Tras la ronda de consultas con Felipe VI

Sánchez acepta el encargo del Rey y reclama a PP, Cs y Podemos que le dejen gobernar

El candidato avisa: "O gobierna el PSOE o gobierna el PSOE. No hay una mayoría alternativa". Pide a los grandes partidos "altura de miras" y "responsabilidad" para no frustrar su elección

Foto: El rey Felipe VI recibe en la Zarzuela a Pedro Sánchez, con el que terminó este 6 de junio su ronda de consultas. (Reuters)
El rey Felipe VI recibe en la Zarzuela a Pedro Sánchez, con el que terminó este 6 de junio su ronda de consultas. (Reuters)

Pedro Sánchez ya es oficialmente candidato a la investidura como presidente del Gobierno, propuesto por el Rey. Ya tiene la nominación formal, pero ahora le queda un camino que espera que sea corto hasta obtener la confianza del Congreso. Ahora llega el momento de la verdad. Un instante para el que el aspirante socialista pide "altura de miras" al resto de fuerzas y también "responsabilidad". Pero su reelección aún no cuenta con los apoyos suficientes para prosperar.

[Consulta aquí en PDF el discurso de Pedro Sánchez en la Moncloa]

Eso explica también uno de los primeros mensajes que lanzó Sánchez durante su breve comparecencia en la Moncloa, pasadas las 21:30 horas y después de que la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, solemnizase el encargo del jefe del Estado. "Los españoles fueron claros con su voto el 28 de abril y el 26 de mayo. Quieren que gobierne el PSOE. O gobierna el PSOE o gobierna el PSOE. No hay otra alternativa". Era una proclama y un aviso al resto de formaciones, especialmente PP, Ciudadanos y Unidas Podemos, para que no bloqueen su investidura. Por eso comenzará una ronda de contactos la próxima semana, con los tres líderes, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias. Una forma también de ganar tiempo porque sabe de sobra que los jefes de PP y Cs no habrá ningún acuerdo porque ellos mismos rubricaron este jueves, tras su audiencia con Felipe VI, que no se abstendrán para facilitar que repita en la Moncloa.

La de este jueves por la noche era una comparecencia ni anunciada ni querida por el Ejecutivo, que en los dos últimos días insistía en que no tenía por qué hacerlo. La propia vicepresidenta, Carmen Calvo, justificaba esta mañana en La Sexta que no era necesario porque solo podría comunicar "lo ya sabido". Al final Sánchez tuvo que salir en la Moncloa, prestarse a una rueda de prensa tasada con solo dos turnos de preguntas pactadas por los periodistas. Las respuestas, eso sí, no aclararon prácticamente nada. Ni sobre la posibilidad de que integre a miembros de Unidas Podemos en su Gabinete, como quiere Pablo Iglesias, ni sobre la gobernabilidad de Navarra (que influye en su propia investidura), ni sobre la fecha del debate en el Congreso. La única cuestión más rotunda que explicitó es que no habrá pactos con Bildu. Todos los demás hilos habrá que ir atándolos en los próximos días.

Asume el mandato "con honor y responsabilidad" y también con "gratitud a la confianza expresada por el pueblo español". "Es un honor liderar España"


"He trasladado al Rey mi voluntad de aceptar el encargo", se arrancó. Un encargo que es consecuencia directa del mandato de las urnas del 28-A y que se vio "reforzado" en las autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo y que asume "con honor y responsabilidad" y también con "enorme gratitud a la confianza expresada por el pueblo español". "Es un honor poder liderar España, nuestro gran país", señaló.

Los cuatro grandes ejes

El mensaje que Sánchez quería grabar en su comparecencia era uno muy simple: "O gobierna el PSOE o gobierna el PSOE". Había de leerse como un aviso sobre todo a PP y Cs, para que no bloqueen su investidura, puesto que no hay una "mayoría alternativa" posible. "Todos debemos actuar con altura de miras, con enormes dosis de responsabilidad, y yo el primero, y lo haré", prometió. Su cometido será "gobernar desde los valores progresistas" que encarna el PSOE y con la voluntad de construir "grandes consensos", "dialogando con todos", "con todas las fuerzas políticas", pero siempre "dentro del marco constitucional". España, dijo, debe "avanzar", pero con justicia social. Y para que España no se "quede varada", su propósito será formar gobierno "cuanto antes", para que "cuanto antes" eche a andar la legislatura".

Subraya que su propósito es formar gobierno "cuanto antes" a partir de 4 ejes: transición ecológica, digitalización, desigualdad y Europa

El primer paso será una reunión formal en la Moncloa la próxima semana con Casado, Rivera e Iglesias, cabezas de los partidos que pueden "facilitar" o "bloquear" la investidura. A ellos les planteará su proyecto de gobierno, basado en cuatro ejes: transición ecológica, impulso de la digitalización, desigualdad y fortalecimiento de la Unión Europea. Sánchez piensa en "avances y transformaciones que implicarán grandes acuerdos de país" y que exigirán "consensos" que trasciendan proyectos partidistas.

Sánchez acepta el encargo del Rey y reclama a PP, Cs y Podemos que le dejen gobernar

A partir de ahí, no hubo mayores precisiones. Se le preguntó para cuándo calcula que se podrá celebrar el debate de investidura, y él se aferró a que su propósito es poner en marcha el Gobierno "cuanto antes", y que por ello comenzará la ronda de contactos la próxima semana. Pero no bajó a fechas. ¿Incluirá en su Ejecutivo a miembros de Podemos, y singularmente a Pablo Iglesias? "Es lógico y evidente", dijo, que todas las fuerzas políticas, antes de iniciarse las conversaciones, "fijen sus posiciones". Unos que quieren entrar en el Gabinete, otros que no de antemano. Pero lo importante, añadió, es que esos contactos arranquen y que todos tengan presente que "no existe una mayoría alternativa a la que propone el PSOE", que con sus 123 diputados casi dobla al segundo, el PP, con 66. "Es responsabilidad de todos", subrayó, incidiendo en que las cuatro grandes fuerzas (PSOE, PP, Cs y Unidas Podemos) deben encontrar "puntos de equilibrio a partir de las posiciones de cada cual".

La consulta está reglada

Él liderará la ronda de contactos con Casado, Rivera e Iglesias, pero otros miembros de su equipo de confianza —que no definió, aunque probablemente la responsabilidad recaiga en su hombre de confianza, José Luis Ábalos, o en su portavoz parlamentaria, Adriana Lastra— se reunirán con el resto de formaciones. Ese, señaló será el momento de saber, por ejemplo, la opinión de Javier Esparza, jefe de Unión del Pueblo Navarro (UPN), cuyos dos diputados en Madrid pueden salvarle la investidura.

Sánchez dice que su partido no pactará con Bildu, pero no aclara si aceptará la abstención, y si está dispuesto a facilitar la elección de Esparza, de UPN

Sánchez, en ese sentido, no quiso responder a la oferta lanzada ayer miércoles por Esparza para que sus dos representantes en el Congreso puedan abstenerse a cambio de que el Partido Socialista de Navarra facilite su elección como presidente de la comunidad foral. El presidente en funciones subrayó que el PSOE y el PSN tienen "la misma posición", y que con Bildu "no se acuerda nada". Pero lo que necesitarían los socialistas navarros para conseguir el Ejecutivo autonómico es la abstención, que no el pacto, con la izquierda 'abertzale'. Se le preguntó específicamente si aceptaría la abstención de la formación de Arnaldo Otegi, pero se ciñó a su respuesta: "No vamos a pactar con Bildu".

Sánchez acepta el encargo del Rey y reclama a PP, Cs y Podemos que le dejen gobernar

Eso sí, dejó claro que habrá consulta a las bases del PSN, pase lo que pase, porque "está reglado y tasado en los estatutos del partido". "No hay debate. Es así". No hubo más detalles durante su comparecencia de apenas diez minutos, la primera en la sala de la Moncloa desde que anunciara el anticipo de las generales. Y aquello ocurrió el 15 de febrero.

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