Viento a favor en Teruel
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la energía que renueva los pueblos

Viento a favor en Teruel

En Muniesa, la instalación de un parque eólico ha dado empleo directo a 14 vecinos del municipio, 21 de los pueblos de alrededor y, en total, 616 al sumar los empleos indirectos

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Los 55 metros de la torre mudéjar de la Iglesia Nuestra señora de la Asunción dominan el paisaje de la localidad turolense de Muniesa. En los últimos meses, nuevos ‘vecinos’ se yerguen en las afueras del municipio: se trata de 38 molinos eólicos que se están levantando en nudo de Muniesa, entre esta localidad y la vecina Alacón. “Desde que las obras empezaron en octubre del año pasado se ha visto más vida en el pueblo. Hay más gente en el bar, más movimiento. Ahora mismo, en el pueblo no hay ni una casa libre, incluso ha venido un forestal nuevo que se ha tenido que ir a 40 kilómetros de aquí porque todas las viviendas están alquiladas”, afirma José Luis Iranzo, alcalde de Muniesa.

Esta localidad de la comarca de las cuencas mineras de Teruel tiene una población de 610 habitantes censados, de los que entre 450 y 480 residen en el municipio. La mayoría se dedica a la agricultura de secano, centrada en el cultivo de la cebada, y a la ganadería, en especial a la cría de ovejas. La provincia ha perdido la mitad de su población en el último siglo, pero no se rinde. “Teruel existe y existirá siempre. Somos gente dura y estamos adaptándonos a las nuevas tecnologías”, afirma Iranzo.

Nuevos ingresos para el municipio

Se adaptan, también, a su nuevo ‘skyline’, salpicado de molinos de viento. A cambio de la transformación del paisaje hay nuevos ingresos para el ayuntamiento, para los vecinos que han alquilado los terrenos y para los negocios del pueblo. Entre 80 y 100 trabajadores han llegado a Muniesa para levantar los aerogeneradores de los parques que construye Enel Green Power España (EGPE), la división de renovables de Endesa. “Mucha gente que estaba parada en el pueblo está trabajando con las empresas constructoras y ha venido hasta gente de pueblos de alrededor”, señala el alcalde.

Uno de los vecinos que más ha notado el cambio traído por la construcción de los nuevos parques eólicos es Manuel Torralba, gerente del Hostal Rosa Mari. “Se ha triplicado la faena. Antes estábamos entre las 50-60 comidas al día y ahora damos entre 160 y 170. Y las 16 habitaciones del hostal las tengo llenas”, apunta.

“Mucha gente que estaba parada ha empezado a trabajar con las empresas constructoras; han venido hasta gente de los pueblos de alrededor”

Manuel recuerda que los trabajadores empezaron a llegar en septiembre del año pasado, un mes “tranquilito”, pero desde octubre la actividad se ha disparado y a los empleados en la construcción del parque se suman los que han venido a renovar el sistema de alumbrado, uno de los compromisos que adquirió EGPE al cerrar el acuerdo para levantar los parques eólicos. Manuel, un “hombre orquesta” de la hostelería desde hace 40 años, tira de números para ilustrar el cambio provocado por la instalación del parque eólico: “Antes estábamos cinco o seis personas trabajando en el hostal. Ahora somos nueve”, subraya.

El parque ha dado empleo directo a 14 vecinos de Muniesa, una cifra que asciende a 35 si se considera a los habitantes de los pueblos de alrededor y que alcanza los 616 al sumar los empleos indirectos generados.

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La oportunidad de las renovables

La fase de construcción es la que mayor impacto genera en términos de empleo, pero los parques eólicos traerán otros beneficios al pueblo. José Luis Iranzo apunta que el alumbrado de las calles se está cambiando a tecnología LED, que también se utilizará para iluminar los edificios públicos de manera más eficiente.

Al margen de los 550.000 euros que la filial de Endesa invertirá en estos planes de ingeniería sostenible en la zona del nudo de Muniesa, los ingresos que los parques eólicos generarán para las arcas públicas vía impuestos abren nuevas posibilidades para el municipio. “Haremos estudios para ver si podemos bajar impuestos y estamos analizando la posibilidad de cambiar el alcantarillado”, señala.

Desde el consistorio admiten que lo que les gustaría es que se implantara alguna industria relacionada con los aerogeneradores en el municipio

No obstante, en el pueblo tienen la vista puesta más allá de la fase de construcción que acabará a finales de este año. El alcalde de Muniesa insiste en la importancia de que los vecinos se formen en todo lo relacionado con las energías renovables para poder tener un futuro en el sector. “Las empresas se tienen que mover, y en este caso lo han hecho, para facilitar esos cursos” que pueden desembocar en trabajos fijos para los vecinos de la zona, señala. Y desde el consistorio admiten que lo que les gustaría es que se implantara alguna industria relacionada con los aerogeneradores en el municipio.

En la actualidad, la fábrica de Molduras Muniesa es la única industria de la localidad. En los 90 cerró la juguetera La Ilusión, que durante años generó una actividad importante en la zona. La aspiración de Iranzo ahora es llegar a construir una nave para que alguna empresa relacionada con los aerogeneradores se instale en Muniesa aprovechando que se va a convertir en un foco de implantación de la energía eólica.

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Así serán los parques eólicos

Los tres nuevos parques eólicos (Muniesa, Farlán y San Pedro de Alacón) tendrán una capacidad de 128 megavatios (mw). Los 38 aerogeneradores previstos estarán en servicio a finales de 2019 y han supuesto una inversión superior a los 128 millones de euros. Del total, 46,7 millones se destinarán al parque Muniesa, que contará con 46,8 mw de potencia; 40,3 millones a Farlán, con una potencia de 41,4 mw y 41,6 millones de euros al parque San Pedro de Alacón, que tendrá una capacidad total de 39,9 mw.

Cuando estén plenamente operativos tendrán capacidad para generar 412 gigavatios hora (GWh) por año, el equivalente al consumo anual de más de 100.000 familias, una energía generada por fuentes renovables que evitará la emisión a la atmósfera de 270.000 toneladas de CO2. 616 personas trabajan en el proyecto, entre empleos directos e indirectos, se destinará 550.000 euros a planes de creación de valor compartido para la comunidad: sistemas de iluminación eficiente en alumbrado y edificios públicos y un proyecto de bombeo de agua mediante energía fotovoltaica.

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