INVESTIGACIÓN DE VILLAREJO PARA PERSÁN

Los archivos del espionaje al presidente de Ahorro Corporación: coches, viviendas y caza

El comisario Villarejo investigó por encargo del fabricante de detergentes Persán al presidente de Ahorro Corporación, Antonio Fernández, por una supuesta deuda de 72 millones de euros

Foto: Imagen de la sede de Ahorro Corporación.
Imagen de la sede de Ahorro Corporación.
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El comisario Villarejo investigó durante meses al presidente ejecutivo de Ahorro Corporación, Antonio Fernández López, por encargo del fabricante de detergentes Persán, uno de los mayores productores del sector en Europa y proveedor de referencia de Mercadona. Decenas de archivos demuestran que el presunto cabecilla de la operación Tándem rastreó las mercantiles, las propiedades, los coches, el círculo familiar y hasta los permisos de caza del primer ejecutivo del antiguo bróker de las cajas de ahorros. El espionaje fue bautizado por el policía con el nombre en clave de proyecto Saving (ahorro, en inglés) y tenía por objeto averiguar si Fernández había estafado a los máximos accionistas de Persán, la familia Moya-Yoldi.

La disputa arranca en 2007, según recogen varios informes del proyecto Saving, a los que ha tenido acceso El Confidencial. Ese año, los Moya-Yoldi invirtieron hasta 72 millones de euros en la constructora Martinsa por consejo, supuestamente, de Fernández López, que era su gestor de cabecera. Sin embargo, la inmobiliaria se declaró en concurso de acreedores solo un año después y los 72 millones de Persán se esfumaron. Ni siquiera aparecieron en el informe definitivo que presentó el administrador concursal en 2010. Tras varias iniciativas judiciales infructuosas, los Moya-Yoldi optaron por recurrir a Villarejo para tratar de recuperar su dinero, como adelantó este diario.

Antonio Fernández, presidente ejecutivo de Ahorro Corporación.
Antonio Fernández, presidente ejecutivo de Ahorro Corporación.

Los documentos de ese espionaje secreto, que está siendo investigado ya por la Audiencia Nacional en una pieza separada de Tándem tras apreciar indicios de criminalidad en la conducta de Persán, revelan que el policía rastreó todas las propiedades inmobiliarias vinculadas con Fernández, también la residencia habitual que compartía con su mujer y sus tres hijos, situada en la Urbanización Fuente el Fresno, de San Sebastián de los Reyes.

Villarejo localizó la vivienda consultando el censo. La carpeta de Saving contiene imágenes del inmueble, así como cuatro capturas de pantalla del padrón, con los nombres y las fechas de nacimiento de todos los componentes de la familia que vivían en la finca. El policía fue más allá en el caso de la mujer del directivo, ginecóloga de profesión. Localizó las plazas que había ocupado en el servicio público de salud, así como los hospitales privados en los que también pasaba consulta.

Captura de pantalla de una base de datos censal, con la información de Antonio Fernández y su familia.
Captura de pantalla de una base de datos censal, con la información de Antonio Fernández y su familia.

Asimismo, el agente encubierto analizó por encargo de Persán todas las mercantiles que guardaban algún tipo de relación con Fernández. El dosier con las sociedades y cargos que ocupaba en cada una tenía una extensión de cuatro páginas, y discriminaba entre “empresas o vehículos de inversión del Grupo Ahorro Corporación”, “empresas participadas por Ahorro Corporación” y “sociedades patrimoniales de Antonio Fernández”.

Las averiguaciones del policía abarcaron incluso los vehículos de la familia. En una de las notas, informó presuntamente a Persán de que la mujer de Fernández López utilizaba en el año 2005 un Jeep Cherokee pero que, en los años siguientes, pasó a conducir un Audi Q7. Entre los documentos a los que ha tenido acceso El Confidencial, hay varios informes oficiales de la Dirección General de Tráfico sobre coches supuestamente utilizados por el presidente de Ahorro Corporación y su entorno más cercano, entre ellos, un Ford Focus a nombre de Fernández y un Mercedes S 500 propiedad de la compañía que también era utilizado por él.

Los trámites para conseguir estos datos fueron realizados en torno a septiembre de 2011, aunque las pesquisas se prolongaron durante varios meses. El presunto cerebro de Tándem llegó a recopilar hasta los permisos de caza que había conseguido Fernández en los últimos años. El directivo, gran aficionado a esa actividad, había matado jabalíes, arruis y cabras montesas por toda España.

Como adelantó este diario, la investigación ordenada por el fabricante de detergentes también se dirigió contra el último presidente de Martinsa, Fernando Martín, ante la sospecha de que había sacado de la compañía los 72 millones de euros para dejarlos fuera del concurso y no tener que devolverlos. En su caso, las averiguaciones llegaron a Países Bajos y Rumanía en busca de sociedades instrumentales y testaferros. Persán ha declinado realizar comentarios sobre el espionaje y la pieza separada que instruye la Audiencia Nacional.

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