EN EL JUICIO DEL 'PROCÉS'

"En Estrasburgo, pelearían por 20 minutos": rifirrafe final entre Marchena y las defensas

Los abogados pidieron más tiempo para responder a los alegatos de las acusaciones, petición que el magistrado no atendió, al considerar que deberían haberla formulado antes

Foto: Manuel Marchena, en el Supremo. (EFE)
Manuel Marchena, en el Supremo. (EFE)

En una jornada dedicada por completo a que las acusaciones expusieran sus informes finales, la sesión terminó con un rifirrafe entre las defensas y el presidente del tribunal, Manuel Marchena. El magistrado ya había dado por concluido el día cuando la abogada de Jordi Cuixart, Marina Roig, reclamó que les dejase más tiempo para responder a los alegatos de las acusaciones, echando así por tierra el acuerdo que ya habían alcanzado y que daba a los letrados una hora por cada acusado que representan. Aunque el magistrado comenzó respondiendo con calma, conforme otros abogados se sumaron a la protesta fue elevando el tono, hasta que puso punto y final a la polémica con una frase tajante: les recordó que en el Tribunal de Estrasburgo estarían disputándose un tiempo de 20 minutos para expresar sus conclusiones.

Marchena estaba ya en su intervención final cuando Roig tomó la palabra. "Disculpe la interrupción, pero una cuestión de orden. Tengo que manifestar que a la vista de que la Fiscalía ha dedicado tres horas a explicar el delito de rebelión y la Abogacía del Estado una hora al de sedición, esta defensa se ve incapaz de limitar su informe del próximo día a una hora para responder a las tres acusaciones. Solicitaría que se nos permitiera alargar ese margen de tiempo", lanzó la abogada de Jordi Cuixart, refiriéndose así a la sesión del próximo 11 de junio, en la que presentarán sus conclusiones. El juez le recordó entonces que ya habían pactado este aspecto tanto en un encuentro privado como en el arranque de la sesión de este martes, por lo que argumentó que sería injusto dar marcha atrás cuando "las acusaciones se han limitado estrictamente al tiempo establecido".

"En Estrasburgo, pelearían por 20 minutos": rifirrafe final entre Marchena y las defensas

El razonamiento del tribunal era claro —"rectificar las reglas que ya hemos fijado no sería correcto"—, pero el abogado de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, Jordi Pina, decidió entonces sumarse a la protesta: "Esta parte estaba de acuerdo con la limitación del tiempo que había impuesto el tribunal, pero...". Marchena no le dejó seguir: "Usted no estaba de acuerdo. Usted estaba encantado cuando lo hablamos informalmente", le respondió el juez molesto. "Ahora puede expresar su desacuerdo, pero inicialmente estaba encantado", criticó a continuación al ver que Pina trataba de justificarse. "Simplemente quiero poner en solfa que el Ministerio Fiscal ha utilizado dos turnos para analizar un mismo bloque, que era el de la rebelión. Nosotros entendíamos que el reparto se basaría en bloques de tipos delictivos", insistió el letrado.

Llegados a ese punto, Marchena le recordó que era el abogado que representa a más acusados y, por tanto, el que más tiempo va a tener, pero Pina no dio su brazo a torcer. "La distribución del tiempo se ha hecho como se hizo. Usted va a tener tres horas, los que defienden a dos van a tener dos y los que defienden a uno van a tener una. En cualquier caso, lo que sí le puedo prometer es cierta flexibilidad y generosidad en el tiempo", dijo entonces el juez en un intento de poner fin a la polémica. Mientras tanto, el resto de magistrados le iban advirtiendo entre susurros de distintos argumentos para desechar la protesta, avisos que el propio Marchena terminó por exponer a las partes: "Como me apuntan otros miembros de la sala, es cierto que hay acusados que están por un solo delito de malversación o desobediencia, por lo que se puede perfectamente concebir que el tiempo no empleado por uno se acumule al de otro".

Pero esta solución tampoco dejó satisfechas a las defensas, por lo que la abogada de Carme Forcadell, Olga Arderiu, fue la siguiente en protestar: "Es que yo creo que entendimos en la reunión informal que podíamos utilizar un plazo de entre una y dos horas", expuso. Marchena le explicó que esto no era correcto, que el tiempo iba de una a tres horas por el número de acusados al que representa cada uno de ellos, pero la letrada siguió adelante con su queja. "Todos ustedes son conscientes de que hay líneas estratégicas de defensa que son absolutamente coincidentes", argumentó entonces Marchena. Y a la vista de que los abogados no cedían, lanzó la frase final: "Saben por la experiencia de algunos de ustedes en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que ahí estarían peleando por 20 minutos. Lo saben. Y en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, por 30. Aquí estamos hablando de letrados que van a hablar tres horas". No hubo más protestas.

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