EXPOLIO DE LA PETROLERA ESTATAL DE VENEZUELA

Raúl Morodo, el amigo de Zapatero, Chávez y Bono que blanqueó millones de Venezuela

El exembajador español en Venezuela se define como "partisano en la lucha por las libertades". Según una investigación judicial, habría blanqueado 4,5 millones de la petrolera PDVSA

Foto: Raúl Morodo acude a la Audiencia Nacional a declarar por posible blanqueo de capitales de PDVSA. (EFE)
Raúl Morodo acude a la Audiencia Nacional a declarar por posible blanqueo de capitales de PDVSA. (EFE)

Raúl Morodo (Ferrol, 1935) ha cultivado una vida rica e intensa en torno a cuatro ejes: el Derecho, la Academia, la política y la diplomacia. Su amplio patrimonio intelectual y vital le llevó a escribir una primera obra autobiográfica ('Atando cabos: memorias de un conspirador moderado', 2001) que comienza con una cita extraída de 'Escuela de mandarines', de Miguel Espinosa: "Todos los hechos son hijos de la corrupción; fuera de ellos reside lo irreal. De la inocencia surge inocencia; de la corrupción, necesidad. El embozo de la corrupción se llama retórica. Sabedlo para siempre: la corrupción es irremediable. Aprended a corromper y poseeréis la Tierra".

Morodo es conocedor filosófica y teóricamente de la corrupción innata al ser humano. Pero parece que también dominaría la parte práctica de esa lacra. El miércoles pasado declaró ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, tras una querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción. Se acusa a Morodo de blanquear 4,5 millones de euros originados en el ingente expolio que ha padecido en los últimos años la empresa estatal petrolera PDVSA. Su hijo Alejo, su nuera y un matrimonio de venezolanos afincados en nuestro país fueron detenidos el 20 de mayo por la misma causa. Quedaron en libertad el miércoles bajo medidas cautelares de comparecencia ante el juzgado y prohibición de salir del país. Morodo, debido a su avanzada edad, no durmió en una celda.

Morodo fue embajador de España en Venezuela entre 2004 y 2007 durante el Gobierno de Hugo Chávez. José Luis Rodríguez Zapatero lo nombró a instancias de su ministro de Defensa, José Bono. No pertenece a la Carrera Diplomática, de modo que fue embajador político designado 'ad hoc'. Antes había servido igualmente como embajador en Portugal (1995-1999) y ante la Unesco en París (1983-1985), en ambas ocasiones nombrado por Ejecutivos liderados por Felipe González.

Raúl Morodo (i) en la presentación del libro póstumo de Santiago Carrillo 'Mi testamento político'. (EFE)
Raúl Morodo (i) en la presentación del libro póstumo de Santiago Carrillo 'Mi testamento político'. (EFE)

La labor mediadora que ha llevado a cabo Zapatero en Venezuela en los últimos años entre el Ejecutivo de Nicolás Maduro y parte de la oposición habría estado bendecida y respaldada por Raúl Morodo, según cuentan a este medio fuentes del chavismo. El exembajador español en Caracas hizo grandes amistades con figuras prominentes del chavismo y con el propio Hugo Chávez durante su misión diplomática en Venezuela. Tan cercana era su relación con el presidente venezolano que Zapatero le solicitó que mediara para disminuir la tensión diplomática creada tras el "¿Por qué no te callas?" que le espetó el rey Juan Carlos a Chávez en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado de Santiago de Chile en noviembre de 2007. La gestión de Morodo dio como resultado una visita de Chávez al rey en Mallorca en verano de 2008 que puso fin a la crisis.

En su autobiografía se define como "conspirador antifranquista moderado". Desde que estudiara su licenciatura de Derecho en Salamanca en la segunda mitad de los años cincuenta, ese jurista inició una oposición activa contra el franquismo de la mano, principalmente, de Enrique Tierno Galván. Siempre fue un opositor activo desde una posición moderada como miembro de la burguesía urbana ilustrada. Estuvo en la cárcel de Carabanchel apenas unos meses en 1957 por "atentar contra la seguridad del Estado". Junto a Tierno Galván, Morodo lideró el Partido Socialista Popular (1968-1977).

La gestión de Morodo dio como resultado una visita de Chávez al rey en Mallorca en verano de 2008 que puso fin a la crisis

Precisamente, en ese periodo de activismo antifranquista, el exembajador en Venezuela se granjeó amistades como las de José Bono. Morodo constituyó en 1971 un despacho de abogados donde colaborarían letrados socialistas que luego devinieron ilustres políticos, como el propio Bono o Ventura Pérez Mariño, quien se desempeñara como diputado del PSOE, alcalde de Vigo y magistrado de la Audiencia Nacional.

Un "conspirador antifranquista" metido en líos

En las memorias de Raúl Morodo se puede leer lo siguiente: "Me considero un partisano en la lucha por las libertades —un partisano progresista— y, como jurista, un defensor del Estado democrático de Derecho". Su lucha antifranquista y su cercanía a los círculos políticos y académicos progresistas le darían suficientes prebendas como para autocondecorarse con esos galones democráticos. Sin embargo, surge una mácula en su brillante currículo cuando cesa al frente de la legación diplomática en Caracas.

Entonces, su hijo Alejo comenzó a viajar a Venezuela de forma recurrente a partir de finales de 2007. De acuerdo con las pesquisas de los investigadores, desde entonces y hasta al menos 2013, la familia Morodo y sus cómplices habrían montado una estructura 'offshore' para cobrar honorarios a través de cuentas en Suiza a cambio de servicios ficticios de asesoría para PDVSA. Una gran parte de los 4,5 millones de euros cobrados de caudales públicos venezolanos habría sido blanqueada posteriormente en España mediante adquisiciones inmobiliarias. La Audiencia Nacional investiga a Raúl Morodo y a los otros cuatro imputados por corrupción en transacciones comerciales internacionales, falsedad documental y delito fiscal.

Foto de archivo de Raúl Morodo. (EFE)
Foto de archivo de Raúl Morodo. (EFE)

Alejo Morodo, quien cursó su primaria y secundaria en el Colegio Estudio —el centro escolar por excelencia al que la burguesía progresista urbana afincada en Madrid enviaba a sus hijos—, habría urdido junto a su padre el entramado empresarial internacional para malversar el dinero público del Estado venezolano y traerlo a Europa. Para ello, también contó con la complicidad de su esposa portuguesa, Catarina Loureiro, su amigo venezolano Carlos Prada y la mujer de este. El teléfono móvil de Alejo Morodo está inactivo estos días. Su buzón de llamadas está lleno y no responde a los mensajes, por lo que este diario no ha podido contactar con él para recoger su versión de los hechos investigados. De acuerdo con lo que manifestó a 'El Español' en 2016, el motivo de esos pagos tenía que ver con ayudar a PDVSA a "implantarse en Europa".

Según la Fiscalía Anticorrupción, los Morodo habrían colaborado con el régimen cleptocrático que ha saqueado los recursos del país caribeño

Las sucesivas facturas pagadas por PDVSA fueron canalizadas a través de la sociedad panameña Furnival Barristers Corporation, creada en abril de 2008 con "hombres de paja" y mediante acciones al portador, una forma para ocultar a los últimos beneficiarios de las compañías en los paraísos fiscales. Hasta octubre de 2016, no apareció en el Registro Público de Panamá el nombre de Alejo Morodo Cañeque como presidente de la sociedad ni las acciones pasaron a ser nominativas en lugar de permanecer anonimizadas al portador. En esa fecha, la Fiscalía Anticorrupción ya había iniciado las pesquisas.

Documento de la sociedad panameña donde aparece por primera vez Alejo Morodo en octubre de 2016
Documento de la sociedad panameña donde aparece por primera vez Alejo Morodo en octubre de 2016

Aequitas Abogados y Consultores Asociados SL, de la que es administrador único Alejo Morodo, también expidió facturas de entre 80.000 y 160.000 euros mensuales a PDVSA. Según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil, en 2013 Aequitas Abogados tuvo un beneficio neto de 609.480 euros; en 2012, solo ganó 191.000. Los pagos librados a los Morodo llevaban la firma autorizada de Rafael Ramírez, ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería y presidente de la estatal petrolera PDVSA entre 2004 y 2013. Ramírez, el hombre más poderoso de la economía chavista en ese periodo, está involucrado ('Official B') por un tribunal de Houston de haber colaborado en sustraer unos 11.000 millones de dólares de la estatal petrolera venezolana. Un agente de Inteligencia consultado por El Confidencial eleva la cifra hasta los 12.000 millones. Ahora vive en Italia protegido por sus servicios policiales.

El esquema diseñado de malversación de PDVSA, empresa que ha aportado el 95% de los ingresos de divisas de Venezuela en lo que llevamos de siglo XXI, fue cifrado en 2018 en 20.000 millones de dólares anuales. La estimación la realizó un experto estadounidense del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos para una investigación que sirvió en julio pasado a un tribunal de Florida para acusar a varios próceres del chavismo. Siempre según la Fiscalía Anticorrupción y la Audiencia Nacional, los Morodo y sus cómplices habrían colaborado con el régimen cleptocrático que ha saqueado los recursos públicos del país caribeño.

Línea directa con Hugo Chávez

Raúl Morodo llegó a ser embajador político en Caracas con la venia de Rodríguez Zapatero y José Bono. Ambos sabían que un socialista del siglo XX podía congeniar con el fundador del "socialismo del siglo XXI", Hugo Chávez. Además, Morodo conocía el país por su continuas visitas anteriores y era buen amigo de dos expresidentes venezolanos, Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez.

Chávez: "Es un excelente amigo, es un hombre socialista Raúl Morodo, escritor, intelectual, buen amigo"

Durante el periodo de su misión diplomática (2004-2007), PDVSA era la gallina de los huevos de oro de toda América Latina: producía tres millones de barriles de crudo diarios y los ingresos de divisas excedían la capacidad de gestión de los recursos del Ejecutivo de Chávez. Una parte importante de sus altos funcionarios y militares eligieron bancos estadounidenses, portugueses, andorranos, españoles y suizos para gestionar esos excedentes enriqueciéndose personalmente. Según la investigación judicial en marcha, el jurista español vio también una ventana de oportunidad en la coyuntura favorable de la economía venezolana.

Tanto llegó a congeniar Morodo con Chávez que el presidente venezolano lo veía asiduamente y lo citaba a menudo en sus discursos. En su programa 'Aló Presidente' del 12 de abril de 2007, Chávez decía de Morodo: "Hace poco tuve una interesante reunión con el embajador del Reino de España en Venezuela, es un excelente amigo, es un hombre socialista Raúl Morodo, escritor, intelectual, buen amigo y el exministro de Defensa del Gobierno de España, don Pepe Bono nos visitaba y vino también y vino también don Mário Soares, expresidente de Portugal, tuvimos una conversación maravillosa". Morodo era muy amigo del político socialista portugués, a quien frecuentó desde los años sesenta.

El expresidente de Castilla-La Mancha, José Bono. (EFE)
El expresidente de Castilla-La Mancha, José Bono. (EFE)

En otro discurso, con motivo de la inauguración de un tramo del metro de Caracas en octubre de 2006, con su habitual prosopopeya, Chávez se refirió al embajador español con estas palabras: "Acompañamos espiritualmente al embajador Raúl Morodo en el Panteón Nacional, gracias embajador por su ofrenda floral ante el sarcófago que guarda los restos de Bolívar en el Día de la Hispanidad. Queremos la hispanidad, queremos a España, la de García Lorca, la de Zapatero, la de Morodo, la España, nuestra madre España".

El prestigioso periodista venezolano, Nelson Bocaranda, ha escrito varias veces sobre esa relación de cercanía entre Chávez y Morodo. Cuenta Bocaranda que Morodo era el único diplomático, junto al embajador cubano, que tenía línea telefónica directa con el comandante en jefe. También ha narrado el periodista cómo un día Chávez, sin previo aviso, convocó a Morodo al palacio presidencial de Miraflores. Allí acudió de inmediato el político español.

Alejo Morodo (izda) y Catarina Loureiro (dcha) en la Embajada de Colombia en julio de 2018.(Embajada de Colombia en España)
Alejo Morodo (izda) y Catarina Loureiro (dcha) en la Embajada de Colombia en julio de 2018.(Embajada de Colombia en España)

Lo que sucedió a continuación fue una sorpresa para el embajador y ofrece pistas al lector sobre cómo se fueron labrando 'a posteriori' los vínculos entre los Morodo y la estatal petrolera que están siendo hoy investigadas. Escribe Bocaranda: "El caudillo lo invitó a viajar con él en su avión presidencial para 'un viajecito de ida y vuelta de unas dos horas al interior del país'. Cuando aterrizó la aeronave estaban en La Habana. Chávez le presentó a los hermanos Castro y el viaje duró hasta el otro día. Morodo no tenía más ropa con él y así terminó el viaje de unas 30 horas. Tal fue la relación, que de allí vino la presentación del hijo a Rafael Ramírez, presidente de PDVSA, antes de que terminara su cargo en Venezuela en 2007. Ramírez fue en ese mismo viaje a Cuba".

Santiago Pedraz tiene entre sus manos la memoria de la reputación o el desprestigio de una figura importante del antifranquismo y de la Transición. Por su lado, su hijo Alejo, quien en época juvenil escuchaba música de bandas de rock vasco radical y hoy estudia con pasión 'La divina comedia', podría haber sido víctima de la devoción por el chavismo (a menudo cleptócrata) de su padre.

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