NUEVO AUDIO DEL JEFE DE SEGURIDAD DEL BANCO

BBVA tapó los espionajes de Villarejo: "Si esto sale, tenemos un lío de putísima madre"

Un nueva grabación al máximo responsable de Seguridad del banco revela que la entidad maniobró para ocultar que había contratado a Villarejo para espiar al constructor Fernando Martín

Foto: Imagen: EC.
Imagen: EC.

BBVA recurrió al comisario Villarejo para investigar al empresario Fernando Martín en 2009, pero hizo todo lo posible para que nadie se enterara. Una grabación al entonces jefe de Seguridad del banco, Julio Corrochano, de la máxima confianza del expresidente Francisco González, desvela que la entidad adoptó todo tipo de precauciones para evitar que trascendiera su relación con el policía y el espionaje al principal accionista de Martinsa Fadesa, por las graves consecuencias judiciales que podía acarrear ese encargo.

El audio, al que ha tenido acceso El Confidencial en una investigación conjunta con 'Moncloa.com', fue captado por Villarejo y dura 12:46 minutos. Se trata de una conversación telefónica entre el comisario y Corrochano en la que este traslada las quejas del banco por el limitado alcance de las primeras averiguaciones sobre Martín. El constructor tenía una deuda de unos 80 millones de euros con la entidad y esta quería averiguar si había utilizado a familiares o testaferros para ocultar parte de su patrimonio y evitar de ese modo que pudiera ser ejecutado.

La información que consiguió Villarejo no convenció a BBVA. Corrochano le reprochó que los datos que había proporcionado sobre el empresario estaban desactualizados y contenían decenas de errores. Con todo, informó al policía de que lo más seguro era que el banco siguiera trabajando con él porque no había ninguna otra persona en España que pudiera realizar ese trabajo. En cualquier caso, el jefe de Seguridad de la entidad advirtió al comisario de que tendría que cambiar su forma de trabajar, según se desprende de la grabación telefónica.

Borrar la palabra 'hostigamiento'

En su propuesta inicial de servicios, Villarejo había comunicado a la entidad que la investigación a Martín incluiría "el hostigamiento" al empresario. De las palabras de Corrochano se desprende que el uso de ese término alarmó al departamento jurídico del banco, que advirtió de las implicaciones que podía tener la filtración del documento. “Hay un párrafo que les acojona un huevo, que habla de hostigamiento y no sé qué”, dice Corrochano. “Les acojona un huevo de la hostia: 'Que cómo se puede escribir eso... Coño, si esto sale y que el BBVA está...”. “Pero no me jodas”, le interrumpió el comisario. Pero Corrochano insistió: “La hostia. Macho, que es que estos son juristas (…) Que hay que saber a quién hay que escribir las cosas”.

Unos segundos después, el responsable de Seguridad de BBVA, que permaneció al frente de ese departamento desde 2002 hasta mediados del año pasado —se fue poco antes de que dejara la presidencia Francisco González—, volvió a recordarle a Villarejo que debía ser más cuidadoso con la información que trasladaba al banco y le avisó de que en el futuro firmarían un acuerdo de confidencialidad para garantizar que no salía ningún dato.

“Les preocupa mucho, mucho, mucho, mucho, muchísimo eso que ponías del hostigamiento y del alcance de confidencialidad vuestro. Que eso se escriba en papeles y que...”, subrayó de nuevo Corrochano. “Pero, coño”, le cortó Villarejo, que no entendía la sorpresa. “Hombre, el hostigamiento... El término no recuerdo exactamente cómo se ha escrito...”. No convenció al directivo de BBVA, que volvió a la carga. “Yo lo he leído y no es un término para mandar a un… (…) Tú lo ves así, pero la gente que es cliente dice: 'Esto cae en manos de terceros y tal y tenemos un lío de putísima madre si esto se publicita’ (…) Me ha dicho. Dice: Porque macho, no jodas, este documento cae en manos de terceros y me cago en la puta...”, sentenció Corrochano, evidenciando que tanto él como la entidad eran conscientes de la dudosa legalidad de su vínculo con el supuesto cabecilla de la operación Tándem y, también, de los trabajos que este realizaba.

De hecho, la llamada había comenzado con una petición de Corrochano para tratar todas estas cuestiones en persona. Sin embargo, el supuesto cerebro de Tándem se encontraba fuera de Madrid. Le ofreció que al día siguiente fuera a verlo su socio, el abogado Rafael Redondo. Pero el directivo del banco replicó que no quería que lo vieran con él y terminó hablando del asunto por teléfono.

El primer trabajo, de 2004

Como ya contó este diario, el banco habría recurrido por primera vez a Villarejo en 2004 para tratar de frenar el asalto de Sacyr a su consejo de administración con la supuesta ayuda del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Por ese encargo, bautizado como operación Trampa, el comisario cobró de la entidad más de medio millón de euros. Cinco años después, con motivo de la deuda que arrastraba Fernando Martín, el banco volvió a recurrir al comisario, pero en esa ocasión lo hizo utilizando como cortafuegos al bufete británico Simmons & Simmons para asegurarse de que nadie podía relacionarlo con él.

Otro audio publicado este jueves por este diario, en colaboración con 'Moncloa.com', ha puesto al descubierto esa maniobra. De hecho, en un primer momento, Simmons & Simmons encargó la investigación sobre el máximo accionista de Martinsa a la firma internacional de detectives Kroll. Sin embargo, según afirma Corrochano en esa otra grabación, el propio Francisco González habría intervenido para que las averiguaciones sobre el constructor fueran encargadas a Villarejo, como finalmente ocurrió. El policía pidió hasta cuatro millones de euros por esa segunda operación, a la que llamó Fish.

Corrochano es uno de los ocho directivos del banco que están imputados en esta pieza del caso Tándem. El instructor de la causa, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, les acusa de cohecho activo y revelación de secretos por haber contratado al policía para espiar a Del Rivero, Miguel Sebastián y otros supuestos involucrados en el intento de toma de control de BBVA en 2004. Los nuevos audios acreditan la existencia de otro encargo en 2009 para buscar patrimonio oculto de Fernando Martín. Y no sería el último.

En 2013, la entidad contrató a Villarejo para desactivar la falsa asociación de usuarios de banca Ausbanc. Sus pesquisas se saldaron con la denuncia anónima que motivó la apertura de una investigación de la UDEF contra ese colectivo y también contra Manos Limpias. Las diligencias provocaron en abril de 2015 la llamada operación Nelson, en la que fueron detenidos los máximos responsables de Ausbanc (Luis Pineda) y del supuesto sindicato de funcionarios (Miguel Bernad). Y en julio de 2016, BBVA contactó de nuevo con Villarejo para que comprobara si FG podía correr algún riesgo si hacía un crucero ese mismo verano por aguas de Turquía. Entre 2010 y 2017, el banco pagó al comisario 6.109.388 euros por estos y otros trabajos.

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