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Los problemas familiares de Txeroki: beca denegada a su hijo y accidente de tráfico
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EL EXJEFE ETARRA HA SIDO PADRE EN PRISIÓN

Los problemas familiares de Txeroki: beca denegada a su hijo y accidente de tráfico

Su pareja, Nahia, es hermana de otro exetarra. Su hijo, Haitz, acaba de cumplir dos años. El Gobierno vasco le ha denegado una beca comedor porque sus padres superan los ingresos permitidos

Foto: Txeroki, en una foto de archivo de 2015, en un juicio de la Audiencia Nacional. (EFE)
Txeroki, en una foto de archivo de 2015, en un juicio de la Audiencia Nacional. (EFE)

El último gran jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', ha sido padre en prisión. La madre, de nombre Nahia, es hermana de un exmiembro de ETA que estuvo en prisión por pertenecer a un comando de la banda terrorista. El pequeño, Haitz, acaba de cumplir los dos años. El exjefe etarra, en prisión desde noviembre de 2008, quiere aprovechar sus circunstancias familiares, desconocidas hasta la fecha, para intentar un acercamiento a cárceles francesas más próximas al País Vasco. Ahora está en Arles, a unos 700 kilómetros de la frontera con España.

Según ha podido saber El Confidencial, Txeroki quiere utilizar la misma estrategia que el que fuera su lugarteniente y sucesor al frente del aparato militar de la banda, Mikel Carrera Sarobe, alias 'Ata'. El Tribunal Administrativo de París decidió el pasado mes de noviembre que Ata fuera trasladado a otra prisión francesa más próxima al País Vasco para que el terrorista pueda ver con más facilidad a su madre, de 68 años, y a sus dos hijas, de tres y ocho, que solo pueden visitarle a costa de esfuerzos físicos, económicos y, en el caso de las niñas, "esfuerzos psicológicos importantes", según reza la resolución judicial. Una decisión que ha enfadado al colectivo de víctimas.

Foto: El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. (EFE)

Txeroki es el único preso de ETA en la prisión de Arles, situada a 760 kilómetros de Bilbao y a 670 KM de Andoáin, donde residen sus familiares. Su pareja y su hijo tienen que realizar grandes trayectos para visitarle cada vez que la legislación penitenciaria francesa les concede vis a vis familiares. En uno de esos viajes, ocurrido el pasado 1 de enero, Nahia y Haitz (que entonces tenía 23 meses) tuvieron un accidente de tráfico nada más salir del centro penitenciario. El coche en el que viajaban fue embestido por otro coche que circulaba detrás. El conductor se negó a llamar a la Policía, como requería la pareja de Txeroki, y huyó del lugar sin rellenar el parte de incidencias.

La asociación de familiares de presos etarras Etxerat lleva años denunciando que la política de dispersión que han practicado España y Francia obliga a las familias y a los amigos de los reclusos de la banda terroristas a prolongados viajes que suelen conllevar accidentes (15 heridos en 2018). Txeroki no lo va a tener fácil en sus pretensiones. La dispersión acaba de ser avalada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, que esta misma semana ha rechazado el recurso presentado por otro preso etarra que estaba en una cárcel extremeña, al entender que la política de dispersión está justificada, amparada por la ley, y no vulneró sus derechos fundamentales.

placeholder A la derecha, Rubén G. G., el hermano de la pareja de Txeroki.
A la derecha, Rubén G. G., el hermano de la pareja de Txeroki.

No acaban aquí los problemas familiares para el exjefe etarra. Según ha podido saber El Confidencial, el Gobierno vasco denegó este curso una beca solicitada por su pareja para su hijo. Una beca guardería que el Departamento de Educación rechazó porque la familia del solicitante "superó los límites de renta protegibles según los datos aportados por la hacienda foral". Para familias de tres miembros, las rentas computables no deben superar los 17.600 euros. La pareja de Txeroki (tuvieron el hijo en prisión) es hermana de otro miembro de ETA, Rubén G.G., que fue detenido en junio de 2013 acusado de ser integrante del 'comando Izarbeltz' de la banda, al que se le imputaron cuatro atentado sin víctimas. Solo estuvo 10 meses en prisión y salió en libertad en abril de 2014.

Txeroki, por su parte, tiene por delante largas condenas. En Francia y en España. En el país galo, acumula cuatro de 20, nueve, ocho y seis años. Las cuatro sentencias superan el límite de 30 años de cumplimiento efectivo que establece la legislación francesa. Está recluido desde el año 2008. Cuando las cumpla en Francia, podrá empezar a cumplir las que tiene pendientes en España. De momento, una condena de 377 años por los atentados que cometió cuando lideraba el 'comando K-Olaia' y otra de 18 años por intentar asesinar con un paquete bomba a una periodista. La Audiencia Nacional también espera juzgarle como autor intelectual del atentado contra la terminal 4 de Barajas, perpetrado en 2006. Francia debe entregarlo para este proceso.

Foto: Imagen de Josu Ternera, justo antes de la detención. (EC)

En la última condena, la de 18 años, Txeroki intentó sin éxito que el tribunal no lo condenara a un alejamiento de 50 kilómetros de su víctima porque "el País Vasco es pequeño" y eso le impediría vivir en Bilbao, donde reside su familia. La sentencia señala que en los cinco años siguientes a su excarcelación el exjefe etarra no podrá vivir en Lejona (Vizcaya), donde reside la víctima, o acercarse a 50 kilómetros de su lugar de residencia. La familia de Txeroki es del barrio bilbaíno de Santutxu.

El último gran jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', ha sido padre en prisión. La madre, de nombre Nahia, es hermana de un exmiembro de ETA que estuvo en prisión por pertenecer a un comando de la banda terrorista. El pequeño, Haitz, acaba de cumplir los dos años. El exjefe etarra, en prisión desde noviembre de 2008, quiere aprovechar sus circunstancias familiares, desconocidas hasta la fecha, para intentar un acercamiento a cárceles francesas más próximas al País Vasco. Ahora está en Arles, a unos 700 kilómetros de la frontera con España.

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