DESDE QUE EMPEZÓ LA NEGOCIACIÓN

De la "crisis de convivencia" a la libertad de los CDR: los gestos de Sánchez con ERC

No han sido pocos los cambios experimentados por el PSOE desde que empezó a negociar con los republicanos catalanes la investidura de Sánchez. Desde promesas a concesiones

Foto: El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, atiende a los medios de comunicación antes del último Consejo Europeo del año en Bruselas. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, atiende a los medios de comunicación antes del último Consejo Europeo del año en Bruselas. (EFE)

Si hay un actor político protagonista en las negociaciones que mantiene abiertas el PSOE para lograr investir a Pedro Sánchez —ahora, oficialmente, con el encargo del Rey encima de la mesa—, es ERC. Tras lograr un acuerdo para un Gobierno de coalición con Unidas Podemos casi inmediatamente después del 10-N y dando por hecho que el apoyo de los grupos más pequeños de la Cámara es viable, todas las miradas siguen puestas en los republicanos catalanes. Desde que el 21 de noviembre la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, y su homólogo de ERC, Gabriel Rufián, acordaran constituir dos comisiones negociadores (una por cada partido), las conversaciones continúan sin demostrar, al menos públicamente, un estancamiento.

De la "crisis de convivencia" a la libertad de los CDR: los gestos de Sánchez con ERC

Más bien todo lo contrario. Las últimas dos citas se saldaron con un comunicado conjunto en el que ponían de manifiesto los "avances" logrados. Algunos de esos progresos aparecen plasmados en el papel —como el hecho de que los socialistas acepten ya hablar de "conflicto político" en Cataluña— mientras que otros pueden considerarse meras coincidencias en el tiempo. La última sucedió ayer mismo.

Cambio de criterio con los CDR

La decisión adoptada este jueves por la Fiscalía de la Audiencia Nacional, en plenas negociaciones con ERC, sorprendió. El Ministerio Público solicitó fianzas de 9.000 euros para tres de los siete CDR acusados de pertenencia a grupo terrorista, fabricación de explosivos y conspiración para causar estragos para que pudieran eludir la cárcel. Llevan en prisión provisional desde el 26 de septiembre y hace apenas un mes los fiscales defendían mantenerlos en prisión.

Como publicó este diario, la Fiscalía considera ahora que estas personas no manipularon las sustancias explosivas incautadas en la operación que pudo desarticular este grupo, que ya se encontraba listo para cometer acciones coincidiendo con la publicación de la sentencia del 'procés'.

Al final, habrá llamada a Torra

Fue uno de los anuncios que Sánchez hizo en Moncloa tras aceptar el encargo del Rey para formar Gobierno. Además de comunicar que se reuniría con Pablo Casado e Inés Arrimadas el lunes, el presidente en funciones aseguró que haría una ronda de llamadas a todos los presidentes autonómicos, colando en esa iniciativa un contacto directo con el 'president'. Se trata de otra de las peticiones que ERC llevaba días haciendo: que reconociese a Torra después de que Sánchez hubiera evitado responder a varias llamadas del presidente autonómico en los últimos meses.

El comunicado del martes de los equipos negociadores mencionaba precisamente "avances" en la "definición" de la mesa de negociación encargada de "encauzar el conflicto político sobre el futuro de Cataluña" desde "el respeto y el reconocimiento institucional mutuo". Por su parte, Torra se pronunció este mismo jueves avanzando que la llamada era "insuficiente" y que lo que exige es "bilateralidad" para "dar salida a la autodeterminación".

"Conflicto político"

Lo que empezó siendo una "crisis de convivencia" a ojos del PSOE ha terminado ya por convertirse en un "conflicto político". Ya en el comunicado conjunto que emitió el partido del Gobierno con los republicanos catalanes el 28 de noviembre, se recogía el término.

Reunión entre PSOE y ERC para la investidura. (EFE)
Reunión entre PSOE y ERC para la investidura. (EFE)

Lo que parece un hecho es que el PSOE empieza a girar hacia el discurso y el lenguaje de Pedralbes, lo que podría conllevar gestos de más calado. Entonces, tal y como publicó este diario, Sánchez ya habló de conflicto al referirse a la crisis territorial en Cataluña en una nueva concesión lingüística a ERC, y no hubo menciones a la Constitución. La apuesta era "potenciar los espacios de diálogo que permitan atender las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña, en el marco de la seguridad jurídica". Ahora, lo que está por ver es si los socialistas confirman su regreso a ese punto.

La negociación con ERC en una mesa

Tras las elecciones de abril no ocurrió, y el PSOE no se vio en la tesitura de negociar con ERC para la investidura de julio porque sencillamente no había nada que hablar en aquel momento. Si los socialistas y Unidas Podemos no llegaban a un acuerdo, los apoyos de los republicanos eran del todo irrelevantes. La pretensión de Sánchez entonces era un Gobierno monocolor del PSOE y, después, tras negociaciones con el partido de Pablo Iglesias (que se echó a un lado) con tres carteras ministeriales encima de la mesa... el acuerdo no llegó.

Rufián insistía entonces en la necesidad de que los dos partidos más grandes de la izquierda parlamentaria llegaran a un entendimiento. La abstención de ERC sería gratis y no tendría coste para el PSOE. Solo pedían un pacto entre PSOE y Unidas Podemos. Insistía en que julio sería más fácil que septiembre, y septiembre (antes de que venciera el plazo para ir a unas nuevas elecciones) más sencillo que diciembre. Es decir, el punto en el que estamos.

En efecto, la sentencia del 'procés' se conoció y el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, fue condenado a 13 años de cárcel. La tensión vivida en los días posteriores a la sentencia hacía casi imposible que fuera a llegar una negociación. Pero tras el 10-N, la mesa llegó y desde el primer encuentro entre Lastra y Rufián, el PSOE negocia ya desde hace semanas con los independentistas con quienes en julio se negaba a negociar.

Adiós a recuperar el delito de referéndum ilegal

De todos los anuncios que hizo Sánchez, el de recuperar el delito de referéndums ilegales fue probablemente uno de los más sonados. Durante la campaña, el candidato socialista se empleó a fondo en recuperar el centro político atacando el punto más fuerte de sus rivales por la derecha: la cuestión catalana. Lo hizo en el debate a cinco del 4 de noviembre: "Vamos a incorporar en el Código Penal un nuevo delito para prohibir de una vez por todas la celebración de referéndums ilegales en Cataluña, como ha ocurrido cuando gobernaba el PP", lanzó. Sánchez aparcó la promesa en cuanto pasaron las elecciones y no volvió a referirse a ella.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. (EFE)
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. (EFE)

No más recursos ante el TC

El Gobierno de Sánchez se había ido mostrando inflexible ante las resoluciones independentistas aprobadas en el Parlament. Sin que le temblara el pulso, no dudó en recurrirlas ante el Tribunal Constitucional lanzando un mensaje claro a Torra: tendría al Ejecutivo central en frente.

Sin embargo, por ahora, no ha recurrido la última moción aprobada el pasado 26 de noviembre en la Cámara autonómica, que reprobaba la monarquía y defendía la autodeterminación, coincidiendo de lleno con las negociaciones abiertas ya con ERC.

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