datos recogidos durante el año

El tabú de los filicidios: incómodos datos de una lacra que afecta a ambos géneros

Vision, Unicef y Naciones Unidas reclaman al Gobierno español y a sus partidos políticos "consenso" para aprobar el proyecto de ley integral contra la violencia sobre los menores

Foto: Imagen de archivo de un coche de la Policía Nacional. (EFE)
Imagen de archivo de un coche de la Policía Nacional. (EFE)

- La violencia extrema que en España se ejerce sobre los menores, en el ámbito familiar, es un mal que permanece casi oculto, muchas veces por el encubrimiento de sus progenitores.

- Las cunas inteligentes evitarían abortos, infanticidios y abandonos de recién nacidos en cubos de basura.

- Falta concienciación, información y atención sobre el suicidio de menores.

- Según Save the Children, el 70% de los menores que sufren violencia sexual en España se lo contó a alguien y ese alguien no hizo nada.

La violencia sobre los menores arroja datos incómodos. La mayoría permanecen ocultos porque se producen justo a manos de quienes deberían ser sus cuidadores: madres, padres y otros familiares. No es extraño que los expertos señalen que solo hay un ambiente más peligroso para los niños y niñas a parte de la familia y el centro escolar: la guerra.

Este reportaje, que comenzó a redactarse el 1 de enero de 2019, con un rastreo diario sobre la violencia que en España se ejerce sobre los menores, desvela una realidad amarga. De los 22 filicidios (matar al hijo), el año se salda con 12 asesinatos a manos de la madre, cinco a manos del padre, un menor a manos de ambos progenitores y otro menor a manos de su madre y su pareja. En casi todos los casos, hablamos de 'presuntamente', al estar a la espera de que se dicte sentencia.

A estas cifras hay que sumar los neonaticidios (cometidos en las primeras 24 horas de vida). De la docena de bebés arrojados con vida a contenedores, la mayoría fueron hallaron muertos. En muchos de los casos, no hay datos judiciales, de momento, que indiquen si la acción por parte de la madre fue dolosa (intencionada) o imprudente. Por tanto, las cifras totales de homicidio pueden ser engañosas.

La violencia sobre los menores arroja datos incómodos. La mayoría permanecen ocultos porque se producen justo a manos de sus cuidadores

Es necesario subrayar que, en algún caso, cuando se condena a uno de los padres, al otro progenitor se le acusa por igual de la muerte, lo que técnicamente se denomina en comisión por omisión, al no evitar, pudiendo hacerlo, la muerte del pequeño a manos de su pareja u otra persona.

Estas cifras evidencian que ningún comportamiento homicida es exclusivo de un género. Según un estudio publicado en 2018 por el Ministerio del Interior, basado en 632 homicidios esclarecidos policialmente, la criminalidad femenina ronda solo el 10%, pero se dispara en la familia, un tercio de las detenidas actuó en el ámbito familiar. Esto podría obedecer a algo circunstancial: ellas pasan más tiempo al cuidado de los pequeños.

Plataforma de Infancia apunta que en los últimos seis años han fallecido en España 120 menores por agresiones (homicidios) a manos de sus cuidadores, cifra a la que hay que sumar los 21 menores muertos de 2018 (fuente INE). Serían, por tanto, 121 menores muertos en los últimos siete años, a espera que se publiquen de forma oficial las cifras de 2019.

En los homicidios familiares y la violencia sobre la cual se asienta, el encubrimiento de los padres de los menores maltratados, hace que los pequeños vivan atrapados en un infierno. Unos 37 niños y niñas son cada día víctimas de malos tratos en el ámbito familiar, según la última estadística del Registro Unificado de Maltrato Infantil, dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Al año se interpone unas 40.000 denuncias por delitos violentos contra menores de edad.

La intención de este trabajo no es buscar culpables sino poner todo el foco de atención sobre las víctimas invisibles y más desamparadas de la sociedad. Save The Children ha reclamado al nuevo Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos que apruebe la Ley de protección integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la violencia en el primer Consejo de Ministros para que pueda ser tramitada con carácter de urgencia en las Cortes Generales.

Cunas inteligentes

El neonaticidio es una realidad poco contada y extrañamente silenciada. En 2019 una docena de recién nacidos fueron abandonados al nacer en cubos de basura. Algunos tuvieron suerte, como fue el caso de un bebé hallado en un contenedor que se salvó gracias a que un vecino escuchó su llanto y dio aviso por teléfono a los servicios de emergencias, así como otros cuatro neonatos abandonados se encuentran en perfecto estado. Sin embargo, estos hechos constituyen una tentativa de asesinato y en la mayoría de los casos, aún se busca al autor o autora del delito.

Este verano encuentran a una bebé abandonada en una bolsa de supermercado, en Murcia. Junto a la niña una conmovedora nota de la madre rogaba que la cuidaran, lo que muestra la necesidad de impulsar la iniciativa de crear cunas inteligentes dotadas con reguladores de temperaturas y sensores, donde depositar a los bebés no deseados. Un lugar seguro donde los servicios de emergencia y las autoridades puedan encontrarlos y hacerse cargo de ellos de manera inmediata. Esta medida evitaría abortos y abandonos peligrosos. En los países donde existen instalaciones de este tipo, como Alemania, Suiza, Bélgica, Polonia o Estados Unidos, junto al buzón, hay un pliego con instrucciones sobre lo que debe hacer la madre en caso de que quiera recuperar a su bebé. Una forma anónima para la madre y segura para el recién nacido, un niño no deseado, que de vivir en un hogar no querido se encontraría en situación de riesgo permanente.

Un lugar seguro donde los servicios de emergencia y las autoridades puedan encontrarlos y hacerse cargo de ellos de manera inmediata

No tuvieron la misma suerte otros pequeños abandonados en contenedores. El 15 de enero, hallan el cadáver de un bebé en una planta de reciclaje de basura en Granada. La pequeña nació "viva, sana y a su tiempo”, pero presentaba, entre otras fracturas, un traumatismo craneal. El 9 de febrero, la Policía Nacional asumía la investigación y localización de una madre por un presunto delito de asesinato de otro bebé hallado en un contenedor de basura en Madrid que nació con vida.

El 4 de marzo, fue detenida una mujer relacionada con el hallazgo del cadáver del bebé en Arrasate tras haber abandonado a la pequeña bajo un coche. Y dos semanas después, la policía buscaba a una mujer de 45 años, madre del bebé arrojado al contenedor de Montcada i Reixac.

El 2 de agosto, encuentran el cadáver de un bebé recién nacido en un contenedor de basura en Gijón. La Policía Nacional detiene a la madre. El pequeño fue cosido a puñaladas y abandonado dentro de una mochila, entre desperdicios. El 10 de septiembre, otro pequeño fue tirado vivo a la basura, el bebé encontrado muerto en un contenedor de Alicante presentaba buen estado de salud: buscan a la madre. A la espera de datos oficiales, se estima que el listado sea aún mayor.

Seguimos poniendo nombre a los pequeños muertos a manos de sus progenitores. El pánico entre cuatro paredes. La primera víctima del año se registra el 16 de enero. El juez decreta prisión provisional para la madre de la niña hallada muerta en Bilbao. Kiara, encontrada muerta abrazada a su madre, falleció por la ingesta de un cóctel de medicamentos, algunos en dosis letales. La madre ha sido declarada culpable de asesinato "con alevosía".

El 21 de enero, muere en el hospital el bebé de dos meses maltratado por su padre en Barcelona. La madre está acusada de omisión del deber de socorro, siempre que no se acredite que sabía que estaba sucediendo y pudo haberlo evitado, con lo cual respondería de la muerte. El bebé ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Vall d'Hebron con un hematoma en la cabeza, un brazo facturado y cinco costillas rotas, además de indicios de maltratos anteriores. Los padres negaron los hechos aduciendo que el niño se había dado "algunos golpes".

La primera víctima del año se registra el 16 de enero. El juez decreta prisión provisional para la madre de la niña hallada muerta en Bilbao

El 14 de marzo, la parricida de Godella confiesa que mató a sus hijos "porque habían perdido su alma". Después de ser detenida, la madre llevó a los agentes de la Guardia Civil al lugar donde habían sido enterrados los niños, de cinco años y seis meses.

El 24 de abril, localizan los cuerpos del niño y la mujer desaparecidos en Adeje. Su hermano, de cinco años, dio aviso a las autoridades de que su padre había agredido a su madre antes de que esta desapareciera con su hermano. El pequeño logró huir del lugar.

Agentes de la Policía Científica de la Guardia Civil, trabajando en el lugar de la muerte en Godella (Valencia) de dos menores. (EFE)
Agentes de la Policía Científica de la Guardia Civil, trabajando en el lugar de la muerte en Godella (Valencia) de dos menores. (EFE)

El 3 de mayo, el juzgado decreta prisión para la madre de la niña que apareció muerta en su cama en Lugo a causa de una asfixia por compresión con una almohada.

El 29 de junio, es encarcelada una pareja en Albacete por la muerte de sus dos bebés en un año y medio. Su hermano había fallecido en enero de 2018 con solo cuatro meses a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico que le provocó una hemorragia cerebral. La pareja declaró que “lo habían encontrado llorando", de modo que se les abrió una investigación como sospechosos de un homicidio imprudente. Ella quedó embarazada de Dylan. El pequeño vivió exactamente el mismo número de días que su hermano: 131.

El 23 de julio, la autopsia revela que el niño de 4 años ahogado en Azpeitia fue asesinado por su madre. Tres días después un hombre mata a su hijo de 10 años antes de entregarlo a su madre en Murcia, después se suicida en su domicilio.

El 7 de agosto, un hombre mata a su hijo de 15 años en Andorra cuando trataba de proteger a su madre, que está muy grave. Después se suicida lanzándose al vacío.

El 17 de septiembre, la madre del bebé asesinado a golpes en Elche declara "cada uno tiene su manera de educar". Aaron, de dos años, falleció "estrangulado" y presentaba múltiples contusiones. La madre y su pareja están en prisión. El 25 de septiembre los Mossos encuentran al bebé arrojado por su padre, de 16 años, al río Besòs. La madre había ocultado su embarazo. Los agentes intentan averiguar si ella conocía los planes homicidas de su novio.

El 10 de octubre, ingresa en prisión la madre acusada de asesinar a su hijo de siete años, en El Ejido. El padre había solicitado se modificaran las medidas vigentes del régimen de guarda y custodia desde 2017 argumentando que la madre no cumplía con sus obligaciones materno filiales, “no iba a clase, no comía bien, no estaba cuidado en condiciones, tenía falta de higiene”.

El 13 de diciembre, una mujer mata a sus dos hijas en Girona con una azada. Las niñas no estaban escolarizadas y la madre no se relacionaba con nadie. Después se suicidaba arrojándose contra un camión.

El 30 de diciembre, detienen a una madre por ahogar a su hija de 10 años en una bañera en Girona. Ha sido la propia mujer quien ha llamado al número de emergencias para advertir que había ahogado a la menor.

Suicidios

Solo en el año 2018, 72 menores se quitaron la vida en España, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Lo que serían seis menores al mes. El suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años, según la Organización Mundial de la Salud, solo superada por los accidentes de tráfico. El INE no especifica esas muertes por edades, sino que las unifica por tramos. El pasado año (seguimos en 2018), se quitaron la vida 7 pequeños de entre 10 y 14 años (tres niñas y cuatro niños) y 70 menores de 15 a 19 (52 eran varones). Una cifra escandalosa que no genera la necesaria atención.

La mayoría de las causas por las que un menor se quita la vida está relacionada con el acoso. Cuarto y quinto de Primaria son los cursos con mayores porcentajes de potencial acoso, sobre todo verbal y social, mientras que el ciberacoso no empieza a ser significativo hasta sexto de Primaria, según el Informe anual sobre Convivencia y Acoso Escolar que publica Educación.

No se han podido registrar todos los casos de suicidios que han tenido lugar a lo largo del año 2019 porque no siempre salen a la luz pública. Damos nombre a algunos de estos dramas, ante la importancia de reflejar el infierno al que se enfrentaban estos pequeños en su día a día.

El 7 de febrero, una pequeña de 13 años intenta quitarse la vida. El colegio de Marbella ignoraba el presunto caso de acoso escolar de una niña que intentó suicidarse. La menor sufría en silencio las agresiones que sufría en el centro escolar por parte de algunos de sus compañeros. Eran tanto físicas como psicológicas e incluían graves vejaciones.

El 1 de abril, un alumno del Liceo Francés de Madrid intenta suicidarse tirándose por la ventana en clase. El menor sufría bullying. El 14 de mayo un niño de 11 años, víctima de acoso escolar, se lanza por una ventana en Mislata. Los padres del menor señalaron que desde el colegio no tomaron las medidas suficientes para hacer frente al acoso escolar y se preguntaban por qué su hijo seguía sentado al lado de los presuntos acosadores y por qué la psicóloga del centro no actuó. Se encuentra grave.

El 22 de julio, un niño de 13 años es violado brutalmente por sus compañeros. El instituto de Vallirana, en Barcelona, se había convertido en un infierno para este pequeño que durante este curso ha tenido que sufrir agresiones de todo tipo, insultos y amenazas, y que el pasado mes de noviembre culminaron con varias agresiones sexuales múltiples. Hay cuatro menores imputados.

Los padres del menor señalaron que desde el colegio no tomaron las medidas suficientes para hacer frente al acoso escolar

Otros pequeños corrieron peor suerte. El 9 de enero, una alumna de 16 años muere tras caer por el hueco de una escalera en un colegio en Valencia. El 1 de abril se registra el caso del segundo menor que se suicida tras sufrir ‘bullying’ en el mismo instituto de Madrid. El 17 de junio un niño de 13 años, víctima de acoso escolar, muere tras tirarse por un acantilado, en Vizcaya. Los padres habrían cambiado de colegio al menor porque vivía "un infierno"

El 7 de diciembre, una joven muere tras caer desde la torre de la Universidad Laboral de Gijón Una chica, de 17 años, aprovechó que muchos de los presentes se encontraban distraídos para saltar (el caso está en investigación). El 17 de diciembre la pequeña Celia dejó una nota antes de morir en el acantilado de Santander.

El infierno entre cuatro paredes

A lo largo del año, se ha registrado numerosos casos de violencia sobre menores a manos de sus madres o padres, o incluso por ambos que, tiempo después, continúan en la Unidad de Cuidados Intensivos de los hospitales donde residen. Les damos visibilidad a algunos casos para que se tenga conciencia del terror en el que viven algunos pequeños. Tal es la madre que intentó tirar a su bebé de 15 días a una acequia en Málaga, o el bebé de un mes, ingresado grave tras una paliza de sus padres Tarragona. Ese mismo mes de febrero se conocía también la noticia de un niño de cinco años que presentaba numerosas lesiones en la espalda realizadas por sus padres. O también la una niña de 13 años a la que intentó quemar su tío tras denunciarlo por violación, en Valencia.

En Sevilla, una madre intenta tirar a su hija de tres años de un décimo piso. El 4 de mayo, en Zaragoza, la jueza niega la libertad a la madre de la niña en estado grave por una paliza. "Mamá, no me pegues más”, gritaba de madrugada (se le había retirado a la madre la custodia de otros dos hijos mayores). El 18 de septiembre, fue detenida la mujer que se lanzó al vacío con su hija de dos años.

En cuanto a abusos sexuales, la mayoría no salen a la luz para proteger la identidad del menor, pero recordamos que del total de las denuncias presentadas el año pasado, el 65% tenía a un menor de edad como víctima. Según Save the Children el abuso sexual hacia los menores se produce mayoritariamente por hombres en un 86% de los casos, y el 70% de los menores que sufre violencia sexual en España se lo contó a alguien y ese alguien no hizo nada.

Este verano, una menor de 14 años se aferraba al tendedero de su casa para evitar ser violada por su padre. Plataforma de la Infancia calcula que salen a la luz menos de un 15% de estos casos, lo que representa la punta del iceberg de lo que sucede dentro de las paredes del hogar de muchos de nuestros pequeños. Es decir, podríamos estar hablando de que se producen más de 20.000 abusos o agresiones sexuales a menores cada año. En octubre los medios publicaban una noticia inaceptable: Más de 6.000 pedófilos, impunes en España por la falta de policías y recursos.

La ley de protección a la infancia y adolescencia prevé aumentar el plazo de prescripción de los abusos sexuales contra menores para que este empezara a contar a partir de que la víctima cumpla 30 años y no los 18, como es actualmente. También la necesidad de identificar los fallos del sistema en la protección de la infancia.

Plataforma de la Infancia calcula que salen a la luz menos de un 15% de estos casos

En cuanto a menores muertos al verse envueltos en peleas o reyertas, registramos cifras alarmantes, a menudo al verse envueltos de forma accidental. Escogemos el mes de abril para entender la gravedad del asunto. Santi, el niño motero que encontraba su refugio en San Sebastián, donde fue asesinado a golpes. Un día después encuentran el cadáver de un niño de 16 años delante de una escuela de Gavà (Barcelona) con una herida de arma blanca en el pecho. Ese mismo día un menor muere en una brutal pelea en San Sebastián. Al día siguiente muere el menor apaleado por un paquete de tabaco en San Sebastián.

Las cifras de menores muertos por filicidio accidental son también muy altas. Es necesario destacar dos fallecidos durante una cacería, con el objetivo de que se regule la asistencia de éstos a actividades de riesgo. El 17 abril muere un niño de 11 años por el disparo de una escopeta en Coín, y el 18 enero muere un niño de cuatro años en Sevilla al ser alcanzado por un disparo en una cacería. El 23 de noviembre sucede otra desgracia relacionada con armas: muere un menor, hijo de un guardia civil, tras recibir un disparo en la cabeza, en su casa en Burgos.

Respecto a las causas que llevan a unos progenitores a violentar o matar a sus propios hijos se encuentran desde factores socio económicos que envuelven a la familia, la violencia instalada en el grupo familiar, a la ausencia de valores morales. Pero como decía al comienzo de este reportaje, la intención de este trabajo no es buscar culpables sino poner todo el foco de atención sobre las víctimas invisibles y desamparadas de la sociedad.

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