LE REGALARON LA INSCRIPCIÓN Y EL COCHE

El cargo del Govern que regaba con dinero público un 'rally' y corría con coche gratis

El ex secretario general de Deportes de la Generalitat Iván Tibau concedió subvenciones públicas al Rally Costa Brava durante los años en los que él mismo disputó la prueba sin pagar nada

Foto: Iván Tibau, en un montaje de El Confidencial.
Iván Tibau, en un montaje de El Confidencial.

La Policía Nacional está investigando el destino de decenas de subvenciones públicas concedidas por la Dirección General de Deportes de la Generalitat de Cataluña durante los gobiernos de Artur Mas y Carles Puigdemont ante la acumulación de indicios de que habrían sido concedidas de forma irregular para favorecer a entidades independentistas y, también, en beneficio propio de los máximos responsables de ese organismo. Según fuentes próximas al caso, los expertos en delitos económicos de la Policía analizan desde hace meses decenas de expedientes de ayudas tramitadas por el departamento responsable de impulsar el deporte catalán, una de las pocas instituciones de la Generalitat que hasta ahora no se habían visto envueltas en un caso de corrupción.

Entre las subvenciones bajo sospecha, se encuentran las ayudas concedidas por la Dirección General de Deportes a la asociación Club Rally Classic, organizadora del Rally Costa Brava Històric, una cita destacada en el calendario nacional de 'rallies' que se disputa con coches clásicos y que se celebra una vez al año en el litoral catalán. El ex secretario general de Deportes Iván Tibau, un exjugador de hockey patines que dio el salto a la política de la mano de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), habría concedido subvenciones a los organizadores de la prueba a la vez que él mismo participaba en ella.

Tibau nunca tuvo que pagar los gastos de inscripción ni tampoco desembolsar dinero para conseguir el coche de carreras histórico imprescindible para poder competir. Durante el tiempo en que fue secretario general de Deportes, entre 2011 y 2016, participó en el Rally Costa Brava Històric con un vehículo facilitado por la propia organización, entre ellos, un exclusivo Porsche Carrera. Tibau solo tuvo que pagar la gasolina.

Parte de las subvenciones públicas que llegaron al Club Rally Classic durante esos años habrían salido directamente de Deportes, una cartera encuadrada desde 2010 en el departamento de Presidencia de la Generalitat. En esa época, el secretario general de Presidencia era la mano derecha de Mas, Germà Gordó, imputado en la trama de financiación ilegal del 3% del actual PDeCAT.

En concreto, los fondos para el 'rally' y otras asociaciones de carácter deportivo habrían salido de una opaca bolsa de subvenciones usada de forma recurrente por los gobiernos de Mas y Puigdemont para repartir ayudas de forma casi discrecional a todo tipo de entidades por el supuesto “impacto” positivo de su actividad en el “territorio” catalán. Un sistema idéntico al que ha utilizado tradicionalmente la Generalitat para regar con ayudas públicas a medios de comunicación afines.

Tibau (d) posa con Puigdemont en la presentación del Rally Costa Brava de coches históricos de 2015.
Tibau (d) posa con Puigdemont en la presentación del Rally Costa Brava de coches históricos de 2015.

La Dirección General de Deportes no sería el único foco de las presuntas corruptelas, según fuentes próximas a las pesquisas. Tibau también habría recurrido a otros entes que dependían de su departamento para inyectar aún más fondos públicos en la asociación que organizaba la carrera que él mismo disputaba. Uno de esos entes fue el Canal Olímpic de Catalunya (Equacat SA), el organismo de la Generalitat que gestiona la infraestructura construida en 1990 en Castelldefels con dinero aportado mayoritariamente por el Estado para acoger las pruebas de piragüismo en aguas tranquilas de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Este diario ha tenido acceso a una factura abonada en 2015 por el Canal Olímpic a la asociación Club Rally Classic por importe de 8.228 euros. En apariencia, no hay ninguna relación lógica entre una instalación como el Canal Olímpic y una carrera de 'rallies' que se celebra a decenas de kilómetros de distancia, pero el pago se hizo en concepto de “patrocinio” del 63 Rally Costa Brava que tenía lugar ese año, según el documento contable.

Pagos similares se habrían producido en otras ediciones. Sin embargo, nunca apareció en el Rally Costa Brava ningún logotipo, anuncio o propaganda del Canal Olímpic. Correos electrónicos de la Dirección General de Deportes demuestran que la factura de 2015 fue abonada por el Canal Olímpic por orden expresa del entonces secretario general del departamento, que participó en esa prueba. Tibau no corrió solo. Lo hizo en compañía de otro dirigente del actual PDeCAT, Xevi Ardite, con el que mantiene una gran amistad. De hecho, el propio Tibau colocó a Ardite en varios organismos controlados por Deportes.

Tibau fue relevado al frente de ese organismo cuando Puigdemont llegó al Palau en enero de 2016, pero continuó como asesor de Presidencia al menos hasta agosto de ese año. Después, logró acomodo en el negocio inmobiliario de CaixaBank. En conversación telefónica con este diario, Tibau ha negado que cometiera ningún tipo de irregularidad con la concesión de esas ayudas. Asegura que las subvenciones de “impacto en el territorio” dependían del entonces director del Consejo Catalán del Deporte, un puesto que en esa etapa ocupaba Gerard Figueras, otro alto cargo de Convergència que fue precisamente el escogido por Puidemont para sustituirlo.

“Yo nunca concedí esas ayudas. No he firmado nunca una subvención porque no tenía firma. Era el director del Consejo Catalán del Deporte quien se encargaba de tramitarlas”, sostiene Tibau, que admite el haber participado en el 'rally' varios años invitado por la organización. “No es algo excepcional. La organización invita a diferentes personalidades. También corrían otros alcaldes y concejales. Yo lo hacía para apoyar la prueba, igual que he corrido maratones”, afirma, antes de admitir las diferencias de coste entre ambos tipos de pruebas y que en los 'rallies' solo tenía que hacerse cargo del combustible. Además, a diferencia del resto de cargos políticos, Tibau no participaba en un tramo sino que hacía la prueba entera.

Tibau niega igualmente haber participado en las ayudas concedidas por el Canal Olímpic. “Tampoco tenía firma ahí. Había un consejo de administración en ese organismo”, insiste. Pero documentación a la que ha tenido acceso este diario lo desmiente de nuevo. No solo tenía firma él. También constaba como autorizado su copiloto en el 'rally', Xevi Ardite, que fue colocado en el Canal por el propio Tibau. Tampoco sabe por qué no se mostró en la prueba ningún logotipo del Canal Olímpic, pese a que supuestamente era uno de los patrocinadores.

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