LA FALTA DE CESIONES ENCALLA LA NEGOCIACIÓN

Ultimátum del PSOE a Unidas Podemos: anuncia que ya no hará más ofertas

Los morados se lamentan de que el PSOE no quiera ceder en materia social, mientras que los socialistas no están dispuestos a hacer más propuestas: "Respondernos es lo único que les queda"

Foto: Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, este 23 de julio en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez y la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, este 23 de julio en el Congreso. (EFE)

Las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos se reanudaron este miércoles pero a las pocas horas volvieron a encallar. Y el tiempo que queda es escaso, escasísimo, porque mañana a mediodía el pleno del Congreso vuelve a votar, y esta vez ya es la definitiva, la investidura de Pedro Sánchez. Los socialistas presentaron su última oferta, de la que no han trascendido los detalles, pero que pareció totalmente insuficiente a los morados porque no ven cesiones en carteras sociales. Sin embargo, el presidente no quiere ceder más: la propuesta trasladada a sus socios es la última y ahora ya solo espera una "respuesta". Y hasta que no la tenga no volverá a la mesa de negociación. El PSOE se planta.

Por la mañana se reunieron en Madrid, en lugar que las dos partes no quisieron hacer público, los jefes de los comités negociadores: la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, y el diputado y secretario de Acción de Gobierno de Podemos, Pablo Echenique, según fuentes del partido morado. Sus equipos trabajaban mientras de forma paralela.

El diálogo se fue ensombreciendo conforme avanzaba la jornada. Sobre la una de la tarde, fuentes de la formación morada se mostraban prudentes y evitaban generar expectativas: "No está habiendo apenas avances en las propuestas que hace el PSOE". Una hora más tarde, Unidas Podemos informaba de que se abría un receso para el almuerzo, pero en el PSOE señalaban que no se trataba de un parón para la comida. "Hay que concluir en una dirección o en otra", informaban desde la cúpula. Es decir, que Unidas Podemos tenía que decidir si aceptaba o rechazaba el último plan. "Tienen una propuesta sobre la mesa. Responder a ella es lo único que les queda", incidían fuentes del entorno más próximo a Sánchez. Un ultimátum en toda regla. O lo toma o lo deja, venían a decir.

"Podemos no quiere entrar en el Gobierno a todo precio, queremos competencias para desarrollar políticas sociales en Igualdad, Trabajo..."


Los morados no daban por rotas las conversaciones. "Hemos hecho un receso para comer, pero lamentablemente no hay novedades. Unidas Podemos no quiere entrar en el Gobierno a cualquier precio, queremos competencias para desarrollar políticas sociales en Igualdad, Trabajo, Hacienda y Transición Ecológica: subir el SMI, aprobar un impuesto a la banca, bajar la factura de la luz o extender la educación 0-3 y los permisos de maternidad y paternidad iguales e intransferibles". En la dirección de Pablo Iglesias recordaban que para aproximar posiciones con el PSOE ya habían "cedido en no asumir competencias en ningún ministerio de Estado" (Interior, Exteriores, Defensa y Justicia) y además habían aceptado "el veto de Pedro Sánchez a Pablo Iglesias, algo inédito en los acuerdos de gobiernos de coalición".

El listón se sube

Además, en el Congreso permanecía reunido un sanedrín de dirigentes de la confianza de Iglesias —e incluso algún ex alto mando— para analizar la situación. La conclusión de estos responsables es que hay que intentar el acuerdo "hasta el último minuto", a pesar de que, en su opinión, la nueva oferta del PSOE se limita a "un cambio de empaquetado" de la propuesta original que se puso sobre la mesa el domingo y que ya había sido rechazada. El primer plan era una vicepresidencia que llevaría aparejada competencias sobre infancia, que ejercería la portavoz de UP en la Cámara Baja, Irene Montero, y un ministerio más con poderes en Vivienda o Cultura.

El PSOE considera que los morados han de aclararse después de que esté lanzada la última propuesta, de la que no hay más detalles

Los dirigentes de ambas formaciones habían despejado sus agendas para hoy, sin intervenciones en medios. El PSOE había aplazado 24 horas su ejecutiva prevista para este miércoles. Se imponía en principio la discreción, base imprescindible para el avance de cualquier negociación. Pero la coalición de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos será con competencias reales y "ministerios de verdad" de carácter social para los morados o no será.

Después de la última oferta lanzada por el PSOE a Unidas Podemos, la portavoz de los comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, pidió al líder del PSC durante el pleno extraordinario solicitado por Cs que pusiesen todo de su parte "para que esto prospere porque nosotros ya no podemos hacer más". En línea con lo que ya expresó Pablo Iglesias durante su intervención en el debate de investidura, concluyó que "la responsabilidad de hacer gobierno es de Pedro Sánchez y sin ese acuerdo ni él será presidente ni el país podrá avanzar".

Ultimátum del PSOE a Unidas Podemos: anuncia que ya no hará más ofertas

A última hora de la noche de ayer, desde la formación morada encarecían sus demandas, reclamando como prioritarias "competencias en ecologismo, política fiscal, ciencia, igualdad y política de empleo" para impulsar medias como otra subida del Salario Mínimo Interprofesional, la bajada de la factura de la luz, responder a la emergencia climática, los permisos iguales e intransferibles, justicia fiscal, o la educación gratuita y universa de 0 a 3 años. Un listón muy alto para Ferraz y para el Ejecutivo en funciones, que resume las peticiones de los morados en políticas sociales muy mediáticas, con incidencia en la opinión pública.

En esta línea, las mismas fuentes del partido trasladaban que esperaban que el PSOE diese "un paso sincero" con una propuesta "realista y razonablemente proporcional de reparto de competencias de los ministerios actuales", para desarrollar desde el Gobierno de coalición políticas sociales. Los socialistas apuntaban por su parte que había "margen" para el acuerdo. "Yo el lunes lo veía más complicado, pero ahora tengo más claro que esto sale porque además los dos, Pedro y Pablo, saben que no se entendería lo contrario", indicaba una baronesa regional que antes no comulgaba con Ferraz. La opinión era similar se preguntara a quien se preguntara. Y este miércoles el optimismo seguía imperando a primera hora, aunque todos en la cúpula eran conscientes de que las conversaciones pueden embarrancar en cualquier curva. La impresión se fue ennegreciendo a mediodía.

Las batallas por Montero y Hacienda

Sánchez diseñó la oferta y la estrategia negociadora ayer martes, al término del pleno que acabó con la primera votación de investidura, en una larga reunión con sus máximos colaboradores: la número dos del Ejecutivo, Carmen Calvo; la vicesecretaria general del PSOE y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra; la titular de Hacienda, María Jesús Montero —las tres son las elegidas para intentar el acuerdo—; el responsable de Organización y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y el director de Gabinete del presidente, Iván Redondo.

Sánchez había preparado su plan y su estrategia en una larga reunión el miércoles con su núcleo duro: Calvo, Lastra, Montero, Ábalos y Redondo

El PSOE no ha revelado en qué consiste esa "nueva oferta" a los morados. Anoche, desde la Moncloa, sí adelantaban que sería "diferente" a la anterior, que a juicio de los morados se quedó corta. Sánchez sí acepta ya que pueda hacerse con una vicepresidencia Irene Montero, aunque está por ver que su cartera tenga competencias más o menos potentes. En Ferraz sí asumían que tendrían que ser más "generosos" con los morados, aunque también advertían de que no habrá un trato a cualquier precio. Es decir, que "ambas partes tienen que ceder, y no solo el PSOE", en palabras de un miembro de la ejecutiva de Sánchez. Los socialistas siempre insisten en que ellos se han movido desde el 28-A, puesto que de su posición inicial, la de un Gobierno en solitario, han evolucionado hasta aceptar —con reticencias, como las que evidenció el presidente el lunesuna coalición que, de cuajar, sería la primera en España en estos 40 años de democracia y la primera de las izquierdas desde la Segunda República.

Pablo Iglesias y la portavoz parlamentaria de Unidas Podemos en el Congreso, Irene Montero, el pasado 5 de julio en la Cámara Baja. (EFE)
Pablo Iglesias y la portavoz parlamentaria de Unidas Podemos en el Congreso, Irene Montero, el pasado 5 de julio en la Cámara Baja. (EFE)

Uno de los escollos obvios es el control de Hacienda, que el PSOE no quiere ceder. Al frente del actual ministerio está la propia María Jesús Montero, una mujer muy apreciada por el presidente y que ha ido ganando peso en este año, hasta el punto de que es un pilar clave en la negociación. Los socialistas entienden que no pueden dirigir el Presupuesto, la materia prima de todo Ejecutivo, sus socios minoritarios.

Del curso de las negociaciones de este miércoles dependerá lo que ocurra mañana en el pleno: la segunda votación de investidura comenzará no antes de las 14:25. Sánchez necesitará mayoría simple, más síes que noes. Y si los morados no pasan de la abstención al apoyo, el presidente verá fracasar su elección y su candidatura decaerá, aunque aún habrá otros dos meses para buscar una salida, hasta el 23 de septiembre. La amenaza de elecciones el 10 de noviembre vuelve a reverdecer, aunque la tarde será larga.

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