el juez procesa a 25 implicados

La mafia española del tenis ganó 3,6 millones apostando en 73 partidos amañados

El juez De la Mata envía al banquillo a 25 personas, entre ellas varios jugadores profesionales, por adulterar encuentros para hacer apuestas ilegales en casas de todo el mundo

Foto: Imagen de top10-casinosites en Pixabay.
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El juez José de la Mata ha dado por concluida la investigación sobre una mafia desarticulada en octubre de 2018 por la Guardia Civil que presuntamente amañó decenas de partidos de tenis para hacer apuestas ilegales. El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional ha acordado el procesamiento de 25 implicados, la mayoría de ellos tenistas profesionales, que llegaron a ganar 3,6 millones de euros en casas de apuestas de todo el mundo. El instructor del caso les imputa los delitos de integración en organización criminal, corrupción entre particulares, estafa, usurpación de estado civil y blanqueo de capitales.

El presunto cabecilla del grupo era supuestamente el tenista Marc Fornell Mestres, de 37 años, con una dilatada carrera en el circuito profesional. Según se desprende de la investigación que puso en marcha hace más de dos años la Guardia Civil de la Comandancia de Madrid tras detectar indicios de que algunos partidos de alta competición estaban siendo corrompidos, Fornell Mestres habría empezado a manipular sus propios encuentros pero, ante el temor a ser descubierto, convenció a otros jugadores para que se sumaran a la manipulación de partidos.

Marc Fornell Mestres.
Marc Fornell Mestres.

Uno de esos de implicados es Enrique López, por ejemplo, actual 188 del mundo, que llegó a jugar un US Open. Pero a la red le servían igualmente jugadores de menor nivel, como Jordi Marsé-Vidri, Marcos Giraldi y Marcos Torralbo-Albos. Bastaba con que participaran en campeonatos suficientemente importantes como para que las casas de apuestas ofrecieran el evento. De las escuchas se desprende que la mafia llegaba a pagar 1.000 euros por dejarse ganar un saque y hasta 5.000 euros por tirar un partido. Otra modalidad de amaño eran las dobles faltas, que podían no tener una incidencia en el resultado. Los jugadores implicados solo tenían que provocarlas en el momento que habían pactado previamente con los cabecillas de la trama.

Los agentes de la Guardia Civil descubrieron que, para dificultar aún más la labor de los órganos de control del juego y de la corrupción en el tenis, Fornell Mestres y sus colaboradores decidieron comprar miles de identidades falsas que usaron para abrir cuentas en operadores de apuestas de España y del extranjero. De ese modo, era más complicado vincularlos con los pronósticos. También habrían empleado esas identidades de terceras personas ajenas a la causa para controlar decenas de depósitos bancarios en entidades virtuales como Skrill y Netteller, por las que movían el dinero que obtenían con los amaños.

Según expone el juez en el auto de transformación de la causa en procedimiento abreviado, de 132 páginas, al que ha tenido acceso El Confidencial, la red dividió esas cuentas bancarias en varios grupos. Unas las empleaba para recibir los fondos. Otras eran depósitos de seguridad donde almacenaban las ganancias. Y, por último, estaban las cuentas que instrumentalizaban para blanquear el beneficio con inversiones en bienes o mediante simples retiradas de efectivo en cajeros. Solo del análisis de 37 de esas cuentas virtuales se desprende que la organización recibió imposiciones por un valor total de 3.675.475 euros y 31.630 dólares, casi el doble de los dos millones de euros que les atribuyó en un primer momento el Instituto Armado.

La Guardia Civil cazó el pasado octubre, solo una semana antes de la operación coordinada por la Audiencia Nacional, al presunto jefe de amaños de la mafia armenia en España, Armen Melkumyan, hablando en un torneo ATP en Ribarroja (Valencia) con Marc Fornell Mestres, mientras este jugaba un partido presuntamente manipulado.
La Guardia Civil cazó el pasado octubre, solo una semana antes de la operación coordinada por la Audiencia Nacional, al presunto jefe de amaños de la mafia armenia en España, Armen Melkumyan, hablando en un torneo ATP en Ribarroja (Valencia) con Marc Fornell Mestres, mientras este jugaba un partido presuntamente manipulado.

Ante el miedo a estar siendo investigado, Fornell Mestres decidió pasar a convertirse en un intermediario de una organización armenia con ramificaciones en España e involucrada en otras actividades delictivas, además de las apuestas, como el robo, la trata de personas, la estafa y el narcotráfico. Ese otro grupo criminal estaba comandado en territorio nacional por Armen Melkunyan, que presuntamente reportaba periódicamente a sus superiores, manejaba información de otros eventos deportivos internacionales que habían sido igualmente corrompidos y colocaba en las casas de apuestas cantidades muy superiores. Parte del dinero que ganó en España salió luego en dirección a Ucrania y Rusia.

En resumen, el juez considera que existen indicios más que suficientes para concluir que ambas organizaciones habrían cooperado para adulterar 73 partidos del circuito profesional. La mayoría tuvo lugar en España, pero también aparecen en el auto numerosos enfrentamientos de torneos disputados en Francia, Turquía, Holanda, Alemania, Marruecos, Túnez, Ucrania y Portugal, una muestra del enorme alcance que logró esta organización. Como adelantó este diario, entre los encuentros señalados por las pesquisas hay dos en los que Fornell Mestres formó pareja con Marc López, medallista de oro junto a Rafa Nadal en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Fornell Mestres y López los habrían perdido intencionadamente a cambio de 2.000 euros para cada uno.

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