El PP gana la mano a Bárcenas: el juez de los 'ordenadores' echa por tierra su credibilidad
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LOS CUATRO ACUSADOS, ABSUELTOS

El PP gana la mano a Bárcenas: el juez de los 'ordenadores' echa por tierra su credibilidad

"No es factible conceder al testimonio de Luis Bárcenas la fiabilidad suficiente para tener por acreditado, sin lugar para la duda, que había información digital almacenada en los discos duros"

Foto: Imagen de archivo del extesorero del PP Luis Bárcenas llegando a la Audiencia Nacional. (EFE)
Imagen de archivo del extesorero del PP Luis Bárcenas llegando a la Audiencia Nacional. (EFE)

El testimonio de Luis Bárcenas carece de "fiabilidad suficiente". Ese es uno de los argumentos que expone el juez Eduardo Muñoz de Baena a la hora de absolver al PP de la destrucción de los ordenadores del extesorero en 2013. La sentencia considera probado que el partido sobreescribió los discos 35 veces, rayó los soportes y después se deshizo de ellos, pero argumenta que en ningún momento se ha podido acreditar que estos almacenaran información sobre la caja B. Con el relato de Bárcenas como "única fuente de prueba de la existencia de los archivos en los discos duros", el juez ha decidido absolver a los cuatro acusados.

Fuentes de Izquierda Unida explican a El Confidencial que van a recurrir la sentencia, pero por el momento el PP ha ganado la mano a Bárcenas, que llegó a presentarse como acusación particular antes de retirarse en 2016. En su declaración como testigo el 20 de junio, el extesorero también se mostró tajante sobre el contenido de los discos: "Había datos relacionados con mis cuentas corrientes, presupuestos sobre cómo se financiaban las campañas electorales, las notas que daban continuidad a los papeles y algunos documentos más", afirmó ante el juez. "Si los ordenadores no contenían información, ¿para qué destruir los discos y formatearlos?". Pese a ello, el juez considera que su versión de los hechos plantea dudas.

Foto: El juicio de los ordenadores de Bárcenas por el que el PP se ha sentado en el banquillo. (EFE)

La sentencia reconoce que "un único testimonio puede ser hábil para desvirtuar la presunción de inocencia", pero al mismo tiempo apunta a tres requisitos que deben cumplirse para que se dé esta situación: ausencia de incredibilidad subjetiva, persistencia en la incriminación y corroboración de la verosimilitud. Según defiende el magistrado, en el caso de Bárcenas, fallan los tres.

Para analizar la primera premisa, el juez recuerda que Bárcenas presentó en 2013 una denuncia por el supuesto robo de los ordenadores contra el responsable jurídico del partido, Alberto Durán, también acusado en este procedimiento, así como una demanda por despido improcedente contra el PP. La defensa de la formación mantiene que la verdadera intención que escondía la primera denuncia era la de preconstituir una prueba de cara al inminente procedimiento por despido, argumento que la Fiscalía puso sobre la mesa durante la comparecencia de Bárcenas. Aunque el extesorero respondió en un primer momento que no recordaba el porqué de la denuncia, a continuación dijo que "probablemente sea lo que usted dice", reconociendo así una conexión entre los ordenadores y el procedimiento por despido improcedente. "La constatación de tal artificio genera el primer motivo de desconfianza hacia el testimonio de Bárcenas", explica el juez.

En cuanto al segundo requisito, la persistencia en la incriminación, la sentencia repasa todas las declaraciones de Bárcenas sobre la destrucción de los ordenadores: la del 15 de julio de 2013, la del 3 de febrero de 2016, la del 9 de marzo de ese mismo año y la que prestó en el juicio oral el pasado 20 de junio. El magistrado considera "lógico que una misma persona utilice palabras diferentes en descripciones sucesivas", pero destaca que el extesorero ha mantenido versiones distintas sobre los archivos que guardaba en cada uno de los dispositivos: "Las modificaciones sustanciales en un relato de hechos son legítimas y comprensibles para un acusado desde la perspectiva de su derecho de defensa, pero no para un testigo". Aunque la sentencia señala que estas contradicciones se pueden haber dado por su condición de testigo y acusado en distintos procedimientos sobre la caja B, al analizar la tercera premisa, la de la corroboración de la verosimilitud, termina por echar por tierra su credibilidad.

Respecto a este tercer requisito, el juez pone el foco en "una discrepancia muy relevante entre el testimonio de Luis Bárcenas y la testifical del técnico que efectuó la reparación del ordenador Apple". El extesorero mantuvo en el juicio que fue capaz de traspasar el contenido de un disco duro averiado al recién instalado en el ordenador Apple, dispositivo que fue después destruido, pero el técnico aseguró en su comparecencia que "el disco duro estaba tan dañado que no se podía hacer un traspaso de datos de un disco duro viejo a un disco duro nuevo". Con ambas versiones sobre la mesa, la sentencia descarta que el principio de corroboración de la verosimilitud se vea cumplido.

Tras analizar las tres premisas, el juez concluye que "no es factible conceder al testimonio de Luis Bárcenas la fiabilidad suficiente para tener por acreditado, sin lugar para la duda, que había información digital almacenada en los discos duros". El razonamiento da así la razón al abogado del PP, Jesús Santos, que cargó de forma directa contra el extesorero en el juicio: "¿Cuál es la prueba que se presenta por las acusaciones para pedir desaforadas penas? La palabra del señor Bárcenas. Esa es la única prueba". Mensaje similar al que expuso la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, que durante su declaración como testigo aseguró que Bárcenas "tiene la mala costumbre de mentir". A falta de que las acusaciones populares recurran la sentencia, el juez lo ha dejado claro: la palabra de Bárcenas no es suficiente para condenar al partido.

Luis Bárcenas
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