EN PLENAS MANIOBRAS DEL PROYECTO PIT

El juez descubre en la agenda de Villarejo una comida con la ministra Delgado en 2017

Asuntos Internos desvela en un informe incorporado al sumario que Villarejo anotó: "Confirmada comida mañana. Vendrá por su parte BG [Baltasar Garzón] y Lola [Dolores Delgado]"

Foto: Fotografía de archivo de la ministra Dolores Delgado y Baltasar Garzón, en Granada. (EFE)
Fotografía de archivo de la ministra Dolores Delgado y Baltasar Garzón, en Granada. (EFE)

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional descubrió en la agenda personal del comisario Villarejo anotaciones sobre una comida que este habría mantenido en 2017 con la actual ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, y el exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en pleno proyecto PIT, la operación que diseñó el presunto cerebro del caso Tándem para evitar la extradición a Guatemala del naviero Ángel Pérez-Maura y tumbar una investigación abierta en ese país contra su empresa.

Según el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Manuel García Castellón, Villarejo cobró a la familia Pérez-Maura más de siete millones de euros por sus supuestas gestiones para allanar sus problemas con la Justicia. Los investigadores sospechan que, entre esas maniobras, se encontrarían varias reuniones con Garzón para que este utilizara su influencia en Sudamérica y en parte de la judicatura española con el objetivo de desactivar la entrega del naviero y lograr el archivo de todos los procedimientos que le afectaban.

Las anotaciones y grabaciones intervenidas al comisario, analizadas por la Policía Nacional e incorporadas por el juez al sumario de la pieza sobre el proyecto PIT, también se refieren a Delgado, muy cercana a Garzón y que, en aquella época, era fiscal de la Audiencia Nacional, el organismo que debía decidir sobre la extradición de Pérez-Maura a Guatemala. Los investigadores no solo han localizado audios en los que el comisario se jacta de tener ascendencia sobre la ministra y Garzón, sino también otros indicios de contactos entre los tres que los vinculan igualmente con el proyecto PIT.

En concreto, los investigadores han incluido en un informe de 33 páginas fechado el pasado 22 de febrero, al que ha tenido acceso El Confidencial, un apunte efectuado por Villarejo el 3 de julio de 2017 —en plena ofensiva judicial contra el empresario— en que el policía anotó que al día siguiente iba a reunirse con la ministra y el exjuez: “Confirmada comida mañana. Vendrá por su parte BG [Baltasar Garzón] y Lola [Dolores Delgado]”. Junto a esas frases escribió la palabra 'Salas', uno de los nombres en clave que utilizaba para referirse al comisario Carlos Salamanca, investigado también en Tándem.

El comisario dejó pruebas en la misma agenda de que la comida efectivamente se produjo. El día en que el supuestamente se celebró, el 4 de julio de 2017, Villarejo escribió en su dietario algunos de los asuntos que habría comentado en el almuerzo con Garzón [BG] y Delgado [Lola]. La Policía también ha incorporado este extracto en su informe y lo califica de "indicio".

Comida con "BG, Lola y Andreu"

Unos meses antes, el 23 de mayo de 2017, Villarejo apuntó otra comida, también junto a la indicación 'Salas': "Comida mañana con BG, Lola y Andreu. Contacto con Salas - Disco". Hay aún más notas. Días después de ese supuesto almuerzo, Villarejo anota "Comida 14,30 en Marconi. Al final anulada. Quedamos directamente donde BG". El 13 de septiembre, un nuevo apunte señala: "Balta, comida interesante". En junio, una nota más: "BG. Dar toque mañana". "Comida lunes con Balta. En su defecto, con Ori y Charli", dice otro apunte.

Esta no sería la primera comida de Villarejo con la ministra. Una grabación del comisario ya demostró que este se sentó a la mesa con Delgado en 2009 junto a otros mandos de la Policía. En aquella cita, celebrada en el restaurante Rianxo de Madrid, también participó Baltasar Garzón. Hasta la aparición del audio, la ministra optó por negar tajantemente haber conocido siquiera al presunto cabecilla de la trama que instruye la Audiencia Nacional desde noviembre de 2017. La supuesta nueva comida desvelada ahora se habría producido solo cuatro meses antes de que estallara Tándem.

La Policía también halló en las cintas y agendas de Villarejo abundantes datos sobre su relación con Garzón y el presunto papel que este habría jugado en el proyecto PIT. "El Mago está haciendo las cosas con los tiempos que le marcamos”, aseguró el comisario en una de las conversaciones que mantuvo con los Pérez-Maura y que él mismo inmortalizó con una grabadora. Según asegura el comisario a sus clientes, Garzón llegó a mantener una reunión en Madrid con uno de los hombres clave en la extradición, el colombiano Iván Velásquez, y facilitó también que contactara con fiscales de la Audiencia Nacional, entre ellos la ahora ministra Dolores Delgado.

En el sumario, al que ha tenido acceso El Confidencial, el comisario jubilado expone a los Pérez-Maura sus supuestos avances en la labor millonaria que le habían encomendado. Hace alarde de la presunta intervención de Baltasar Garzón, a quien se refieren con el sobrenombre de 'el Mago'. Para su supuesta contratación, Villarejo exigió a sus clientes un pago de 1,2 millones de euros. Los empresarios afectados aseguraron en declaraciones en la Audiencia Nacional, tras ser detenidos, que fueron víctimas de un engaño.

"Balta. Llamó él"

Entre las anotaciones, destaca una sobre un encuentro celebrado el 6 de febrero de 2017 en el domicilio del exjuez. El comisario anotó en su agenda "Balta. Vernos 18,30. Llamó él", junto a la dirección del antiguo titular del Juzgado Central de Instrucción 5. La policía destaca que la cita se produjo y que está grabada, aunque "no se puede conocer si el objeto de la entrevista pudiese guardar relación con el desarrollo de la PIT".

Según la versión que el policía ofreció en estos dos encuentros, Garzón propició que el jefe de la Cicig, organismo anticorrupción responsable de la causa en Guatemala, mantuviera una cita con el actual fiscal jefe de la Audiencia Nacional y la entonces fiscal Delgado. "El Mago lo que hizo es decir: 'Oye, yo te ayudo, te llevo a la persona y tal y cual, tuvieron una reunión con el fiscal jefe actual, Jesús Alonso, y con la segunda de a bordo, María Dolores (Lola) que es la que lleva el tema de antiterrorismo y también la que lleva todo el tema de extradición, extradiciones y etc... La suerte es que se quedó muy tranquilo", dice a sus clientes, según refleja el informe incorporado en el sumario. En la conversación, el comisario también alardea de conocer al anterior responsable de la Fiscalía, Javier Zaragoza. Califica a Jesús Alonso, del que es capaz de recordar el nombre, como "el nuevo" y dice que con el anterior mantenía "buenas relaciones".

Consultado por este diario, Zaragoza niega relación alguna con el comisario. "Ni buena, ni mala ni regular", indica. Fuentes de la Audiencia Nacional indican también que ese presunto encuentro con la ministra y Alonso no se produjo en esos términos. La policía rastreó durante semanas las cámaras de vigilancia de la sede judicial en busca de indicios de la presencia de Velásquez y no logró localizar prueba alguna.

Villarejo también indica en los audios de los encuentros que su socio, Rafael Redondo, llegó a encontrarse con el cargo del organismo guatemalteco y que, tras verle, obtuvo una cita con una de las responsables de la investigación contra Ángel Pérez-Maura, la fiscal colombiana Adriana Camargo.

"Unas muy buenas relaciones"

Es evidente que ese millón de euros desembolsado para embarcar a Garzón en el proyecto preocupaba a los Pérez-Maura. Ángel pregunta directamente: "Vamos a ver, qué cojones pasa con el Mago", y el comisario trata de tranquilizarle. Asegura que el exjuez se está moviendo con Velásquez, el principal culpable de la desgracia de los Pérez-Maura, el máximo responsable del organismo que impulsó la causa por corrupción contra el empresario español. Así, indica que el Mago "mantiene unas muy buenas relaciones con el colombiano". "Él lo está haciendo poco a poco", dice.

"Estos días nos está costando mucho contactar con él porque está en otras historias, pero él dice, me ha dicho, que estos días me confirman que va a venir el colombiano", explica Villarejo, en referencia a una visita a España que efectuó Velásquez en 2017. Asegura que el Mago, antes de ese viaje, ya comenzó a "adelantar" al alto cargo de la Cicig algunas cosas. En la reunión, atribuye al exjuez el mérito de este desplazamiento. "No se pega un viaje a España con lo que le compromete venir a España si no le dice el otro: 'Tranquilo, de puta madre, garantía total". Le indica también a Ángel Pérez-Maura que "la prueba del nueve" de esa influencia es precisamente esa visita.

Villarejo desarrolla su 'proyecto' para esta estancia de Velásquez en España que, según defiende, ha tratado con Garzón. Indica que darán a Velásquez "un tratamiento de 'first class". "Le he dicho... pero ¿a este chico qué le gusta? ¿Las chicas, los chicos?", dice. Agrega que, a su llegada, "primero el Mago se entrevistará con él". "Ojalá que le diga que quiere verte", agrega para tratar a continuación de quitarle las esperanzas: "Pero vamos, si dice que no quiere ver a nadie, y que viene aquí nada más que para estar con el Mago y hace no sé qué...".

En uno de los encuentro, reflejado también por la unidad de Asuntos Internos, uno de los principales colaboradores de Villarejo en la trama de la extradición, Adrián de la Joya, se refiere de nuevo al Mago y se pregunta si pueden emplearle en otro asunto, en este caso relacionado con Ecuador. Callan ambos cuando llegan los Pérez-Maura a la cita. Tras abordar otros asuntos, se refieren al que —queda claro— es su principal objeto de interés: de nuevo Velásquez. "Es un hijo de puta, pero no porque sea rojo y malo y tal, sino porque es un tipo realmente chungo", dice de él Villarejo.

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