Entrevista al inspector Francisco Mangas

Retrato del atraco en España: "El ladrón de bancos está condenado a la extinción"

En los 90 había casi 3.000 atracos por año, ahora las cifras no llegan a los 200 robos anuales. Un policía con 39 años de experiencia deteniendo atracadores nos explica las claves

Foto: Francisco Mangas, inspector del Grupo XII Atracos y Secuestros. (Jorge Álvaro Manzano)
Francisco Mangas, inspector del Grupo XII Atracos y Secuestros. (Jorge Álvaro Manzano)

A punta de pistola, con el rostro cubierto. Entrando por la puerta principal como un cliente más o haciendo un agujero en el subsuelo del banco desde las alcantarillas. Con rehenes o sin ellos. No importa la manera, el objetivo es llegar al corazón del banco, la zona bunkerizada que esconde el botín. Por suerte para muchos empleados de banca esta imagen ya solo la verán en peliculas. Los asaltos a sucursales bancarias han caído un 96% desde los años 90. La población de atracadores no se renueva. Los pocos que quedan son delincuentes reincidentes de los años ochenta que ahora quebrantan sus permisos penitenciarios para intentar una vez más dar el golpe, pero rara vez suena la flauta.

El inspector Francisco Mangas lleva toda su vida profesional investigando y deteniendo atracadores de bancos. Ha vivido el momento culmen del atraco en España, llegando a arrestar reiteradas veces a delincuentes que ahora son históricos, pero, también, ha sido testigo directo del ocaso de esta delincuencia. A cuatro años de jubilarse, recuerda con nostalgia la época de oro de los atracadores de bancos, donde él jugó un papel crucial cazándolos y encerrándolos en prisión.

El inspector Francisco Mangas después de una incautación de armas en los 90.
El inspector Francisco Mangas después de una incautación de armas en los 90.

Lleva 39 años de servicio. En el 82 ingresó en la academia especial de la Policía Nacional en Canillas. Tenía 21 años. Fue destinado a la 13 Bandera Móvil, que era una compañía motorizada que se creo en el 61. Allí hacía un poco de todo, desde de antidisturbio a traslados de presos de ETA y el Grapo a la cárcel de Carabanchel.

"La situación política era diferente, acababa de pasar el 23-F como aquel que dice. Las libertades estaban un poco coartadas", explica el Inspector Mangas en un despacho del Grupo XII en la Jefatura de Policía de Madrid.

Antes de su situación actual, pasó por la comisaría de Arganzuela, de ahí le trasladaron a la comisaría de Tetuán y en los años 90 le pasaron al Grupo segundo de la Brigada Provincial que llevaba atracos a bancos. Años después pasó a llamarse como se lo conoce ahora, el Grupo XII atracos, secuestros y extorsiones. Actualmente Francisco es inspector de la Policía Nacional en la Brigada Provincial de Madrid y comparte grupo con nueve agentes más.

Reconoce que su especialidad son los atracos a bancos. "Por los años 90 había muchísimos asaltos a sucursales, en Madrid mensualmente había como 80 y al día había dos o tres. Con el trabajo del grupo se logró detener mucha gente, hoy podemos tener 20 al año en la capital".

Francisco Mangas recuerda con cierto romanticismo la época de oro de los atracadores de bancos. (J.Á.M)
Francisco Mangas recuerda con cierto romanticismo la época de oro de los atracadores de bancos. (J.Á.M)

Como había menos atracos, el grupo pasó a encargarse de secuestros y extorsiones. Los secuestros son pocos, aunque reconoce que los actuales suelen ser por temas de drogas y deudas, y que muchas veces es peor el secuestrado que el secuestrador.

Su función es investigar atracos. Explica que se suele identificar al 90% de los delincuentes. Porque son reincidentes, "es gente que han empezado jóvenes, no saben hacer otra cosa, hay gente que lleva 40 años atracando. Pero, por suerte ahora la mayoría está en la cárcel. Ya nos conocemos todos", sonríe con orgulllo.

Identificó a un ladrón por su oreja

Los cacos que están cumpliendo condena, reciben un permiso, quebrantan y no vuelven. "Por ejemplo, el año antepasado detuvimos a una persona que tiene ya casi setenta años, su condena termina en el 2113. Durante esa etapa había cometido 8 atracos, ya le habíamos identificado, pero el problema es localizarlo, porque no tienen arraigo familiar, alquilan habitaciones a terceros, son gente mayor, se las saben todas". Les sale más rentable quebrantar su permiso penitenciario que pasar el resto de su vida en la cárcel.

Las manos, de Mangas, con las que ha esposado a atracadores históricos. (J.Á.M)
Las manos, de Mangas, con las que ha esposado a atracadores históricos. (J.Á.M)

El año pasado identificó a un peligroso atracador de bancos que asesinó a dos policías, 'El Camacho', solo porque reconoció el lóbulo de su oreja. Su nombre es Eduardo Camacho Chacón, tiene 63 años y lleva toda su vida delinquiendo. Mangas y su equipo le habían detenido cinco veces, tres de ellas había quebrantado su permiso penitenciario. En las imágenes de la cámara de seguridad del último banco que atracó en 2019, aparecía él con el rostro cubierto, únicamente con las orejas destapadas.

"Al ver las grabaciones de las cámaras de seguridad lo supe, este es Camacho Chacón. Nuestro trabajo se basa mucho en la observación"

Camacho y Mangas se conocen desde los 90, fue la primera vez que el inspector cazó al delincuente. En la última detención, el 26 de noviembre de este año, Camacho y su clan robaron 300 mil euros. "¿Qué tal Paco? Esta vez no vais a encontrar el dinero", recuerda que le dijo Camacho antes de subir esposado al coche patrulla. Y efectivamente, el botin aún sigue en paradero desconocido.

"Al ver las grabaciones lo supe, este es Camacho Chacón. Nuestro trabajo se basa mucho en la observación. Como a este ya le has detenido, le ves andar, reconoces la fisionomía del cuerpo". "El problema es que no nos lo identifican las víctimas, aunque nosotros los detengamos, si un ladrón va con la cara cubierta, pues difícilmente van a reconocerle sus víctimas", lamenta el inspector de policía.

Los datos más antiguos hasta donde hemos podido recabar corresponden a 1992, en ese año se produjeron 2.965 atracos en toda España. A partir de ahí la cifra comienza a descender en picado llegando hasta 2019 con tan solo 139 robos. ¿Por qué los atracos han caído tan exageradamente hasta un 96%?

El inspector explica que este fenómeno se debe a multitud de factores, como es la mejora de la seguridad en España, ligada a la profesionalización de los cuerpos de seguridad. Pero hay que hacer especial enfasis en tres claves: la disminución de la drogodependencia, que cada vez hay menos dinero físico en las sucursales y que no hay nuevas generaciones de atracadores.

"Un atraco hay que prepararlo bien, pero ahora mismo no hay delincuentes con ese dominio, porque todos están en la cárcel"

Las técnicas de los atracos no han cambiado. De hecho, los bancos son los que están evolucionando sus sistemas de seguridad. Mangas recuerda que en los años 90 los bancos estaban blindados, el cliente estaba en un patio de operaciones y los empleados al otro lado. Todo era a través de ventanilla".

"¿Qué hacían los atracadores? O bien entraban por la mañana en la sucursal, la técnica de "la apertura", cuando pillaban al empleado abriendo el edificio y desactivando las alarmas o bien como solían hacerlo los drogadictos que atracaban, entraban con una pistola o cuchillo e intimidaban a los clientes que estaban ahí. Entonces, el empleado tras los cristales blindados le echaba una cantidad y salían corriendo", detalla el policía nacional que se llevaban poco dinero. "Por eso había tantísimos".

La droga transformó a muchos en atracadores, para luego matarlos. (J.Á.M)
La droga transformó a muchos en atracadores, para luego matarlos. (J.Á.M)

En los 90 la droga era el principal motivo de los atracadores, para costearse la dosis diaria hacía falta mucho dinero. Explica que la droga ha hecho mucho daño, ha matado a gran parte de estos delincuentes, por eso también ha caído el número.

Botines de 20 euros

Ya no es rentable atracar bancos, además de mejorar sus sistemas de seguridad, las sucursales cada vez tienen menos dinero en metálico. "En los 90 se podían llevar, si lo preparaban bien, 300 mil euros. Si accedían a la zona bunkerizada donde se encuentra la caja fuerte. Pero antes con la dependencia de la droga lo que querían era dinero rápido para poder poder pagarse sus dosis".

Entrevistamos a Mangas en el despacho del jefe del Grupo 12, Remo Rodríguez Alba. (J.Á.M)
Entrevistamos a Mangas en el despacho del jefe del Grupo 12, Remo Rodríguez Alba. (J.Á.M)

Cuenta que un atraco hay que prepararlo bien, pero que ahora mismo no hay delincuentes con ese dominio, porque todos están en la cárcel. "Ahora se pueden llevar de media 600 euros, es que ha habido atracos que se han llevado 20 euros".

"En el caso de Camacho, de cinco veces, tres le hemos detenido durante su permiso penitenciario". ¡Si ven que quebrantan, no les deis los permisos!"

También hay atracadores producto de la crisis: "Con el 'boom' de la construcción había personas que no eran atracadores y que estaban hechas polvo, no podían seguir con su estilo de vida. Recuerdo un caso de una persona que tenía una inmobiliaria que iba muy bien, hasta que dejó de vender, cuando le detuvimos nos dijo que en su casa no sabían que el negocio iba tan mal, pero que su familia tenía que seguir llevando su ritmo de vida".

39 años cazando delincuentes. (J.Á.M)
39 años cazando delincuentes. (J.Á.M)

La ludopatía también produce atracadores, de hecho Mangas reconoce que ha encontrado casos de ladrones que pierden el dinero en las casa de apuestas y que después atracan los locales para recuperarlo.

Conoce ladrones que están cobrando una pensión de 500 euros, pero no por lo que han trabajado, sino por los años que se han pasado en prisión

"A día de hoy el principal móvil que mueve a los atracadores son el ánimo de lucro y la drogodependencia. Pero no hay nuevos atracadores. Tienen cincuenta y tantos años, son los que salen de la cárcel, yo a esta gente les he conocido con 18 años".

Sexagenarios reincidentes. ¿Qué está fallando?

En la prensa es muy frecuente dar con titulares en los que hombres de avanzada edad son detenidos por atracar bancos. Este inspector considera que esto sucede porque han empezado jóvenes. Ahora tienen 70 u 80 años. Son reincidentes con una condena elevada. "Se van a tirar toda su vida en la cárcel, asique les da lo mismo".

El inspector posa con su escopeta en los pasillos de la Jefatura de Policía. (J.Á.M)
El inspector posa con su escopeta en los pasillos de la Jefatura de Policía. (J.Á.M)

"El sistema penitenciario funciona de esa manera. Cuando llevan un tiempo de condena solicitan permiso, normalmente la junta de tratamiento de la cárcel dictamina negativamente, pero ellos recurren al juez de vigilancia penitenciaria que siempre hay alguno que da los permisos. En el caso de Camacho Chacón, de cinco veces, tres le hemos detenido durante su permiso penitenciario". "¡Si ven que quebrantan, no les deis los permisos!", dice, visiblemente molesto.

Mangas afirma que, tristemente, estos delincuentes no se reinsertan. Admite que conoce casos en el que el delincuente ahora está cobrando una pensión de 500 euros, pero no por todo lo que ha trabajado, sino por los años que se ha tirado en prisión.

Ya no es rentable atracar un banco, estos son los últimos que quedan. Existen muy pocos casos en los que los hijos han continuado con la "pofesión" (sic) de su progenitor, como el hijo del Pocero.

Cuenta con todo detalle, cómo el Pocero atracaba bancos entrando desde las alcantarillas. (J.Á.M)
Cuenta con todo detalle, cómo el Pocero atracaba bancos entrando desde las alcantarillas. (J.Á.M)

"El padre ya murió, aparte de atracar trabajaba de pocero y se conocía el sistema de alcantarillado de Madrid. El sótano de muchos bancos comunicaba con este sistema de residuos. Cuando iban a atracar, rompían el suelo del sótano, o la bajante de los servicios, y entraban en el banco. Este delincuente profesional enseñó a su hijo y es el que ha continuado con su legado, se llama el Robin Hood de Vallecas. Aprendió de su padre que le bajaba a las alcantarillas y le enseñaba como funcionaba todo. Pero salvo casos contados, ya no hay nuevos atracadores de bancos en España y los que quedan están condenados a la extinción", sentencia.

Al igual que con los atracos a sucursales bancarias, cada vez hay menos secuestros. En el año 2.000 hubo 222 secuestros, en 2019 estamos hablando de 86 secuestros.

El año pasado hemos tenido dos o tres secuestros en Madrid. Pero en estos casos son peores los secuestrados que los propios secuestradores

Han cambiado, antes era para lucrarse, ahora la mayor parte de ellos son por temas de droga o deudas. No es el clásico secuestro de una persona que tiene dinero. Ahora no hay. El año pasado hemos tenido dos o tres secuestros en Madrid. Pero en estos casos son peores los secuestrados que los propios secuestradores.

Francisco Mangas, testigo directo del ocaso de los atracadores de bancos.(J.Á.M)
Francisco Mangas, testigo directo del ocaso de los atracadores de bancos.(J.Á.M)

"Yo participe en la búsqueda de Anabel Segura. Fue nuestro equipo el que encontró el cadáver. Era una chica de La Moraleja que salió hacer 'footing' y dos delincuentes la secuestraron a voleo, se les fue de las manos y la mataron el mismo día. Estuvieron más de un año intentando cobrar dinero, fue tremendo, cuando ya les detuvimos nos lo confesaron y estuvimos 24 horas en la localización con excavadoras hasta que encontramos el cuerpo".

De este tipo ya no hay, por suerte. Ahora los secuestros están más vinculados a una deuda derivada del tráfico de drogas y le piden a la familia dinero. No son profesionales. “La mayor parte son sudamericanos”.

Partidas a la Play con el secuestrado

En el despacho del Grupo XII tienen colgada en la pared una foto del momento de la detención de un magnate argentino que fue secuestrado.

"El tipo tenía una empresa de juego online y por lo que fuera pedió dinero a un ucraniano, este invirtió 2 o 3 millones de euros y no pudo pagárselo. Le secuestraron y le retuvieron durante siete días, custodiado por cuatro exmilitares franceses y un ruso. Lo localizamos porque su mujer en Argentina fue al consulado para denunciarlo y nos encargamos nosotros. Fue un secuestro 'light', los retenedores llegaron a echarse partidas la Play (Station) con el secuestrado, tranquilamente a su rollo".

Una vida prácticamente entera dedicada a entender la mente de un delincuente.(J.Á.M)
Una vida prácticamente entera dedicada a entender la mente de un delincuente.(J.Á.M)

Mangas echa la vista atrás, recuerda con nostalgia y cierto romanticismo todo lo que ha vivido. En unos años va a jubilarse, pero lo hace obligado. Si por él fuera, seguiría en su puesto de trabajo mucho más tiempo. Asegura que está muy a gusto con su equipo y que por eso quiere seguir, pero lo que también dice con la mirada es que quiere seguir detrás de los delincuentes, persiguiéndolos y cazándolos. Porque aunque haya pocos, todavía quedan por las calles.

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