MADRID SE OPUSO EN DICIEMBRE

Marruecos reta al Gobierno al ampliar sus aguas hasta Canarias sin consulta previa

El Parlamento marroquí vota dos leyes que afectan al archipiélago canario pese a que Robles trasladó a Rabat su oposición. La medida llega dos días antes de la visita de la ministra de Exteriores

Foto: El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI de Marruecos, en 2018. (EFE)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI de Marruecos, en 2018. (EFE)
Adelantado en

Una semana después del estreno del nuevo Gobierno español, Marruecos ya está poniéndolo a prueba. El pleno de la Cámara de Representantes (Cámara Baja del Parlamento marroquí) aprobará este miércoles dos proyectos de ley que amplían las aguas territoriales y crean una zona económica exclusiva (ZEE) que choca de lleno con la que aspira obtener el Ejecutivo español para Canarias.

La iniciativa del Gobierno marroquí de impulsar ambas leyes ha sido tomada sin consultar a España. Se producirá además 48 horas antes de la llegada a Rabat, el viernes, de la nueva ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en la que será su primera visita bilateral. De ahí que en círculos diplomáticos se considere una provocación marroquí, aunque probablemente no suscitará ningún tipo de reacción oficial.

La decisión marroquí se enmarca además en una serie de medidas, también tomadas sin informar a las autoridades españolas, que asfixian económicamente a Ceuta y Melilla. Abarcan desde el cierre unilateral, en agosto de 2018, de la aduana comercial de Melilla hasta la supresión del contrabando con Ceuta, pasando por la cuasi prohibición a los funcionarios marroquíes de acceder a ambas ciudades.

Los dos proyectos de ley fueron adoptados, por unanimidad, el 16 de diciembre en la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores y Defensa y debían ser sometidos al pleno una semana después. La ministra de Defensa, Margarita Robles, que entonces estaba también al frente de Exteriores, contactó con la embajadora de Marruecos en Madrid, Karima Benyaich, para comunicarle que España se opondría a cualquier redefinición de fronteras marítimas que no sea resultado del consenso.

No fue Robles la que informó de esta conversación sino el presidente de Canarias, el socialista Ángel Víctor Torres, quien repetía en esos días que las aguas de su archipiélago “no se tocan”.

El secretario de Relaciones Internacionales del PSOE, Héctor Gómez, que también es canario, anunció, por su parte, en un comunicado, que el partido haría una defensa “firme y sin concesiones” de las aguas canarias, aunque también mencionó a Ceuta y Melilla, a las que Rabat no reconoce aguas territoriales. Esa firmeza frente a Marruecos también la blandieron los partidos nacionalistas Coalición Canaria y Nueva Canaria.

La ausencia de reacción es achacable al temor de que el palacio real abra el grifo de la emigración irregular o suspenda la cooperación antiterrorista

Asuntos Exteriores, que publica comunicados casi a diario, no comentó públicamente la iniciativa marroquí. La ausencia de reacción oficial es achacable al temor de que el palacio real marroquí, donde está el verdadero poder ejecutivo, abra el grifo de la emigración irregular hacia España o suspenda la cooperación antiterrorista. Lo ha hecho en varias ocasiones como, por ejemplo, en agosto de 2014 después de que la Guardia Civil de Ceuta diese el alto por error a la lancha en la que navegaba Mohamed VI. Aquello le costó el cargo al jefe de la Comandancia ceutí, el teniente coronel Andrés López García.

La Cámara de Representantes marroquí aplazó, a mediados de diciembre, la aprobación de ambas leyes y la diplomacia española se atribuyó con discreción el mérito de esa moratoria. Duró un mes y, apenas constituido el nuevo Gobierno español, el Parlamento marroquí vuelve a la carga. El miércoles aprobará, por un lado, la ampliación de sus aguas territoriales a las del Sáhara Occidental, concretamente hasta La Güera, un pueblo costero bajo autoridad mauritana. Establecerá, por otro lado, una ZEE de 200 millas que colisiona con Canarias y choca con la solicitud española, formulada en 2014 ante Naciones Unidas, de agrandar la plataforma continental española para incluir, por ejemplo, el monte submarino Tropic, que contiene telurio y cobalto.

La doble iniciativa marroquí carece de validez legal. Aunque estén bajo su control, el Sáhara Occidental y sus aguas no pertenecen a Marruecos y así lo aseveran, por ejemplo, las últimas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. No cabe además unilateralidad en materia de delimitación de aguas entre países colindantes sino, como dijo la ministra Robles a la embajadora marroquí, un mutuo acuerdo o un arbitraje que respete la Convención del Mar de la ONU.

España también está inmersa en un proceso de ampliación de sus aguas territoriales, pero en la ONU. Madrid lleva años tramitando junto con Portugal un proyecto para lograr ampliar las aguas al oeste de Galicia. Para ello, hay que presentar informes geológicos para demostrar que la plataforma continental continúa bajo el mar y que por lo tanto son aguas territoriales. España también ha presentado, aunque va con posterioridad, un proyecto para conseguir que la Convención del Mar amplié sus aguas al oeste de Canarias. Estos proyectos tardan años en aprobarse, porque incluyen cantidad de estudios geológicos submarinos. Pero la ONU prima principalmente que se haga con acuerdo entre los países limítrofes, por lo que la ampliación de Marruecos no tendría validez ante Naciones Unidas.

Las ambiciones marítimas de Marruecos fueron uno los “gestos hostiles” esgrimidos por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), para lanzar la semana pasada una llamada de socorro al presidente Pedro Sánchez, que acababa de formar su Gobierno. Vivas, un político cauteloso, ha dejado de lado su prudencia desde que a finales de año rompió con el PSOE, con el que gobernaba de hecho la ciudad, para sacar adelante sus presupuestos con Vox. Su entorno achaca más bien su radicalización al acoso que sufre la ciudad por parte del vecino.

La doble iniciativa marroquí carece de validez legal. Aunque estén bajo su control, el Sáhara Occidental y sus aguas no pertenecen a Marruecos

Marruecos ha cortado el comercio transfronterizo unilateralmente; ha arruinado el esfuerzo de España en el paso fronterizo peatonal para porteadores; cada vez restringe más la llegada aquí de turismo de ocio y de compras [se tarda con frecuencia siete horas en cruzar la frontera en coche]; ha dictado instrucciones a los funcionarios marroquíes para que no visiten Ceuta y Melilla, y ahora ha planteado lo de las aguas territoriales”, denunció Vivas, el 8 de enero, en la Asamblea de Ceuta.

A eso se añade “la llegada masiva de menores extranjeros no acompañados que puede que no sea casualidad”, dejó caer el presidente. En Ceuta, hay a día de hoy 502 tutelados y unos 300 en la calle —casi el 1% de la población de la ciudad—, pero menos numerosos que en Melilla, donde superan el millar. En la carta que ha remitido a la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, le pide un reparto urgente de los menores extranjeros por autonomías en línea con la recomendación de la Fiscalía General del Estado.

Ceuta pasa por una situación “extremadamente grave” y que “precisa de la intervención inmediata del Gobierno de la nación”, concluyó Vivas su intervención pidiendo auxilio. Sus llamamientos han caído, por ahora, en saco roto, como en su día, en agosto de 2018, fueron ignorados los de Melilla cuando Rabat cerró de un plumazo la aduana comercial abierta tras la firma del tratado de Fez (1866) por la que se exportaban legalmente mercancías a Marruecos.

Si las autoridades españolas no han reaccionado a lo que Vivas describe como “gestos hostiles”, es probable que Marruecos no se prive de mostrar su enfado si alguien de Podemos se reúne con los padres de Nasser Zefzafi, el más célebre de los activistas del Rif, que cumple una condena de 20 años en una cárcel de Casablanca, y que ya fue recibido por la hoy ministra de Igualdad, Irene Montero, cuando era portavoz del partido. En abril de 2018 ya les recibió, pero entonces solo era la portavoz parlamentaria de Unidas Podemos. Ahora es ministra y esa reunión disgustará a Rabat. La situación por la que atraviesa el Rif ya ha propiciado algunos roces entre Marruecos y los Países Bajos, el país europeo donde reside el grueso de la inmigración rifeña en Europa.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
86 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios