AL ALEJARSE DE UPN Y COALICIÓN CANARIA

El PSOE va a por Navarra y Canarias y deja la investidura de Sánchez en manos de ERC

El pacto en el Parlamento navarro adelanta que el PSN busca la comunidad. Sin UPN ni CC, la investidura solo sale si ERC o Bildu se abstienen, lo que los socialistas decían querer evitar

Foto: Oriol Junqueras y Pedro Sánchez, en la sesión constitutiva del Congreso de la XIII Legislatura, el pasado 21 de mayo. (EFE)
Oriol Junqueras y Pedro Sánchez, en la sesión constitutiva del Congreso de la XIII Legislatura, el pasado 21 de mayo. (EFE)

La decisión del PSN de pactar con los nacionalistas la Mesa del Parlamento navarro, junto al empeño de los socialistas canarios de gobernar sin Coalición Canaria, anticipa que la mayoría parlamentaria para la investidura de Sánchez queda pendiente de la abstención de ERC o Bildu. Los socialistas se van alejando en las comunidades de Navarra Suma (dos escaños) y de Coalición Canaria (otros dos). Si estos dos grupos votan en contra de Pedro Sánchez en la investidura —UPN ha anunciado que lo hará si no gobierna en Navarra y CC también—, no hay mayoría sin la abstención de ERC y/o Bildu, justo lo que los socialistas decían que querían evitar.

El pasado 21 de mayo, en la sesión de constitución del Congreso, Meritxell Batet obtuvo 175 votos a favor, a uno solo de la mayoría absoluta. Entonces votaron los 350 diputados, pero después cuatro de ellos, los presos del 'procés', Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull, fueron suspendidos por la Mesa y la mayoría simple, en la práctica, ha quedado en 174 diputados. Batet contó con los votos a favor de PSOE (123), Unidas Podemos (42), PNV (6), Coalición Canaria (2), Compromís (1) y PRC (1). Los independentistas votaron en contra pero aun así salió sin su apoyo. El escenario ideal para el PSOE.

El pacto en Navarra ahonda aún más el abismo que separa a Sánchez de Rivera

Había dos piezas clave lejos de Madrid que podrían garantizar la investidura sin depender de lo que hicieran los independentistas: Canarias y Navarra. Las elecciones autonómicas celebradas un mes después de las generales dieron a los socialistas opciones en las dos comunidades pero a la vez afectaban al balance de apoyos a Sánchez en el Congreso.

Navarra Suma, la coalición de PP, Ciudadanos y UPN, dejó claro que los dos diputados de UPN en el Congreso podrían apoyar a Sánchez si los dejaba gobernar en la comunidad. Pero la líder del PSN, María Chivite, planea acudir a la investidura aunque necesita la abstención de Bildu. La constitución de la Mesa del Parlamento dio la presidencia a los nacionalistas de Geroa Bai con apoyo del PSOE, lo que anticipa su decisión de optar al Gobierno. El plan que apuntan los socialistas, al facilitar la jefatura del Legislativo foral a Unai Hualde, líder del PNV navarro, es ir a una investidura sin negociar con Bildu pero aceptando su abstención, imprescindible para que salga adelante.

María Chivite (derecha), con el grupo del PSN en la constitución del Parlamento navarro. (EFE)
María Chivite (derecha), con el grupo del PSN en la constitución del Parlamento navarro. (EFE)

UPN espera los próximos movimientos. "Dependerá de su postura en relación con el Gobierno de Navarra. Dar la presidencia del Parlamento a un independentista es un despropósito político y una ofensa a la mayoría de los navarros. Han nombrado a un presidente de Parlamento que no representa a la mayoría de los navarros y que no defiende el amejoramiento y la Constitución, y más aún después del rechazo que se ha dado al Gobierno independentista de Barcos en las últimas elecciones forales", explican fuentes del partido. El PSOE no sumaría así los dos diputados de UPN para una investidura de Sánchez. Además, ese pacto en Navarra ahonda aún más el abismo que separa a Sánchez de Rivera.

Pero además hay dos de los apoyos de Batet que están ahora mismo en el no. En Canarias, un laberinto de pactos imposibles y caciques isleños con representación parlamentaria, el PSOE optó desde el principio por desalojar a Coalición Canaria, que preside el Ejecutivo regional desde hace 26 años aunque en ocasiones no ha sido la fuerza más votada. Los socialistas buscaron un bloque con Nueva Canarias, Podemos y Agrupación Socialista Gomera (ASG), del polémico Casimiro Curbelo, expulsado del PSOE en 2015 y que en 2011, y siendo senador socialista, fue detenido durante un altercado en una sauna en Madrid junto a su hijo.

Sin UPN ni Coalición Canaria, no hay mayoría posible para Sánchez si ERC no se abstiene

El PSOE canario ha mimado a Curbelo, el hombre clave ahora mismo en Canarias, el que decide entre los dos bloques, un político con todo el poder en la isla desde hace décadas. Coalición Canaria ofreció la presidencia al PP si sumaba con Ciudadanos y ASG, pero la derecha se fragmentó entre críticas y, de momento, la negociación está suspendida. Ciudadanos exigía la renuncia del presidente, Fernando Clavijo (CC), que está imputado, y apoyó al PSOE en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, por lo que los concejales han sido expedientados y apartados de las negociaciones, que ahora lleva José Manuel Villegas. Los cabildos se constituyen el día 21 y serán clave en el equilibrio inestable y cambiante de la política canaria.

Curbelo desempata y los socialistas creen que lo pueden convencer con inversiones de Fomento, algo que ahora no está en la mano del PP. Le habían ofrecido además abstenerse en el municipio Valle Gran Rey, que con 4.500 habitantes es el motor económico de La Gomera y uno de los pocos que no controla ASG, pero la agrupación local del PSOE se insubordinó, logró el poder y también ha sido expedientada. Los socialistas renunciaron además a algunas alcaldías para no perder a Nueva Canarias, que coqueteó con pasarse al pacto que gestaba la derecha.

El PSOE en las islas no ha recibido instrucciones de Ferraz y de momento negocia para desalojar a CC. Un acuerdo con los nacionalistas canarios se vería mal en las bases en la comunidad, pero sumaría y podría facilitar la investidura de Sánchez. El PP canario intentó una gran coalición, un pacto con los socialistas, pero Génova lo desautorizó. Dentro de este enrevesado bloque de pactos, ninguno tan entretenido e imprevisible como el de Canarias.

Casimiro Curbelo (i) saluda a Fernando Clavijo, presidente en funciones de Canarias por CC. (EFE)
Casimiro Curbelo (i) saluda a Fernando Clavijo, presidente en funciones de Canarias por CC. (EFE)

Si los socialistas logran Navarra y Canarias, compensarán el avance de PP, Ciudadanos y Vox en las municipales, donde han recuperado importantes plazas municipales como Madrid o Zaragoza. Pero sin UPN ni CC, Sánchez solo puede aspirar a tener 173 escaños, los que suman PSOE, Unidas Podemos, PNV, Compromís y PRC.

JxCAT ha anunciado el voto contrario de los cuatro diputados no suspendidos, que se sumaría a PP y Ciudadanos —si no cede a la presión—. Los 15 diputados de ERC y los cuatro de Bildu decidirían. Si votan todos en contra, habría 173 también en el no, lo que daría un empate pendiente a la vez de si Oriol Junqueras cede el acta o no. En segunda votación, hacen falta más síes que noes, por lo que una abstención de Esquerra o Bildu, partidos que ya actúan de manera coordinada en el Senado, daría vía libre a Sánchez.

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, anunció que su grupo no llegaba al Congreso con la intención de bloquear nada, pero recordó que tendrían en cuenta el resultado en Barcelona, donde el PSC ha colaborado en mandar a Ernest Maragall a la oposición. ERC ya sugirió, sin éxito, que la Abogacía del Estado se opusiera a que los presos del 'procés' siguieran en prisión tras el juicio. En otoño, durante la negociación de los Presupuestos, sí arrancó la cesión de que la Abogacía no acusara por rebelión.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, durante su reunión en el Congreso, el pasado día 11. (Inma Mesa | PSOE)
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, durante su reunión en el Congreso, el pasado día 11. (Inma Mesa | PSOE)

A pesar del empeño inicial de los socialistas de buscar una investidura blanca, sin esperar a lo que hiciera ERC, ahora mismo Sánchez no suma. Para hacerlo, debería sacrificar sus alfiles en Navarra y Canarias. Pero con la situación del tablero, el PSOE ha decidido que son demasiado valiosos, que primero viene el gobierno de las comunidades y luego ya se verá, que abortar los intentos de gobiernos autonómicos hunde al partido allí. Los pactos autonómicos también están retrasando la investidura, que sigue sin fecha casi ocho semanas después de las generales, y dejan a Pablo Iglesias como único gran aliado del PSOE y con mayor poder de negociación.

El plan inicial, según el cual los socialistas pretendían gobernar con geometría variable, se está cerrando. En el Congreso, se da por hecho que Sánchez tendrá de una forma u otra la investidura. No hay alternativa posible y las apuestas sobre una repetición electoral son minoritarias. Pero la fiesta en Ferraz tras las elecciones por los 123 escaños queda cada vez más lejos, al ver la complicada aritmética parlamentaria.

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