EL TRASFONDO DE LOS PLAGIOS EN LA UNIVERSIDAD

La churrería de tesis de la Camilo: familiares y plagiadores para sacar 26 en tres años

En solo tres años, un vicerrector de la Camilo José Cela dirigió 26 tesis, una cifra insólita. Repiten en el tribunal los miembros de un clan que además tiene un 'lobby' contra el intrusismo entre doctores

Foto: José Daniel Barquero Cabrero (i), Adolfo Sánchez Burón (c) y Alfredo Rocafort Nicolau.
José Daniel Barquero Cabrero (i), Adolfo Sánchez Burón (c) y Alfredo Rocafort Nicolau.

En 2007, el senador Javier Maqueda Lafuente, del PNV, presentó una moción en el Senado para evitar que a los médicos se les llamase 'doctor' por sistema. Maqueda Lafuente, doctor en Economía, se quejaba del intrusismo y del uso indiscriminado del término. "Es imprescindible que se valore a aquel que ha realizado los cursos de docencia e investigación para poder obtener el título de tercer grado, y haya una discriminación positiva a su favor, ya que no es lo mismo estudiar una licenciatura que obtener el grado de doctor". Maqueda concitó apoyos y la Comisión de Ciencia de la Cámara acordó pedir al Gobierno que regulase el uso de doctor porque la ausencia de normativa provoca "numerosos equívocos y confusiones, ya que personas que no han obtenido el grado de doctor lo están utilizando".

"Lo que estamos pidiendo es que se dignifique a las personas que han hecho un esfuerzo para obtener este grado y se elimine el intrusismo", continuaba la moción, "que lo que consigue es que se esté devaluando el título de doctor".

Doce años después, leer esa moción resulta irónico. Maqueda Lafuente pertenece a un clan de académicos que, unos años después, entre 2010 y 2013, aprobó tesis como churros en la Universidad Camilo José Cela (UCJC), dirigidas por el mismo profesor, Adolfo Sánchez Burón, algunas de ellas con groseros plagios y con tribunales en los que se repiten los mismos nombres relacionados entre sí, incluidos familiares. Entre los nombres que plagiaron su tesis y se beneficiaron están dos hijos de Maqueda, Aitor y Máider Maqueda, que no solo presentaron tesis plagiadas entre sí sino que copiaron discursos del padre. Los plagios en la Camilo salpican a la Complutense, implican a un catedrático de la de Barcelona que estaba en esos tribunales y han llevado a dimitir a un alto cargo de la Comunidad de Madrid. ¿Cómo hemos llegado a esto?

En apenas tres años, entre el 11 de junio de 2010 y el 13 de julio de 2013, Adolfo Sánchez Burón, entonces vicerrector de Investigación de la Universidad Camilo José Cela, vio cómo las 26 tesis doctorales que había dirigido en el centro privado, abierto en 2000, eran defendidas y aprobadas. No solo fue un número altísimo de tesis, sino que además abarcaban áreas tan dispares como la arquitectura, la tecnología de las comunicaciones, la pedagogía, el 'marketing', la organización y gestión de sistemas, la prensa, las características socioeconómicas de la población, la psicología clínica, la movilidad y migraciones internacionales, el análisis demográfico, la investigación operativa en la empresa, la posición social de la mujer, el derecho mercantil, la psicología del niño y el adolescente o la economía sectorial.

"¿26 tesis? Buf, yo llevo ahora a tres doctorandos y estoy que no doy abasto", dice a El Confidencial una profesora de la Universidad Complutense que prefiere no aparecer con nombre y apellidos. Otro profesor que sí participó en algún tribunal de la época en la Camilo explica lo que pasaba: "Se aprobaban tesis como churros. En la Camilo y en otras universidades". Una profesora que participó en varios tribunales explica que a menudo la llamaban un par de días antes y le mandaban la tesis por correo para que le echara un vistazo. No cobraban, pero participar en un tribunal engorda el currículo.

O Sánchez Burón es un hombre del Renacimiento o había algo mal en el proceso académico por el que estas 26 personas se convirtieron en doctores. Su principal área de especialidad es la psicología del niño y del adolescente, de esto trataba su propia tesis, obtenida en la Complutense y que, según el repositorio Teseo, Sánchez Burón defendió el 1 de enero de 1997. No ha querido hacer declaraciones a este diario.

En esos tres años, muchos de los 26 discípulos de Sánchez Burón pasaron rápidamente a formar parte de los tribunales que evaluaban al resto de candidatos. El primero de ellos, Vidal Fernández Rodríguez, leyó la tesis en junio de 2010 y en marzo de 2011 ya formaba parte del tribunal evaluador de María Victoria García Gómez de Agüero, que a su vez formó parte, en mayo de 2012, del tribunal de tesis de Fernando Javier Viaña de la Fuente.

Uno de los miembros recurrentes del tribunal, Javier Maqueda, fue senador y logró que la Cámara pidiese acabar con el intrusismo de falsos doctores


Viaña de la Fuente, cuya tesis iba sobre comercio, apareció un año más tarde como miembro del tribunal para evaluar la tesis doctoral de Germán Moreno Cobedo (por aquel entonces subdirector-gerente de la Escuela Técnica de Arquitectura de la UCJC), que estaba relacionada con la tecnología de las redes de comunicación, es decir, las redes sociales. El segundo de los doctorandos de Sánchez Burón, José Javier Sanz Gil, defendió su tesis en junio de 2010 y formó parte del tribunal de otro de los doctorandos de Sánchez Burón, María Begoña Sopena Egusquiza, en 2013.

La tercera, María Ángeles de la Morena Taboada, hizo una tesis sobre psicología escolar y antes de un año ya estaba sentada como vocal junto a Vidal Fernández evaluando a María Victoria Gómez de Agüero. Aquella fue la primera de las ocho veces en que compondría un tribunal en esos meses para un doctorando de Sánchez Burón: dos como vocal y seis como secretaria.

José Luis Barquero Garcés (fallecido en 2014) se doctoró en 2011 con Sánchez Burón y su hijo José Daniel Barquero Cabrero como codirectores. El propio José Daniel había obtenido el doctorado cuatro meses antes con Sánchez Burón, al que luego asistió para hacer doctor a su padre. El veterano economista había fundado en los ochenta la Escuela Universitaria ESERP, adscrita a la Universidad Rey Juan Carlos y donde Sánchez Burón también imparte clases.

José Daniel Barquero Cabrero, segundo por la derecha, junto a César Alierta y Jorge Fernández Díaz, en un acto de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras. (EFE)
José Daniel Barquero Cabrero, segundo por la derecha, junto a César Alierta y Jorge Fernández Díaz, en un acto de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras. (EFE)

Para engrosar la madeja, Carmen Fátima Barquero Cabrero, otra de las hijas del economista, ha sido también doctora en la Camilo José Cela con Sánchez Burón como director de tesis y su hermano como codirector. 'ABC' publicó la semana pasada que la tesis de Carmen Barquero Cabrero está plagiada en un 70%. Por último, Mario Barquero Cabrero, director general de ESERP, también sirvió como vocal para una tesis dirigida por el mismo profesor en mayo de 2011.

Otros de los nombres habituales en las tesis de este pequeño universo de la UCJC son Juan Alfonso Cebrián Díaz, que interviene en 11 de las 26 tesis de Sánchez Burón, Alfredo Rocafort Nicolau o Francisco Javier Maqueda Lafuente, padre de los hermanos que protagonizaron el plagio circular revelado por El Confidencial hace unos días: los dos hermanos se doctoraron en la Camilo José Cela con unos meses de diferencia y la segunda tesis plagiaba a la primera y ambas copiaban discursos públicos del padre. También se doctoró allí Concepción Canoyra, que tuvo que dimitir como directora general de la Comunidad de Madrid tras desvelar 'ABC' que había plagiado su tesis.

La universidad no ha querido hablar para este reportaje y muchos de los afectados tampoco han contestado. Solo alguno lo ha hecho bajo la condición del anonimato. "Muchas de las cosas de las que nos acusáis se hacen desde hace años en otras universidades y lo sabéis perfectamente, pero intentáis hacer ver que solo se hacía en la UCJC". El número de tesis se dispara con la llegada del plan Bolonia, cuando las universidades necesitaban tener un 50% de doctores en su claustro.

Las tesis están blindadas. Muy pocas están accesibles en Teseo, la base de datos pública del ministerio. Sí lo están las de los Maqueda, que fueron plagiadas. Otras no aparecen, pero se pueden rastrear plagios. José Daniel Barquero Cabrero obtuvo el doctorado en marzo de 2011. Cuatro meses después, dirigió la tesis de su padre, José Luis Barquero Garcés, y nueves meses después, la de su hermana Carmen Fátima. La tesis de esta no está disponible, pero sí un libro, 'Las franquicias y su implementación', que publicó después con la Fundación Cajasol basada en ella. Según el programa estándar antiplagio Turnitin, el libro tiene un 26% procedente de El Rincón del Vago, la web de la que copian los malos estudiantes.

José Daniel Barquero Cabrero, en el centro, con Juan Alfonso Cebrián (derecha) y José Ortiz, el padre de la Reina, en una inauguración de Eserp. (EFE)
José Daniel Barquero Cabrero, en el centro, con Juan Alfonso Cebrián (derecha) y José Ortiz, el padre de la Reina, en una inauguración de Eserp. (EFE)

En la biblioteca de la universidad, en un elitista campus a las afueras de Madrid, rodeada de un cuidado césped y a la que muchos estudiantes llegan en su propio coche, lo primero que hacen las bibliotecarias al pedir alguna de estas tesis para consulta es dar un folio en el que el solicitante se compromete a no hacer fotos ni copiar nada de la tesis. Al descubrir que quien lo consulta es periodista, rápidamente la tesis encuadernada en azul desaparece bajo el mostrador. En este caso, es necesario pedir permiso al autor. Ninguno lo ha concedido. Pedro Sánchez, que se doctoró en la Camilo en esa época con una tesis floja y que incluía presentaciones de Industria de la época, empezó sin dar acceso o solo con cuentagotas y ante la presión de la oposición la acabó colgando en Teseo.

El grupo de amigos de Sánchez Burón (Rocafort Nicolau, Maqueda Lafuente o Barquero Cabrero) no solo coincide en la Camilo. Muchos figuran también en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras y en la escuela de negocios ESERP, propiedad de la familia Barquero Cabrero. Pero lo más chocante es que aparecen en un 'lobby' de doctores, el Consejo Superior Europeo de Doctores (Consedoc), del que en sus CV muchos presumían de ser miembros de honor o directivos, así como en la Real Academia Europea de Doctores (RAED).

La web del Consejo ha desaparecido en estos últimos días. Fundado en 1993 y autorizado oficialmente por Interior en 2002, Consedoc establecía que sus socios fundadores debían ser doctores o doctores honoris causa. Antes de que la borrasen, la web destacaba que "vigilará y controlará, como asociación reguladora, la correcta utilización del título de doctor en los diferentes países de la UE y de América Latina, persiguiendo y denunciando el intrusismo que detecte".

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