alternar con delincuentes allí [en referencia a Venezuela] y aquí”, concluyó Álvarez de Toledo. Justo después, el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, se dirigía a Pablo Iglesias para ironizar con que “las mentiras”, según Ábalos, “son solo detalles”. “Mentiras y cintas de vídeo”, repitió Egea en varios momentos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

El parlamentario de Vox Ignacio Garriga no quiso desperdiciar la oportunidad de aportar su granito de arena al debate venezolano, y también recriminó al Gobierno “despreciar a Juan Guaidó en sede parlamentaria” (se refería precisamente a la sesión de control al Gobierno de la pasada semana, cuando Sánchez se refirió al venezolano como líder de la oposición y no como presidente encargado, el rango que la Unión Europea y su propio Gobierno le reconocen desde hace meses).

“Mientras en España son marionetas de Puigdemont, en el exterior lo son de Maduro a través de su vicepresidente Iglesias. Si tienen que enviar a Zapatero a elogiar a la sicaria responsable de delitos de lesa humanidad, se hace. O si tienen que enviar al ministro Ábalos a poner la alfombra roja para descargar 40 maletas sin saber qué llevan en el interior… también se hace”, reprochó el del grupo de Santiago Abascal.

Ábalos sigue "muy tranquilo"

Mientras Sánchez y Calvo sortearon todas las cuestiones sin referirse al asunto, el ministro protagonista, José Luis Ábalos, insistía al salir del pleno en que se encuentra "muy tranquilo", como decía ayer mismo al conocer que Aena debe mantener intactas las grabaciones. Ante las preguntas de los periodistas, manifestó una "tranquilidad enorme", insistiendo en que "todo es correcto" y "se cumplió con todas las normas", informa Juanma Romero.

Es a "otros", dijo en referencia a la oposición, a los que les interesa "generar incertidumbre". "No tengo ningún interés en participar de un espectáculo", señaló a los medios, tras congratularse de que este miércoles le preguntaran en la sesión por las medidas que su departamento fomentará para limitar el precio de los alquileres, un tema que sí "preocupa" a los ciudadanos y que es una "urgencia".

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