CONSULTAS CRUCIALES PARA SABER SI HABRÁ 10-N

El Rey afronta su ronda más difícil ante el bloqueo y el riesgo de la 'investidura gratis'

Felipe VI recibe desde este lunes a los líderes políticos con las dudas de qué le comunicará Iglesias, un acuerdo que no llega y el problema de la inestabilidad instalado en España

Foto: Felipe VI recibió a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, el pasado jueves en el Palacio de la Zarzuela. (EFE)
Felipe VI recibió a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, el pasado jueves en el Palacio de la Zarzuela. (EFE)

El Rey se reunirá a lo largo de este lunes y martes con los distintos líderes políticos representados en el Congreso. El motivo es conocido: constatar si existe algún candidato —Pedro Sánchez— con los suficientes apoyos para ser investido presidente del Gobierno. En caso de que el monarca entienda de primera mano, tras celebrar la ronda de consultas, que no es así y que el socialista no cuenta con el respaldo parlamentario necesario —como todo parece indicar—, disolverá las Cortes y convocará unas nuevas elecciones, tal y como establece el mandato constitucional.

La ronda de Felipe VI, posiblemente la más difícil que ha celebrado en los últimos años, con el problema de la inestabilidad ya enquistado, llega en un momento delicado. Tras la investidura fallida de Sánchez el pasado julio, PSOE y Unidas Podemos se han mostrado incapaces de llegar a un acuerdo. Los socialistas se niegan ya a un Gobierno de coalición, mientras que el partido de Iglesias exige retomar la negociación donde se quedó, con miembros de su formación en el Consejo de Ministros. El entendimiento entre ambos es lo realmente crucial, ya que otros grupos políticos (como PNV o ERC) han dado a entender que les apoyarán si ellos consiguen cerrar un pacto.

Con el tiempo prácticamente agotado —el lunes 23, cuando se cumplan dos meses desde la primera votación de investidura, tiene que haber un presidente elegido por el Congreso o la convocatoria electoral será un hecho—, el Rey recibirá a los dirigentes políticos en medio del debate sobre el papel que podría ejercer él para contribuir al desbloqueo. Desde hace días, en los círculos políticos se especula con distintas interpretaciones de la Constitución ante la posibilidad de que el líder de Unidas Podemos garantizara los 42 votos afirmativos a Sánchez sin haber llegado a un acuerdo explícito con el socialista. El término bautizado como una investidura 'gratis total', que podría cumplirse o torcerse en el último momento.

Como adelantó este diario, el sector de Izquierda Unida era partidario de que Iglesias reconsiderara esa opción, la de votar a Sánchez para evitar que hubiera elecciones y, al mismo tiempo, no asumir la carga de bloquear una vez más un Gobierno de izquierdas. La tesis de Alberto Garzón apostaba por que los morados permitieran poner en marcha un Ejecutivo socialista y, automáticamente, pasaran a la oposición. El PSOE lo rechazó de plano: entendían que el sí a Sánchez no era suficiente y que eran necesarias garantías para gobernar y aprobar Presupuestos a lo largo de la legislatura.

De ahí surgió la primera pregunta: si el Rey podría no proponer a Sánchez aunque Iglesias le garantizara que contaría con los síes necesarios para el trámite de la investidura. Los que planteaban esa cuestión aludían a las competencias del jefe del Estado recogidas en el artículo 56.1 de la Constitución: "Arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones".

Pero, sin duda, el mayor elemento de presión llegó el viernes pasado con unas declaraciones de Iglesias en las que directamente pidió al Rey una labor de "arbitraje y mediación" para que Sánchez comprendiera que un Gobierno de coalición es la "fórmula natural" cuando ninguna fuerza política dispone de una mayoría. "Creo que el Rey debería hacer entender al candidato que tiene más apoyos que la coalición da estabilidad al sistema parlamentario. España no se debe permitir otras elecciones más", zanjó el líder de Podemos.

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)

El otro escenario abierto sería el de que Iglesias le trasladara al Rey que en estos momentos sus 42 diputados están en la abstención, pero que podrían pasar al voto afirmativo en los días posteriores si las negociaciones daban sus frutos. En realidad, sería un 'modus operandi' similar al del pasado julio, cuando las conversaciones entre ambos dirigentes transcurrieron prácticamente en directo durante el pleno de investidura. Ambos desvelaron detalles de la negociación y hablaron abiertamente de las carteras que habían hecho estallar por los aires un posible acuerdo.

Tanto PSOE como Unidas Podemos han insistido en estos días en que "hasta el último momento" intentarán un entendimiento. Ninguno quiere asumir la culpa de la repetición electoral.

La cuestión es que no queda tiempo. El martes, el Rey se verá con los principales líderes políticos. El turno de Iglesias llegará al mediodía y, por la tarde, a partir de las cuatro y media, retomará las audiencias con Albert Rivera y Pablo Casado. Ya a las seis recibirá, en último lugar, al presidente en funciones. Ese día, después de haber mantenido conversaciones con todos ellos (y con los grupos minoritarios el lunes), tendrá que decidir si Sánchez tiene los suficientes apoyos como para que la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, convoque un pleno de investidura.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. (EFE)

Y solo lo hará si hay garantías en ese momento. Si Iglesias especulara con la idea de que en los siguientes días el voto de su grupo parlamentario podría cambiar —pero el martes mantiene la abstención en su cita con el Rey— no se darían, previsiblemente, las condiciones necesarias previstas en la Constitución como para que el monarca propusiera a Sánchez.

Entonces, exactamente igual que ocurrió en 2016, la Casa Real emitirá un comunicado explicando que no hay un candidato viable y el Rey firmará el real decreto de disolución de las Cortes Generales con el refrendo de Batet el martes 24. Ese mismo día, entrará en vigor. Arrancará entonces el periodo electoral de 47 días y España celebrará unas nuevas elecciones generales el 10 de noviembre. Las cuartas en menos de cuatro años.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios