Reunión de los líderes mundiales en Biarritz

Guerra de noche y tregua de día: sin incidentes en la marcha de la contracumbre

La manifestación de Hendaya a Irún de este sábado se ha desarrollado con normalidad tras los altercados del viernes en Urruña. Por no haber, apenas ha habido ruido en una marcha multitudinaria

Foto: Los participantes en la contracumbre que se opone al G-7 celebran una manifestación entre Hendaya e Irún. (EFE)
Los participantes en la "contracumbre" que se opone al G-7 celebran una manifestación entre Hendaya e Irún. (EFE)

Vistos los precedentes, con una frontera tomada por los agentes policiales a ambos lados del Bidasoa para blindar la cumbre del G-7 que este sábado se inicia en Biarritz, para lo que se ha desplegado un macrooperativo policial con 20.000 efectivos (más de 13.000 son de las fuerzas de seguridad francesas, cerca de 3.000 de las FSE y 4.000 de la Ertzaintza), resulta sorprendente, y hasta cierto punto contradictorio, no toparse con ningún control y apenas ver presencia policial en el camino de Irún a Hendaya.

La fotografía es radicalmente opuesta a las jornadas precedentes. Nadie diría que apenas una hora después en Hendaya tendrá lugar la manifestación organizada por la contracumbre del G-7 que cierra las actividades impulsadas por las plataformas 'G-7 Ez' y 'Alternatives G-7' en protesta por el encuentro de los principales mandatarios mundiales en la localidad turística de Biarritz, situada a escasos 20 kilómetros de la frontera. Es más, la presencia policial brilla por su ausencia en las proximidades del puerto deportivo, lugar de arranque de la marcha. Tan solo un helicóptero policial vigila, y desde la lejanía, el transcurso de una manifestación que, en los días previos, estaba puesta en el radar policial por posibles actos violentos protagonizados por activistas antisistema y antiglobalización.

Guerra de noche y tregua de día: sin incidentes en la marcha de la contracumbre

La manifestación de este sábado, a la que han asistido numerosos chalecos amarillos franceses, se ha desarrollado con normalidad, sin incidentes. Por no haber, apenas ha habido ruido. Se han gritado proclamas sociales de la izquierda en francés y en euskera, pero en muchos momentos el silencio se ha impuesto en una marcha que ha sido multitudinaria al reunir a varios miles de personas en la ciudad fronteriza francesa (15.000 según los organizadores y 9.000 para la prefectura francesa). El color lo han puesto las decenas de banderas de diferentes colectivos y asociaciones asistentes a la movilización, y los atuendos de algunos de los asistentes, entre los que se encontraban activistas disfrazados de Donald Trump.

La tranquilidad de la mañana en Hendaya contrasta con los incidentes registrados la noche de este viernes en los alrededores del campamento de la contracumbre situado en Urruña, que da cobijo a unas 4.000 personas, y que derivaron en 17 detenidos y cuatro policías heridos de carácter leve tras los incidentes registrados durante una manifestación que no había sido comunicada y en la que, al parecer, algunos activistas radicales intentaron cortar la A-63. Según fuentes policiales francesas, los agentes fueron alcanzados por disparos de morteros caseros por parte de los radicales, que ocultaban su rostro.

Protestas contra el G-7 en la manifestación. (EFE)
Protestas contra el G-7 en la manifestación. (EFE)

Los asistentes a la manifestación han respondido a la llamada de la organización de dar cuerpo a una marcha pacífica y en ambiente festivo. En todo caso, tras los incidentes de la noche del viernes, algunos preveían guerra. De hecho, numerosos periodistas nacionales e internacionales portaban cascos y otro tipo de elementos para protegerse de posibles altercados entre manifestantes y policías. "Muchos de los que están en el campamento se han quedado allí". Las palabras de uno de los alojados en Urruña en los prolegómenos de la movilización llamaban a la calma. También la ausencia de agentes policiales durante toda la marcha. "No querrán provocar", reflexionaba a su manera un asistente a la manifestación que pedía acabar con el "terrorismo ecológico".

Y la calma se ha impuesto durante todo el recorrido. El único incidente se ha registrado al paso por las entidades bancarias de Hendaya, que han blindado con maderas sus cristaleras en previsión de percances cuando unos pocos manifestantes han intentado atacar estas sedes (entre los reproches de algunos de los asistentes y las quejas de los voluntarios de la organización situados junto a las entidades para evitar este tipo de acciones). Esto ha sido lo único reseñable de una marcha que se ha desarrollado bajo un intenso sol y tras una pancarta en la que se leía "No al G-7, construyendo otro mundo", y en la que los asistentes han coreado consignas como "No al G-7, alternativas sí" o "Contra el G-7, todos juntos".

EH Bildu (que ha capitalizado estos días la contracumbre celebrada en el recinto ferial de Ficoba con un 'stand' que dominaba la zona dedicado al centenar de organizaciones sociales, sindicales y políticas que apoyaban la cita, y en el que se difundía casi en exclusiva propaganda de apoyo a los presos de ETA) también ha estado presente en la marcha, a la que ha acudido con una amplia delegación encabezada por su portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, y el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez. También Podemos ha apoyado la contracumbre de Ficoba, donde varios de sus diputados han participado en mesas redondas y conferencias, si bien el partido morado no ha estado presente como tal en la marcha de este sábado en protesta por la cumbre del G-7, a la que acude el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en calidad de invitado.

La presencia policial se ha materializado con la llegada de la manifestación a la frontera española, en el puente de Santiago, donde varias furgonetas de la Ertzaintza y agentes antidisturbios vigilaban el transcurso de la protesta. En este punto se ha llevado a cabo una acción simbólica, con la cabeza de la manifestación atravesando y rompiendo varias pancartas con lemas como "fronteras impuestas a los pueblos", antes de que la movilización concluyera en el cercano recinto ferial de Ficoba. En este punto, los organizadores de la contracumbre han dado lectura a un comunicado en castellano, euskera y francés donde han llamado a la sociedad a "fortalecer las luchas y redes de solidaridad a nivel local, nacional, estatal, continental y mundial" para hacer frente al G-7.

La intervención se ha iniciado con un "abrazo solidario a todos los pueblos que luchan por su libertad", así como a "los presos políticos", entre los aplausos de los asistentes, algunos de los cuales portaban esteladas, ikurriñas y banderas a favor del acercamiento de los presos a cárceles vascas. Asimismo, la organización ha exigido el "reconocimiento del derecho a la experimentación y a la autodeterminación en los terrenos políticos, económicos, alimentarios, energéticos y culturales", y, a este respecto, se ha solidarizado con "las movilizaciones actuales de los ciudadanos en Argelia, Hong Kong, Cataluña, Palestina, Sudán y otros lugares".

Las organizaciones que han secundado la contracumbre han resaltado que los actos programados durante estos días y la respuesta social obtenida, con 6.000 personas que han participado en las diferentes iniciativas, han puesto de manifiesto que "es posible resistir al sistema que destruye las bases de la humanidad". "La contracumbre ha sido un rotundo éxito", han aseverado. En este sentido, han denunciado que "hoy en día toda forma de respuesta al actual sistema se traduce en represiones policiales y en restricciones de libertades públicas cada vez más importantes, y la trivialización de las intervenciones policiales". Por ello, han urgido a tejer "alianzas y estrategias que permitan invertir lo antes posible el curso de los acontecimientos".

Algunos de los asistentes al campamento de la contracumbre en Urruña han abandonado la zona en previsión de que se reproduzcan los incidentes

La tregua de Hendaya de esta mañana bien podría romperse dentro de unas horas en Bayona, donde está previsto que los chalecos amarillos protesten contra la cumbre del G-7. Las fuerzas de seguridad están en alerta ante esta anunciada movilización. El domingo, el radar policial estará puesto en las siete concentraciones que hay convocadas en los alrededores de la blindada Biarritz, en las localidades de Angelu, Bayona y Miarritze, donde los contrarios a la cumbre de los principales líderes mundiales han organizado una "acción de desobediencia civil" para denunciar "el recorte de nuestros derechos y la prohibición de manifestarse".

De momento, a la espera de posibles incidentes, algunas de las personas que se alojaban en el campamento de la contracumbre han abandonado el mismo tras los enfrentamientos de la noche de este viernes en las inmediaciones de esta zona en previsión de que se recrudezcan los altercados el fin de semana. Las fuerzas policiales consideran que en este espacio están infiltrados radicales antisistema y antiglobalización que pretende generar el caos en la zona, con cortes de carreteras o de vías de ferrocarril, entre otras acciones.

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