A LA ESPERA DE LA DECISIÓN 'ABERTZALE'

EH Bildu presiona al PSN y exige que se siente a dialogar si quiere su abstención

La antigua Batasuna exige una interlocución directa con los socialistas navarros y no hablar con intermediarios para abordar su abstención para facilitar la investidura de María Chivite

Foto: María Chivite. (EFE)
María Chivite. (EFE)

“Exigimos una interlocución directa y no hablar con intermediarios”. EH Bildu sigue insistiendo en el mensaje que lanzó hace un mes al PSN cuando los socialistas navarros iniciaron las negociaciones con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra (I-E) para llegar a un acuerdo de gobierno que, en última instancia, está a expensas de la coalición 'abertzale'. El escenario ha cambiado desde entonces para los socios del posible Ejecutivo foral, con el acuerdo programático cerrado y con las negociaciones centradas a día de hoy en la estructura del Gobierno, pero no para la coalición 'abertzale', toda vez que el PSN se mantiene firme en su negativa a hablar con la antigua Batasuna a pesar de que su abstención es imprescindible para facilitar la investidura de María Chivite.

Los socialistas, para no traspasar las líneas rojas impuestas por Ferraz de no negociar nada con EH Bildu, pretenden obtener la abstención de la coalición ‘abertzale’ por descarte, esto es, para impedir que el Gobierno de Navarra se quede en manos de la derecha o se tenga que ir a unas nuevas elecciones. Pero la antigua Batasuna sigue reclamando su cuota de protagonismo a la vista de que tiene la llave de la gobernabilidad y quiere negociar la abstención cara a cara con el PSN y sin los intermediarios de Geroa Bai, la formación que lidera el PNV en Navarra.

Las negociaciones emprendidas por el PSN caminan hacia su culminación, y consciente de que la investidura de Chivite está en sus manos, EH Bildu busca presionar a los socialistas navarros para sentarse a hablar si quieren lograr su abstención. Por un lado, con constantes declaraciones públicas, y, por otro, a través de sus antiguos socios en el cuatripartito de Uxue Barkos, que ya han advertido de que será necesario dialogar con la coalición ‘abertzale’ no solo para investir a Chivite presidenta sino también para garantizar la estabilidad del posible Ejecutivo durante la legislatura dada la minoría en la que se encuentra, con 23 de 50 escaños en el Parlamento Foral.

“Una mayoría a 23 es imposible”, ha dejado constancia el parlamentario ‘abertzale’ Adolfo Araiz para recordar al PSN que sigue sin contar con la mayoría suficiente para alcanzar el poder. Su advertencia llegaba justo después de que los socialistas presentaran este martes a Geroa Bai, Podemos e Izquierda Ezkerra su propuesta de estructura de gobierno, que pasa por ampliar de nueve a 11 consejerías el gabinete de Chivite dentro de un Ejecutivo que se perfila de coalición con el partido de Barkos.

El PSN mantiene su veto a Bildu, y más con Ferraz muy atento a los movimientos de Navarra por su incidencia en la investidura de Pedro Sánchez

En este escenario, la coalición ‘abertzale’ denuncia que los socialistas “ni siquiera” están dispuestos a sentarse a hablar. Con el apoyo a Chivite descartado, EH Bildu insiste en negociar la abstención de sus siete parlamentarios. “Nosotros no le hemos dicho al PSOE que queramos negociar la composición del Gobierno o que queramos negociar el sí a la investidura. Lo que hemos planteado es: sentémonos a hablar, vamos a ver cómo analizamos la situación y los próximos cuatro años y, a partir de ahí, podrá haber coincidencias o no. Pero es que ni siquiera eso”, ha insistido en su denuncia Araiz este miércoles en la Ser.

Pero los socialistas se mantienen en su veto, y más con Ferraz muy atento a los movimientos de Navarra por su incidencia en la investidura de Pedro Sánchez, que camina de forma irremediable hacia el fracaso ante las tensiones con Pablo Iglesias y la imposibilidad de sumar apoyos. UPN, consciente de la imperiosa necesidad de apoyos de Sánchez, ha ofrecido sus dos votos en el Congreso que pueden resultar claves dentro de las cábalas que hace Ferraz, a cambio de olvidarse de Navarra y posibilitar un Ejecutivo liderado por el regionalista Javier Esparza, que cuenta con 20 escaños en el Parlamento. Pero el sí de UPN supondría el no de los seis diputados del PNV. Sánchez se empeña en desligar ambas cuestiones, pero en la dirección del PSOE hay una cierta preocupación por la factura a corto y largo plazo que puede acarrear el llegar al Gobierno en Navarra con el apoyo de EH Bildu y depender además de la antigua Batasuna a lo largo de la legislatura para la estabilidad de la Comunidad Foral.

Todas las posibilidades están abiertas y el escenario está plagado de incógnitas, y más aún después de que Podemos haya exigido este miércoles consejerías en el Gobierno de Chivite a pesar de contar con tan solo dos de 50 parlamentarios. La formación morada, que no tuvo presencia en el Ejecutivo de Uxue Barkos cuando tenía siete escaños en la Cámara foral, mete presión al PSN, a quien advierte de que es “imprescindible” la presencia de consejeros suyos en el próximo Ejecutivo. Así lo ha acordado por “unanimidad” el Consejo de Coordinación de Podemos Navarra a las puertas de que este jueves tenga lugar una reunión clave entre las cuatro fuerzas que integrarían el Gobierno de cara a la estructura del hipotético gabinete de Chivite.

El envite de Podemos supone un contratiempo para el PSN, que trabaja con el escenario de gobernar en coalición únicamente con Geroa Bai, dentro del Ejecutivo de “responsabilidades compartidas” que reclama la formación que lidera el PNV en la Comunidad Foral. Ahora está por saber la estructura concreta, si bien los socialistas han propuesto a sus socios ampliar el número de carteras de nueve a 11 para dejar varias consejerías en manos del partido de Barkos, que cuenta con nueve escaños en el Parlamento foral, dos menos que el PSN.

Son mayoritarias las voces en Bildu que abogan por regalar el gobierno al PSN a cambio de nada, pero también hay quien apuesta por vender cara la piel

Las incógnitas afectan a la estructura de Gobierno y también a la postura que mantendrá EH Bildu de cara a la investidura de Chivite. La coalición 'abetzale' asegura que todavía no ha decidido la postura que va a mantener de cara a la investidura de Chivite. La decisión final, en todo caso, estará en manos de las bases de la formación en la Comunidad Foral. En torno a esta cuestión hay un intenso debate en el seno de la EH Bildu. La antigua Batasuna está muy molesta con el veto de los socialistas pero públicamente no descarta su abstención aún en el caso de que esa negociación directa que reclaman no llegue. Son mayoritarias las voces que apuestan por regalar el gobierno al PSN a cambio de nada, pero también hay quien aboga por vender cara la piel. También desde fuera se le pide este favor. Así, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha exigido "responsabilidad y generosidad" a EH Bildu, cuyos dirigentes políticos deberán analizar las consecuencias del no o de la abstención. Pero, mientras, inciden en su presión al PSN.

El único gesto que ha procedido de los socialistas navarros son las palabras de la líder del PSN de que "tendrán que hablar con todos" en el Parlamento durante la legislatura para llegar a acuerdos. Pero no deja de ser una obviedad dada la minoría del hipotético gobierno liderado por Chivite. Y esta dependencia de EH Bildu preocupa a Ferraz hasta el punto de que entre los barones del PSOE hay quien no vería con malos ojos la repetición de unas elecciones. Y mientras tanto ha comenzado para Sánchez la cuenta atrás para la búsqueda de apoyos de cara a la sesión de investidura de la próxima semana en el Congreso de los Diputados.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios