Niega instrucciones a la policía autonómica

El jefe de Mossos defiende al Govern: "¿Voy a cuestionar yo lo que diga Puigdemont?"

"¡Pedirme a mi que yo desautorice al president! ¡Es mi superior jerárquico!", lanzó al fiscal visiblemente alterado

Foto: Soler junto a Trapero. (EFE)
Soler junto a Trapero. (EFE)

El juicio contra la cúpula de los Mossos d' Esquadra el 1-O continúa y en la cuarta jornada llegó el turno del exdirector general de los Mossos Pere Soler. El mando político defendió al Govern ante el tribunal y negó tanto que se diera instrucciones al cuerpo para que bajara los brazos ante el referéndum como que el departamento de Interior cooperara en su celebración. También manifestó su incapacidad para parar los pies al expresident, Carles Puigdemont. "¿Cómo voy a cuestionar yo lo que diga Puigdemont?", se preguntó.

En respuesta a las preguntas del teniente fiscal Miguel Ángel Carballo, aseguró en concreto que la policía de Cataluña "no estaba con el proyecto independentista". Puso, además, de manifiesto que el exconseller de Interior condenado ahora por sedición, Joaquim Forn, nunca pidió que el cuerpo autonómico de policía se colocara del lado de la defensa del referéndum. "Forn nunca lo pidió. No dio ninguna instrucción a los mandos del cuerpo", precisó. Él tampoco transmitió mensajes en ese sentido.

En el último día en que se celebrará la vista esta semana, Josep Lluis Trapero, que ya ha finalizado su declaración después de dos jornadas y media, decidió colocarse en estrados, al lado de su abogada Olga Tubau como autorizó el tribunal. Soler no sólo 'salvó' al Gobierno sino que evidenció en sus respuestas la postura reticente del mayor respecto a las manifestaciones públicas a favor de la consulta que se realizaban desde la política. "Mejor no haga tuits que se pueden malinterpretar", recordó que le dijo el jefe policial. Respecto a esas manifestaciones públicas aseguró que cuando las formuló siempre pensó que el Govern apoyaría una votación acordada "con el Estado".

Soler destacó también que "nadie" del departamento de Interior hizo "nada" para preparar el referéndum. También puso el acento en su limitada capacidad de acción desde un puesto en el que actuaba únicamente como responsable "gubernativo". No tenía, así, mando sobre la policía cuando ésta actuaba en funciones judiciales. Se limitaba -dijo- a recibir informes en los que apreció que el cumplimiento de las órdenes de la Fiscalía y la jueza se iban acatando. En esta misma línea quiso evidenciar que estuvo poco tiempo frente al cuerpo.

Puigdemont

El interrogatorio fue aún más tenso que en el caso de Trapero. A Soler le faltó ese autocontrol que sí manifestó el mayor. En determinados momentos, el enfrentamiento dialectico acusado-fiscal provocó la intervención de la presidenta del tribunal, Concepción Espejel. Uno de esos momentos llegó con la pregunta sobre la reunión en la que Carles Puigdemont fuye advertido por Trapero de los riesgos de continuar adelante con la convocatoria.

El fiscal preguntaba y repreguntaba por qué no trató de disuadir al Govern de esa idea y Soler se indignó. "¡Pedirme a mi que yo desautorice al president! ¡Es mi superior jerárquico!", dijo visiblemente alterado. "¿Cómo voy a cuestionar yo lo que él diga? Es un alto cargo del Govern. Imagino que él aceptaría las consecuencias. A mi nadie me pidió que hiciera algo ilegal", espetó.

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