Vehículos en los accesos

La Guardia Civil halló en los registros anotaciones tácticas del asalto al Parlament

Apuntes localizados confirman que el plan de asalto y toma del Parlament de Cataluña era mucho más que un proyecto difuso

Foto: Mossos d'Esquadra protegen el Parlamento de Cataluña. (EFE)
Mossos d'Esquadra protegen el Parlamento de Cataluña. (EFE)

Anotaciones halladas en los registros efectuados al grupo de miembros de los comités de defensa de la república (CDR) desarticulado hace más de una semana confirman que el plan de asalto y toma del Parlament de Cataluña era mucho más que un proyecto difuso. Según informan a El Confidencial fuentes del caso, el grupo había previsto aspectos tácticos para hacer realidad el plan que los autos del juez Manuel García-Castellón describen como "una conspiración contra las instituciones del Estado" que debía perpetrarse el día D, coincidiendo con la publicación de la sentencia del 'procés'.

Las grabaciones efectuadas a la célula durante meses fueron acreditando que el proyecto era algo muy real. La guinda de una serie de jornadas de desestabilización social, con explosiones previstas a lo largo de distintos días. La investigación trata ahora de determinar de qué modo planeaban hacerlo y si tenían posibilidades de éxito. Entre los indicios que han recabado, se encuentra una serie de indicaciones manuscritas localizadas en una de las viviendas.

En ellas, se especifica que pensaban colocar coches en cada una de las entradas del recinto que rodea la sede parlamentaria. En los apuntes, se indicaba que uno de los vehículos debía estar en uno de los dos accesos, con dos ocupantes, mientras que el segundo se colocaría en lo que se identificaba como "la entrada de los animales", en referencia al zoo cuyo acceso coincide con el del Parlament, ya que ambos comparten recinto al estar situados en el interior del Parc de la Ciutadella.

En definitiva, los detenidos creían que lograrían reproducir, en una primera fase, lo sucedido en el año 2011, cuando miles de personas participaron en la protesta denominada 'Aturem el Parlament'. Hasta 32 diputados catalanes y miembros del Govern de la Generalitat, entre ellos el presidente, Artur Mas, tuvieron que desplazarse hasta sus puertas en helicóptero al Parlament para evitar a los 3.000 'indignados' sumados al Movimiento 15-M que bloqueaban desde primera hora los accesos a la Cámara, ubicada en el Parc de la Ciutadella de Barcelona.

Entonces, el despliegue de un dispositivo policial de más de 500 efectivos no consiguió evitar que dos accesos se volvieran impracticables. En esta ocasión, el grupo quería dar un paso más y forzar su apertura para que la muchedumbre se internara en el parque y lograra acceder al Palau. No solo querían rodearlo y tomarlo. Querían permanecer dentro durante cinco días. En las conversaciones, el grupo fantaseaba con la posibilidad de lograr el apoyo del 'president' de la Generalitat, Quim Torra, y de Carles Puigdemont. Precisamente ambos aparecen mencionados en los autos del juez García-Castellón.

Correo seguro

Según explica el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón en los autos en los que decretó su ingreso en la cárcel, cinco de ellos actuaron como correo entre el 'expresident' huido en Bruselas y el actual 'president'. El magistrado alude a la existencia de un plan trazado "en la máxima clandestinidad", dirigido a que los detenidos se encontraran con "una persona" que no se identifica en el escrito. "Por la reacción de los integrantes al conocer su identidad, debía tener un componente peligroso", indica. Esta persona misteriosa era nada menos que la hermana del 'expresident' y se encontraron con ella en un coche, indican las fuentes consultadas.

El encuentro fue secreto y, según el auto, en él se entregó "documentación sensible". La idea era abrir un canal de comunicación segura entre ambos. Los participantes adoptaron "grandes medidas de seguridad" que han podido comprobarse a través de los pinchazos telefónicos. Las fuentes consultadas dan a este dato toda la credibilidad.

Además de los apuntes, que respaldan el contenido de los pinchazos, los investigadores avisan de que los siete acusados de delitos de integración en organización terrorista, tentativa de estragos y tenencia de explosivos habían desarrollado para coordinarse sistemas de comunicación segura que implicaban el empleo de teléfonos clandestinos, un lenguaje en clave y 'walkie talkies' para evitar la intervención de sus conversaciones.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios