despedido por la eléctrica

Los 6 encargos de Iberdrola a Villarejo que han provocado la destitución de Asenjo

Estos han sido los seis trabajos que han sido desvelados esta semana y que han llevado a la compañía a tomar cartas en el asunto

Foto: Imagen: EC.
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Antonio Asenjo, hasta ahora jefe de seguridad de Iberdrola, ha sido despedido de forma fulminante tras aprobarlo el presidente de la entidad, Ignacio Sánchez Galán. Asenjo ha sido el responsable de esta área desde 2006, aunque entró a la compañía en 2001. La destitución llega después de que El Confidencial y 'Moncloa.com' hayan desvelado múltiples escuchas en las que se reconocen encargos al comisario José Manuel Villarejo a petición de Asenjo para que llevara a cabo investigaciones sobre firmas competidoras, un juez, políticos, ecologistas y sindicalistas y para que desarrollara labores encaminadas a desbloquear proyectos millonarios. Estos son los seis encargos, publicados esta semana y que han desembocado en la salida forzosa de Antonio Asenjo.

Investigar al juez que bloqueaba la central

Iberdrola tuvo a sueldo a Villarejo al menos desde 2004. Uno de los primeros encargos que la compañía habría hecho al comisario fue pedirle que se infiltrara en el movimiento de oposición política y vecinal a su central térmica de ciclo combinado de Arcos de la Frontera (Cádiz), valorada en más de mil millones de euros, que estuvo a punto de provocar un agujero en sus cuentas. La eléctrica trató de ponerla en marcha en el año 2000, pero se topó con el rechazo al proyecto del Gobierno local y andaluz, además de numerosas organizaciones ecologistas. Asenjo, responsable de seguridad, fue el directivo que formalizó el encargo. Asenjo pidió que realizara seguimientos, controlara las llamadas e investigara la vida privada de cualquier dirigente o autoridad que se opusiera a la central.

Uno de los primeros encargos de la compañía fue que se infiltrara en el movimiento de oposición a su central de Arcos de la Frontera

El encargo fue bautizado con el nombre de 'proyecto Arrow'. De los informes que entregaba a este directivo, se desprende que llegó a investigar a un juez de lo Contencioso de Jerez de la Frontera que debía pronunciarse sobre una petición del consistorio gaditano para detener cautelarmente las obras. El magistrado se convirtió en una prioridad. Semanas después de una reunión en la que Villarejo tranquilizaba a Asenjo sobre la información que tenía acerca del juez, este desestimó la solicitud del ayuntamiento y dejó de inquietar a la eléctrica. La central está operativa desde 2005.

Infiltrarse en una plataforma ecologista

En el marco de la misma central de Arcos de la Frontera, una de las labores que debía realizar el presunto cabecilla de la operación Tándem era infiltrarse entre los ecologistas. Constituida a finales de 2000, la plataforma No a las Térmicas de Arcos de la Frontera organizó manifestaciones contra el proyecto. Logró en un principio el apoyo de los ejecutivos regional y local. En las conversaciones se aprecia la preocupación de Asenjo con los ecologistas. A mediados de 2004, Villarejo se infiltra entre esta agrupación de ecologistas. "Hemos metido cinco tíos allí".

También en 2004, le contrataron para realizar averiguaciones comprometedoras sobre Manuel Pizarro, entonces presidente de Endesa

Los esfuerzos se centran en Juan Ruiz, un exconcejal del PSOE en los ochenta, "el único que todavía sigue dando por culo" en la plataforma, asegura el comisario. En los informes se baraja la opción de sobornarle y se llega a asegurar que le entregaron 500 euros. Según los documentos, hasta dos personas entablaron contacto con Ruiz. La antigua portavoz de la plataforma, Isabel Franco, asegura que en 2004 se extendió la sospecha de que Iberdrola estaba enviando gente para espiarles.

La vida privada y "puntos oscuros" de Pizarro

Más allá de la central gaditana, Villarejo hizo más trabajos para la compañía. También en 2004, le contrataron para realizar averiguaciones comprometedoras sobre Manuel Pizarro, presidente entonces de Endesa, su gran rival en el sector eléctrico. El comisario rastreó la vida privada de este directivo, así como sus amistades, los vínculos societarios y la trayectoria profesional de este. Con toda esta información, elaboró un informe que entregó a Asenjo, hombre de confianza del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

El documento reconoce que “el trabajo se realiza fundamentalmente con el fin de que se pueda disponer de medios y elementos necesarios para defenderse de los presumibles ataques que a corto, medio plazo, va a continuar realizando BB, especialmente tanto a la situación de la que K disfruta en el sector como singularmente en la toma de decisiones, entorno personal y contactos del CONSEJERO DELEGADO (CD)”, el puesto que ocupaba en aquellos momentos Sánchez Galán, que no ascendió a la presidencia de Iberdrola hasta 2006. En una conversación entre Villarejo y Asenjo, este último afirma que el "cromo" que más le interesa conseguir es la supuesta relación de Endesa con el PSOE de Andalucía.

Rastrear sobornos de Endesa al PSOE

En una reunión el 11 de junio de 2004, se percibe la obcecación por encontrar información sensible sobre Endesa. Villarejo indagó en las sociedades y cuentas de su competidora en el extranjero, así como en los supuestos pagos que realizó a políticos de Arcos de la Frontera y de la Junta de Andalucía. "Tenemos una pista de una cuenta que es muy buena, que es Suiza, Andorra y Gibraltar: Endesa está pagando a la Junta. Para mí esa es la pista mejor. Porque luego parte de esta pasta (…) es la que ha estado alimentando el acoso hacia nosotros", asegura el comisario a Asenjo. En un informe fechado el 28 de julio de 2004, Villarejo incide en esta idea y apunta a cuentas y sociedades relacionadas con Endesa y políticos del PSOE en las Islas del Canal, las Islas Caimán o la Isla de Jersey, entre otros paraísos fiscales.

El presunto cabecilla de Tándem facilitó supuestamente un informe que acusaba a Javier Arenas y a Manuel Chaves de cobrar sobornos

Posteriormente, el comisario presume de haber desmantelado este supuesto tándem de la compañía eléctrica y el PSOE. Más allá de los socialistas, Villarejo se centra también en una concejala de IU en Arcos de la Frontera, Arantxa Azcunaga. Les había llegado información de que la edil había sido comprada por Endesa-Sevillana. Sin embargo, finalmente el comisario no alcanzó hallazgo alguno y volvió a retomar los supuestos vínculos de la empresa de la competencia y la Junta de Andalucía.

Implica a Arenas y Chaves con sobornos

El presunto cabecilla de Tándem facilitó supuestamente a Iberdrola un informe confidencial elaborado por la agencia de detectives estadounidense Kroll que acusaba al exministro y exdirigente del PP Javier Arenas y al expresidente de la Junta de Andalucía y expresidente del PSOE Manuel Chaves, entre otros, de cobrar presuntos sobornos de empresarios y participar en diferentes negocios a través de testaferros. El documento habría llegado a sus manos alrededor de 2005. Aunque el informe no aclara quién lo encargó, este sí contiene datos delicados sobre Arenas y Chaves, que tenían entonces un enorme poder en las decisiones empresariales en Andalucía, donde Iberdrola batallaba contra Endesa y la Junta para poner en marcha su planta de Arcos de la Frontera.

Por un lado, el popular habría aprovechado su responsabilidad política para "influir en grupos empresariales con información de privilegio", así como en las propias actividades de varias sociedades. Según el informe de Kroll, Arenas hacía presuntamente operaciones "con la ayuda de su hermano Eduardo Pablo", presente en los órganos de dirección de multitud de mercantiles. De Chaves y, en general, los principales miembros de sus distintos gobiernos andaluces, el informe sostiene que recibieron presuntamente sobornos millonarios de empresarios del sector del juego y que luego recurrían a abogados para "mover el dinero".

Espiar a sindicalistas de Cofrentes

En 2007, la eléctrica contrató presuntamente a Villarejo para averiguar si dos representantes sindicales de su central nuclear de Cofrentes (Valencia) habían filtrado a organizaciones ecologistas un informe interno que admitía importantes deficiencias en distintas áreas de la instalación. Como parte de este espionaje se habría incluido el "hostigamiento" y "acoso" a los dos trabajadores y el control de, al menos, un teléfono móvil utilizado supuestamente por ellos. El 'Informe Front', así lo bautizó, detalla que había sido encargado por Antonio Asenjo.

La prioridad, según consta en el documento, eran dos representantes de la plantilla que pertenecían al sindicato CGT y que habían destacado en el pasado, de acuerdo al informe, por su especial beligerancia en las reivindicaciones laborales. El objetivo de Iberdrola era relacionar a estos dos individuos con la filtración de una auditoría confidencial de Cofrentes de 2003, que se saldó con hasta 36 requerimientos de corrección. Como parte de esta operación, Villarejo también investigó a los representantes de organizaciones ecologistas y al partido verde que se había hecho eco de la auditoría. Sin aportar pruebas, el comisario concluye que los dos sindicalistas son los autores de la filtración, aunque admite que son informaciones superficiales.

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