LAS CONSECUENCIAS DEL RECURSO CAMERAL

La Cámara de Madrid no aguanta: despide a 10 personas por problemas económicos

Su gerente asegura que es la última reestructuración de personal y que 126 personas en plantilla es el número adecuado para una entidad con el nivel de ingresos que hoy tiene la institución

Foto: Reunión de empresarios en la Cámara de Comercio de Madrid. (Cámara de Comercio)
Reunión de empresarios en la Cámara de Comercio de Madrid. (Cámara de Comercio)

La Cámara de Comercio e Industria de Madrid no aguanta más el peso de las pérdidas económicas. Fuentes de la corporación de derecho público aseguran que la entidad ha despedido a una decena de personas para tratar de frenar la sangría que vive desde hace años. El ejercicio 2015 cerró con 6,1 millones de euros de resultado negativo; 2016 logró reducir las pérdidas hasta 911.000 euros; 2017 se saldó con unos pequeños beneficios de 27.000 euros; pero 2018 volvió a la senda de los números rojos de lleno, con 6,5 millones de pérdidas, según explica Alfonso Calderón, gerente de la cámara desde mayo de 2018.

Calderón justifica que "casi todas las cámaras españolas" están en un proceso de reestructuración y transformación motivado por la supresión por ley del denominado recurso cameral, que, según el gerente, representaba "la principal fuente de ingresos" de todas estas corporaciones. Esta situación de reducción de entrada de dinero es lo que ha provocado, según Calderón, el fuerte incremento de las pérdidas y ha obligado, continúa, a la "reestructuración" que ahora mismo tiene en marcha la entidad, "como la gran mayoría de cámaras españolas".

La decena de despidos ordenados por la cúpula de la institución representa menos del 10% del total, ya que la entidad contaba con 136 empleados. Tras la salida de estos trabajadores, tiene 126 personas en plantilla. De momento, explica Calderón, la reestructuración ha finalizado porque, a su entender, 126 son los empleados que debe tener la entidad para el nivel de ingresos con que cuenta en estos momentos. De momento, explica, no se han hecho públicos los resultados del ejercicio 2019, que está terminando, por lo que el gerente no se aventura aún a dar una cifra.

La crisis institucional de la cámara comenzó en 2010, cuando el Gobierno central aprobó por decreto la eliminación del citado recurso cameral, las aportaciones obligatorias que las empresas con beneficios debían hacer a las cámaras de comercio por pertenecer a las mismas. Desde entonces, la entidad madrileña —posiblemente, la más importante del país— ha tratado de reinventarse.

La actual reestructuración de plantilla, de hecho, no es la primera que afronta la corporación, que desde el citado 2010 ha pasado de 400 a 126 empleados. Al mismo tiempo, los escándalos judiciales que salpicaron al anterior equipo directivo también tenían que ser dejados atrás. De ahí que en 2018 prácticamente se renovaran los cargos en pleno. En concreto, 60 vocales elegidos por el Gobierno regional (entonces en manos de Cristina Cifuentes) y por la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y 40 escogidos por sufragio libre y directo entre los electores, conformados por un censo de más de 490.000 empresas.

La cámara madrileña tiene ya más de 130 años de historia. Su presupuesto está lejos ya de otras épocas en que disponía de más de 100 millones de euros al año. La entidad, según explican desde dentro, no recibe "ni un céntimo" del Gobierno regional. Todos sus ingresos, aseguran fuentes de la institución, proceden de los servicios que la corporación presta, como el alquiler de sus inmuebles, las certificaciones que emite, los cursos de formación que imparte o los asesoramientos jurídicos y empresariales que ofrece.

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