EL CONSEJO GENERAL SE REÚNE ESTE LUNES

Lorena Roldán, Imbroda, Mesquida... Los 'pesos pesados' de la nueva ejecutiva de Cs

El consejo general reforma este lunes los estatutos para aumentar el número de miembros de la ejecutiva. Algunos de las incorporaciones que quiere Rivera están encima de la mesa

Foto: Dirigentes de Ciudadanos durante el consejo general del pasado junio. (EFE)
Dirigentes de Ciudadanos durante el consejo general del pasado junio. (EFE)

El consejo general de Ciudadanos —máximo órgano del partido entre congresos— se dará cita este lunes para reformar los estatutos y permitir que la ejecutiva nacional pueda contar con un máximo de 50 miembros y no de 40, tal y como marca ahora la normativa interna. La versión oficial de la formación es que el crecimiento experimentado en los últimos procesos electorales debe verse reflejado en los órganos de poder, aunque la realidad es que también servirá para reforzar a Albert Rivera y al núcleo de la formación tras una crisis interna que aún tiene heridas abiertas.

Aunque el partido todavía debe decidir si comunicará las nuevas incorporaciones el mismo lunes o ya en septiembre con el inicio del nuevo curso, fuentes de la formación confirman a este diario que los planes del presidente pasan por sumar a bastantes dirigentes. La idea es que el comité ejecutivo sea un órgano amplio que represente el poder territorial naranja. El artículo 25 de los estatutos establece que el líder del partido podrá realizar los cambios que considere necesarios en la organización interna, tanto ceses como nombramientos. Los segundos, eso sí, deben ser ratificados por el consejo general como ya ocurrió hace semanas con Marcos de Quinto.

Según ha podido saber este diario, Rivera planea incorporar entre otras personas, a Lorena Roldán, recientemente elegida en primarias como candidata a presidir la Generalitat (será la sustituta de Inés Arrimadas en Cataluña), al diputado y portavoz parlamentario adjunto, Joan Mesquida, que además actuará como representante balear dentro de la ejecutiva tras la marcha de Xavier Pericay, o al consejero de la Junta de Andalucía, Javier Imbroda, que poco a poco se ha consolidado como un referente dentro de la formación.

Distintos miembros de la cúpula naranja señalan a otros fichajes del 28-A como nuevos integrantes de la ejecutiva con total probabilidad: Edmundo Bal y Sara Giménez, que se afilió hace días al partido (condición para estar dentro del comité ejecutivo) y que podría asumir las responsabilidades internas en materia de derechos humanos o igualdad. De Quinto fue el primero en incorporarse, según ratificó el consejo general convocado a finales de junio y que coincidió con la marcha de Toni Roldán. El exvicepresidente de Coca-Cola es una de las grandes apuestas del partido, como queda demostrado en su papel dentro del grupo parlamentario (asume las portavocías de Economía e Industria) y todo apunta a que jugará un papel clave también dentro del partido. La secretaría de Programas (antes ocupada por Toni Roldán) sigue pendiente de ser asignada.

Además, Rivera es partidario de incluir en la nueva ejecutiva a dirigentes que actualmente tienen un rol destacado en los distintos territorios —CCAA y ayuntamientos)— independientemente de si forman parte de gobiernos o no. Daniel Pérez, el candidato a la presidencia de Aragón, tiene todas las papeletas de entrar en el nuevo equipo ampliado. En la dirección confían en que será una pieza clave a partir de ahora y están satisfechos con su evolución en apenas dos meses. A pesar de que el Gobierno de la Comunidad madrileña sigue parado, lo previsible es que en las próximas semanas Ignacio Aguado se confirme como vicepresidente de la región.

Aguado ya forma parte de la ejecutiva nacional, aunque actualmente está al frente del área de Deporte. En la cúpula naranja esperan también una reorganización de las secretarías. La deportiva, de hecho, podría recaer en manos de Imbroda, exseleccionador nacional de baloncesto, mientras que el dirigente madrileño se ocuparía de una nueva. Además, en 2017 con el último cambio sustancia del comité ejecutivo nacional Ciudadanos apostó por otra diputada regional, Susana Solís (hoy europarlamentaria en el equipo de Luis Garicano) para aumentar la cuota de la Comunidad dentro del órgano.

Se quedó fuera, para sorpresa de muchos, César Zafra —que podría ocupar la portavocía del Gobierno regional— y que en estos momentos tendría sentido que formara parte de la ejecutiva.

Más allá de las incorporaciones que se produzcan (el cambio de estatutos dará margen al líder naranja, ya que podría tener un equipo con un total de 50 personas) está por ver si finalmente se concreta algún cese. Las destituciones son competencia exclusiva de Rivera y como publicó este diario, su núcleo duro le aconsejó acometer algunos cambios tras la crisis interna vivida. El presidente del partido sopesaba esa decisión cuando se produjeron en cadena algunas dimisiones. Primero fue Roldán y le siguió Javier Nart. Unas semanas después Xavier Pericay, uno de los fundadores de la formación, también dejaba su puesto en el comité ejecutivo. En realidad, de los bautizados como 'críticos' (los que propusieron una votación exprés para revisar la estrategia de la formación) se quedaron en la mitad.

Reunión de la ejecutiva nacional del partido en la sede. (EFE)
Reunión de la ejecutiva nacional del partido en la sede. (EFE)

En cuanto a Luis Garicano y Paco Igea, convertidos en el máximo dirigente de la UE y vicepresidente del Gobierno de Castilla y León respectivamente, se mantendrán en la dirección ampliada. Fuentes del partido aseguran a este diario que será difícil de explicar que el partido apostara por que abandonaran la ejecutiva. Además, su capacidad de acción ha quedado muy reducida y aún se diluirá más con la incorporación de nuevos 'pesos pesados' alineados con la hoja de ruta de Rivera. El último en abandonar el comité ejecutivo este jueves fue el diputado Paco de la Torre, que también discrepaba de la estrategia marcada.

En la cúpula naranja tienen claro que la crisis vivida no puede volver a producirse. Aseguran que el debate y las discrepancias son legítimas, e incluso positivas dentro de la ejecutiva, pero insisten en que se trata del órgano más importante de la formación y que la confianza y la lealtad deben prevalecer.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios