REORGANIZACIÓN TAMBIÉN EN EL PARTIDO

Sánchez blinda su cúpula hasta el congreso: integra a cuatro ministros y premia a Cerdán

El presidente refuerza la permanente de su ejecutiva federal con la entrada de Montero, Darias, Illa y Rodríguez Uribes. También son ascendidos Luz Martínez Seijo y Javier Izquierdo

Foto: Pedro Sánchez, con Teresa Ribera, Santos Cerdán, José Luis Ábalos, Cristina Narbona, Adriana Lastra, Óscar Puente, Carmen Calvo y José Manuel Rodríguez Uribes, el pasado 27 de enero en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)
Pedro Sánchez, con Teresa Ribera, Santos Cerdán, José Luis Ábalos, Cristina Narbona, Adriana Lastra, Óscar Puente, Carmen Calvo y José Manuel Rodríguez Uribes, el pasado 27 de enero en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)

Pedro Sánchez va recolocando las piezas del tablero. Ya tiene montado su Ejecutivo de coalición, tiene casi reorganizado su equipo directo en la Moncloa y ahora se dispone a introducir cambios en la ejecutiva federal del PSOE. La idea que ha perseguido es reforzarla, dotarla de mayor peso político, máxime cuando no hay congreso a la vista que le permita hacer un lavado de cara más drástico. El presidente y secretario general ya ha decidido cómo fortalecer el núcleo duro de su dirección: incluirá en él a cuatro ministrosMaría Jesús Montero, Carolina Darias, Salvador Illa y José Manuel Rodríguez Uribes— y además premia al navarro Santos Cerdán, mano derecha del secretario de Organización, José Luis Ábalos, como eslabón entre el partido y el Gobierno.

La comisión permanente —ese es el nombre del órgano de mayor confianza, del corazón de la ejecutiva— pasará a tener a partir de ahora un mayor relieve político. Sánchez reunirá a todos sus miembros por primera vez el próximo 10 de febrero y dará cuenta de esos cambios al comité federal que se reunirá cinco días después, el 15 de febrero. Con estas incorporaciones, adelantadas por eldiario.es, Sánchez quiere recobrar el impulso político en una nueva etapa en la que su socio en el Ejecutivo dirige áreas de impacto social y en la que la oposición no está dispuesta a darle ningún tipo de oxígeno.

El presidente fue madurando la necesidad de reformular la permanente de su ejecutiva desde hace unos días. El encargo se lo hizo a Ábalos, y este le envió la propuesta antes del pasado fin de semana. El número tres del PSOE y titular de Transportes, según relataban fuentes de su entorno, manejó la confección de los cambios con suma discreción, de tal manera que el planteamiento final solo lo conoció el propio presidente.

Del 39º Congreso Federal, el que se celebró en junio de 2017, salió elegida una ejecutiva de 49 miembros, que pasó a tener 48 una vez se materializó la salida, en julio de 2018, de José Félix Tezanos, nombrado presidente del CIS. Los secretarios de área (los jefes de cada una de las carteras de la dirección) y aquellos elegidos por el secretario general son los que conforman la comisión permanente, que es el órgano que ahora se verá ampliado y reforzado. El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, responsable ejecutivo de Laicidad (no de área) dentro de la dirección federal, pasa ahora a ese núcleo de confianza, por lo que sube un escalón. Y además se integran directamente en la permanente los titulares de Hacienda, María Jesús Montero (también portavoz del Gobierno); de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, y de Sanidad, Salvador Illa, a su vez secretario de Organización del PSC.

La reestructuración, que Sánchez encargó a Ábalos, recupera la figura de invitado de la dirección, que ya utilizó Rubalcaba en 2013 para Jáuregui


Estos tres últimos, que no formaban parte de la ejecutiva emanada del 39º Congreso, se sentarán en la permanente como invitados, no como miembros de pleno derecho porque no lo permiten los estatutos. Así, Sánchez recupera para ellos un estatus que ya utilizó Alfredo Pérez Rubalcaba en 2013, cuando integró al exministro Ramón Jáuregui en la dirección como coordinador de la conferencia política que se celebró en noviembre de aquel año. La figura está descrita en el artículo 41 de las normas: autorizan la designación de delegados federales, que actúan en nombre de la dirección en las funciones que esta les encomiende.

Ya estaba en 'maitines'

Además, Sánchez ha querido premiar al dirigente navarro Santos Cerdán, secretario ejecutivo de Coordinación Territorial. Él es quien, tras la entrada de Ábalos en el Gobierno, ha llevado las riendas del día a día del aparato del partido. El que lleva la interlocución cotidiana con las federaciones y las terminales del PSOE, el 'fontanero' de Ferraz. Cerdán, uno de los pilares del hoy presidente en las primarias de 2017 que libró contra Susana Díaz y Patxi López, ha ido ganando peso progresivamente.

Santos Cerdán, el pasado 28 de enero en la Diputación Permanente del Congreso. (Eva Ercolanese | PSOE)
Santos Cerdán, el pasado 28 de enero en la Diputación Permanente del Congreso. (Eva Ercolanese | PSOE)

El líder socialista lo integró en los 'maitines', las reuniones de coordinación de partido y Gobierno que se celebraban todos los lunes en la Moncloa y en las que participaban él mismo y su director de Gabinete, Iván Redondo; la vicepresidenta primera, Carmen Calvo; la portavoz parlamentaria y vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, además del propio Ábalos. Y ahora Sánchez ha decidido que Cerdán conduzca las relaciones entre el partido y el Ejecutivo, una labor que ya ejercía 'de facto' pero que ahora quedará reflejada en el papel.

De la permanente sale Núria Marín (PSC), mientras que Seijo e Izquierdo pasan a ser secretarios de área. Ella, de Política Social, y él, de Sociolaboral

Él será el enlace entre los dos ámbitos. Su papel, por tanto, no será menor después de que se hubiera percibido una falta de coordinación. De hecho, a oídos de la cúpula habían llegado en las últimas semanas la queja por la ausencia de información sobre los movimientos del Ejecutivo, lo que hacía difícil para los cuadros intermedios replicar los argumentarios o razonar por qué se estaban tomando determinadas decisiones. Especialmente en un momento delicado, cuando el diálogo con Cataluña, materia muy delicada, será la cuestión medular sobre la que pivote la legislatura.

Las ministras María Jesús Montero y Carolina Darias, el pasado 21 de enero tras el Consejo de Ministros. (EFE)
Las ministras María Jesús Montero y Carolina Darias, el pasado 21 de enero tras el Consejo de Ministros. (EFE)

Hay otros dos cambios en la nueva permanente, según explicaron fuentes de Ferraz a este diario. De ella sale la secretaria de área de Cohesión e Integración, Núria Marín, que es presidenta del PSC, presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat. Entra, para administrar estas materias, la responsable ejecutiva de Educación y Universidades, Luz Martínez Seijo, diputada por Palencia. También queda reforzado el parlamentario por Valladolid Javier Izquierdo, actual secretario ejecutivo de Formación y secretario general de Infraestructuras en el Ministerio de Fomento (2018-2019), con Ábalos de jefe. A partir de ahora se encargará de pilotar las relaciones sociolaborales, una carpeta que el PSOE ha perdido en el Gobierno, puesto que Trabajo ha pasado a manos de Yolanda Díaz, de Unidas Podemos. De esta manera, Martínez Seijo e Izquierdo suben un escalón: pasan de responsables ejecutivos a secretarios de área. Ella, de Política Social, Cohesión e Integración, y él, de Sociolaboral.

Al llevar el 40º Congreso a 2021, Sánchez pretende que su Ejecutivo se "consolide" y salvar los retos de los PGE y las catalanas, vascas y gallegas

El proceso de reconfiguración de la ejecutiva demuestra, además, que Ábalos no ha salido del estrechísimo círculo de confianza del presidente. Sánchez le encargó el rediseño de la cúpula precisamente en un momento en el que se hallaba en el ojo del huracán por su encuentro secreto con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. El presidente decidió la remodelación una vez hubo desechado la opción de celebrar el 40º Congreso Federal de manera inmediata. Tal y como confirmó la presidenta del partido, Cristina Narbona, el pasado lunes, el cónclave ordinario tendrá lugar avanzado 2021. Así, se deja tiempo a que se "consolide" el nuevo Gobierno de coalición y se traspasa el reto de las elecciones catalanas —anunciadas por Quim Torra, aún sin fecha—, gallegas y vascas —que habrán de convocarse máximo para el otoño—. Y se salva igualmente la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2020.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, el pasado 30 de enero. (EFE)
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, el pasado 30 de enero. (EFE)

Sánchez no compone una nueva permanente, por tanto, pero sí le da un mayor empaque con el ascenso de Cerdán y la entrada de cuatro ministros: Montero, como valor en alza del PSOE; Illa, como enlace con el PSC (y hombre fundamental en el diálogo con Cataluña, pese a que sea titular de Sanidad), y Darias, una mujer más desconocida en Madrid pero de la que el presidente aprecia su valía y capacidad de gestión en Canarias, su territorio.

Más actos de partido

Fuentes de Ferraz indican que el propósito de Sánchez era contrarrestar la sensación de "atonía" o de "perfil bajo" de la ejecutiva. La dirección que salió del 39º Congreso estaba pensada para aquel momento, en el que el madrileño tenía que compensar apoyos e imponer su criterio tras arrollar a Susana Díaz. Ahora el momento es otro y entiende que ha de conferir mayor relieve político también a la cúpula del PSOE, que en esta etapa gozará de mayor presencia.

Por eso también se pretende incrementar la actividad del partido. En Madrid y en los territorios. Así, habrá más actos en viernes —aprovechando que los Consejos de Ministros se han desplazado a los martes— y los fines de semana. Este sábado, de hecho, Carmen Calvo, vicepresidenta primera del Gobierno y secretaria de Igualdad de la ejecutiva, inaugura la Escuela de Pensamiento Feminista Elena Arnedo en Ferraz. Y el domingo, el portavoz en el Senado, Ander Gil, hará declaraciones desde Bilbao.

Uno de los objetivos planteados es organizar la II Escuela de Buen Gobierno, posiblemente en mayo, y que también pilotará Javier Izquierdo

Otro de los compromisos, según adelantaron fuentes de la dirección a El Confidencial, es montar la II Escuela de Buen Gobierno, cuya preparación correrá a cargo de, precisamente, Javier Izquierdo. La dirección pretende organizarla hacia mayo, aunque aún no tiene decidido el formato. La anterior, en marzo de 2018 y también pilotada por Izquierdo, dejó un buen sabor de boca a la cúpula por la implicación de todos los estamentos del partido. Sin embargo, mediáticamente el resultado no fue óptimo, ya que el secretario general, entonces todavía cuestionado internamente, se tuvo que enfrentar a ausencias de notables —Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba— y barones —resonó el portazo de Susana Díaz—, reprimendas —la del exministro Javier Solana— y fotos menos deseables —un aforo incompleto en la clausura—.

Javier Izquierdo, nuevo secretario de Sociolaboral del PSOE, el pasado lunes en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)
Javier Izquierdo, nuevo secretario de Sociolaboral del PSOE, el pasado lunes en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)

Además, Sánchez ha decidido un nuevo calendario de reuniones de los órganos del partido. Quiere que la permanente se celebre semanalmente (su propósito es acudir a ella si se lo permite su agenda de presidente) y el plenario de la ejecutiva federal, una vez al mes. Desde que aterrizó en la Moncloa, no había periodicidad regular en las citas de la ejecutiva, y él no siempre asistía a ellas. Su voluntad es que el PSOE tenga un espacio propio y sirva de altavoz de la gestión del Ejecutivo y de combate de la oposición. La hoja de ruta será llevada al comité federal, que también verá el plan de sostenibilidad medioambiental para todas las sedes del PSOE. El presidente se rearma para un nuevo periodo. Y quiere que también se note en su partido.

Pedro Sánchez con Luz Martínez Seijo, el pasado 30 de agosto en Madrid. (EFE)
Pedro Sánchez con Luz Martínez Seijo, el pasado 30 de agosto en Madrid. (EFE)

Los 'maitines' partido-grupo-Gobierno, aún por determinar

Además de la permanente y del plenario de la ejecutiva federal, en este tiempo ha estado funcionando un núcleo íntimo de confianza del líder, que se reunía de manera informal todos los lunes en la Moncloa. Eran los llamados 'maitines', porque se hacían a primera hora, sobre las nueve de la mañana. Lo componían Pedro Sánchez y su director de Gabinete, Iván Redondo, más la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y los representantes del partido (José Luis Ábalos y Santos Cerdán) y del grupo (Adriana Lastra). 

El presidente mantuvo la última cita con ellos el pasado lunes. No a primera hora, sino en el almuerzo. Ahí se decidió, por ejemplo, impulsar la II Escuela de Buen Gobierno

Ahora esos 'maitines', la reunión de coordinación partido-grupo-Gobierno y de la más estricta confianza de Sánchez, puede que mude de composición. Según fuentes de la cúpula socialista, "aún no está del todo definida". El presidente está obligado a hacer ajustes porque la cita de la mañana de los lunes la tendrá ahora con sus cuatro vicepresidentes (Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera), dado que este es un Ejecutivo de coalición y es necesario coordinar su acción entre los dos socios. Está por ver, por tanto, cómo reformula ese encuentro informal, aunque decisivo, de partido-grupo-Gobierno y quiénes son citados semanalmente.

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