Detienen a un gallego por espiar a mujeres en su casa y robarles la ropa interior

La Guardia Civil lo ha detenido por coacciones después de que una vecina le pillara espiando a su hija y saliera a por él junto con el resto de su familia

Foto: La Guardia Civil detuvo al hombre en la granja en la que trabaja
La Guardia Civil detuvo al hombre en la granja en la que trabaja

Cospeito es una pequeña localidad de Lugo, a una media hora al norte de la ciudad. Engloba a varias aldeas de los alrededores, entre las que se encuentra Arcillá, cuyas vecinas llevan meses atemorizadas por un hombre que las espía cuando están en la ducha y que las roba su ropa interior cuando la tienen tendida en los exteriores de sus casas.

Ahora, la Guardia Civil ha detenido a ese hombre después de que lo pillaran in fraganti y salieran corriendo detrás de él. Fue la pasada semana y los hechos se los ha contado Mari Carmen Pérez, una vecina que vive con sus tres hijas y que recibió en varias ocasiones la visita de este acosador, a La Voz de Galicia.

La víctima explica que “eran las diez de la noche y estaba mi hija duchándose. Dejó el coche (un Peugeot 407 de color negro) estacionado a unos 800 metros de nuestra casa, anduvo alrededor y se apoyó en la ventana del baño. Estaba mi hermano aquí y salimos corriendo detrás de él, le bloqueamos el coche y llamamos a la Guarda Civil”.

Un viejo conocido

Aunque el mirón pudo escapar, Mari Carmen señala que “cuando llegaron los guardias ya vieron que el coche era de él. Lo encontramos en la granja ordeñando como que con él no iba la cosa”. La Guardia Civil le detuvo por coacciones y se lo llevó al cuartel, mientras algunos testigos aseguran que se había hecho toda una “mercería” en su casa con las prendas robadas.

Algunos testigos aseguran que se había hecho toda una “mercería” en su casa con las prendas robadas

No es la primera vez que Mari Carmen se ve las caras con el hombre, al que conoce de vista: “El 23 de marzo estaba sola en casa, en la cama porque no me encontraba bieny sentí que alguien golpeaba en las ventanas. Me levanté y me puse a mirar por el estor, pero sin encender la luz. Me separé un poco de la ventana del cuarto de mi hija y me lo encontré de frente. Al verme se agachó y salió corriendo”.

Tanto ella como otras vecinas de la aldea viven con miedo porque no saben de lo que será capaz este hombre “ni en qué condiciones viene”.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios