La Fiscalía recurrió su puesta en libertad

A prisión el colaborador del yihadista de Sevilla: tomó fotos de objetivos militares

Aunque la Audiencia Nacional lo dejó en libertad, la Fiscalía recurrió y ha logrado revertir la decisión

Foto: Agentes de la Policía Nacional durante el registro de la casa donde residía el presunto yihadista que tenía previsto atentar en Semana Santa. (EFE)
Agentes de la Policía Nacional durante el registro de la casa donde residía el presunto yihadista que tenía previsto atentar en Semana Santa. (EFE)

El colaborador del presunto yihadista que planeaba atentar en la Semana Santa sevillana volvió a ser detenido este jueves y enviado a prisión. El juez central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional le dejó en libertad a finales de abril tras tomarle declaración, pero esta situación se ha revertido. La Sala de lo Penal ha tumbado la decisión del instructor y atendido un recurso presentado por la Fiscalía. Fuentes cercanas a la investigación indican a El Confidencial que, mientras permaneció libre, la Policía Nacional siguió sus pasos por su elevado grado de peligrosidad. Sorprendieron al investigado tomando fotografías de edificios militares y de otras zonas de Sevilla en las que el 1 de junio se celebrará el Día de las Fuerzas Armadas, así como de la Plaza de España y de la estación de Santa Justa. Las fuentes consultadas sostienen además que ha quedado acreditado que mantiene contactos directos con el Estado Islámico.

La Policía Nacional detuvo al joven tras escuchar la declaración de Zouhair el Bouhdidi, el presunto yihadista del ISIS que, como adelantó El Confidencial, pretendía provocar una masacre en Sevilla inmolándose en plena Semana Santa. Tras el arresto de Bouhdidi en Marruecos, los servicios de la lucha antiterrorista investigaron entonces su círculo más cercano en busca de colaboradores, lo que les llevó hasta S.E.T.M, estudiante de la Universidad de Sevilla y también de origen marroquí. Fuentes cercanas a las pesquisas explicaron entonces a este diario que ambos se habrían conocido en la capital andaluza, pues Boudidi estudiaba Filología en la misma universidad y es pariente del imán de la mezquita ubicada en el barrio de Su Emincencia, donde vivía la familia.

De todos modos, tras su arresto en una barriada de la capital andaluza a finales de abril, el joven S.E.T.M. pasó a disposición del Juzgado central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional y el juez decretó el 22 de abril su puesta en libertad con medidas cautelares: retirada de pasaporte, prohibición de salir de España y obligación de comparecer en un juzgado semanalmente. El magistrado ignoró así a la Fiscalía, que solicitaba su ingreso en prisión e incluso recurrió ante la Sala de lo Penal para lograrlo. Un mes después, tanto la postura del Ministerio Público como las sospechosas prácticas del joven han llevado a la Audiencia Nacional a revertir su decisión: S.E.T.M volvió a ser detenido este jueves y acto seguido se decretó su ingreso en prisión provisional.

El cerebro del atentado

El propio Zouhair el Bouhdidi admitió a los agentes al poco de su arresto que pretendía atacar la Semana Santa de Sevilla con un atentado suicida: su intención era inmolarse con explosivos en medio de la multitud que sale en Semana Santa por Sevilla para contemplar sus famosas procesiones. Él mismo explicó que se radicalizó a base de consumir información yihadista del Estado Islámico, apuntando además a que se había puesto en contacto con las redes de este grupo terrorista para perfilar los detalles del atentado. Su detención coincidió además con una campaña del Estado Islámico en la que grupos de Telegram frecuentados por simpatizantes del ISIS distribuyeron precisamente un vídeo de 1.17 minutos en el que se anunciaban ataques contra la Semana Santa de España. "Pronto cumpliremos", terminaban las imágenes, en perfecto castellano.

El Bouhdidi fue finalmente detenido por las autoridades de Rabat poco después de llegar a Marruecos el 9 de abril. Aún quedan aspectos por aclarar entorno a este viaje, pero los investigadores sospechan que lo hizo para despedirse de los familiares que tiene ahí antes de llevar a cabo el atentado. La hipótesis parte de que otros yihadistas hicieron lo propio antes de sus ataques: el propio imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, cerebro de los atentados de Barcelona de agosto de 2017, se trasladó también al reino alauita solo unos días para decirles adiós a sus hijos, al igual que otro de los implicados, Driss Oukabir, que facilitó su documentación para alquilar las furgonetas usadas en los atentados. Tras su arresto en Rabat y posterior declaración, Bouhdidi ingresó en una cárcel marroquí el 20 de abril.

Aunque fuentes cercanas a las pesquisas aseguraron a El Confidencial que el presunto yihadista habría facilitado a la policía marroquí los nombres de al menos cuatro conocidos que también residen en la capital hispalense, por el momento no ha trascendido nunca detención más allá de S.E.T.M. De igual manera, sigue sin aclararse su posible papel en la planificación del atentado, pues la causa está declarada secreta. Pese a ello, la Sala de lo Penal considera al sospechoso lo suficientemente peligroso como para que se encuentre en prisión provisional: aunque se sigue investigando hasta qué punto estaba relacionado con el atentado que su amigo pretendía llevar a cabo en Sevilla, el hecho de que se haya dedicado a fotografiar todo tipo de infraestructuras clave de Sevilla en el último mes ha hecho saltar las alarmas.

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