AUNQUE EL HERIDO ESTABA A MÁS DE 800 METROS

Un niño convence a su padre de que oye voces en la tierra y logra salvar una vida

Ha sido clave en el rescate de un ciudadano holandés de 64 años que quedó atrapado en una grieta de los Picos de Europa

Foto: El lugar donde estaba el accidentado era de difícil acceso, lo que dificultó el rescate
El lugar donde estaba el accidentado era de difícil acceso, lo que dificultó el rescate
Autor
Tiempo de lectura4 min

Rubén López fue a pasar la mañana del domingo a los Picos de Europa con su familia, en la zona de Cabrales, en Asturias. Eran poco más de las 10 cuando se separó de sus padres y de su hermana para hacer unas fotos, pero en ese momento comenzó a escuchar voces que salían de la tierra. Rubén corrió hasta donde estaba su padre y le explicó que oía gritos a lo lejos que decían ‘¡hola!’ o ‘¡ayudadme!’.

En un primer instante, el padre de Rubén no pareció darle mayor importancia, pero el niño insistió. Nadie más había escuchado al herido, pero su aviso fue fundamental para localizarle. Al final del día, Rubén y su familia, residentes del municipio asturiano de Villaviciosa, estuvieron juntos con el rescatado, al que fueron a ver al Hospital de Arriondas a donde había sido trasladado.

Según ha explicado su padre, las voces generaban ciertas dudas. Se producían a intervalos de cada minuto aproximadamente. El problema estribaba en que cuando gritaban para responderle, no escuchaban respuesta alguna. Hubo momentos en los que parecía una grabación. Con posterioridad, averiguaron lo que pasaba. Con la caída, el hombre había perdido el audífono y no les escuchaba. Otros senderistas también estaban en la zona y oían sus lamentos. Tenían que guardar silencio para poder percibirlos.

Clave en el rescate

De inmediato, llamaron al 112 Asturias para avisar de lo que ocurría, indicando el lugar, en el canal que sube de Bulnes al Urriellu, y lo que ocurría. Que escuchaban a alguien que parecía estar en apuros, pero que no le veían. Media hora después llegó un helicóptero con bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias. Entre tanto, Jorge López, había estado buscando el origen de los lamentos, sin éxito.

Los Picos de Europa fueron escenario del rescate del montañero holandés (Foto: Creative Commons)
Los Picos de Europa fueron escenario del rescate del montañero holandés (Foto: Creative Commons)

Los bomberos comenzaron a rastrear la zona, tanto por tierra como por aire. Finalmente, tras aproximadamente treinta minutos, localizaron lo que parecían señales de luz hechas por una linterna y comprobaron que el hombre se había caído por una grieta. Estaba a unos 800 metros del lugar donde el pequeño Rubén escuchó su petición de ayuda.

El difícil acceso del lugar, la entrada simulaba una chimenea con una entrada muy angosta y una pared muy vertical, dificultó el rescate, para el que fue necesario ejecutar cuatro ciclos de grúa, en los que se desplegaron cada vez en torno a 50 metros de cable. Primero entró un bombero-rescatador y a continuación el médico-rescatador que suministró analgesia al hombre accidentado. A continuación se procedió a su inmovilización colocándole el ferno-ked.

El hombre estaba a unos 800 metros del lugar donde el pequeño Rubén escuchó su petición de ayuda

El siguiente paso fue su evacuación, junto al médico-rescatador con el triángulo de rescate. Tras concluir la operación se evacuó al herido al Hospital Comarcal de Arriondas. Hasta el centro hospitalario se trasladó por la tarde la familia de Rubén, para visitar al herido. El hombre, convaleciente, se mostró muy agradecido con el pequeño. Apenas habla español, por lo que habló en inglés con la madre, Celia Rimada, quien domina el idioma y le explicó lo que había ocurrido en la habitación hospitalaria.

Visita al herido

Realizaba la ruta en solitario esa mañana de domingo. Las instrucciones que había introducido en su GPS resultaron erróneas y le hicieron descender por la canal por un lugar que no era el adecuado. Cuando había bajado dos metros aproximadamente ya no podía dar marcha atrás y perdió el equilibrio, en parte por culpa de una mochila de gran tamaño que llevaba a cuestas. Fue entonces cuando cayó y se hizo daño en la espalda.

Comenzó entonces a pedir ayuda, utilizando el poco español que conocía. Repetía las palabras 'hola' y 'ayuda'. El hombre, de 64 años, utiliza un audífono para poder escuchar bien, pero el aparato quedó inutilizado posiblemente en la caída. Por eso no oía la respuesta que le daban los senderistas. Cuando se recupere, su intención es volver a Holanda. Allí le esperan tres nietas de la edad de Rubén.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios