EN EL JUICIO POR EL 1-O

Las tretas de las defensas en el 'procés' o cómo sentar al Estado en el banquillo

La estrategia de los abogados pasa por culpar a guardias civiles y policías nacionales de los episodios más violentos, para lo que en varias sesiones se han presenciado triquiñuelas y 'preguntas trampa'

Foto: Tercera sesión del juicio del 'procés'
Tercera sesión del juicio del 'procés'

En el juicio del 'procés', las defensas también acusan. Al menos cuando comparecen guardias civiles y policías nacionales como testigos. Los interrogatorios a los agentes arrancan con la Fiscalía preguntando por la violencia que presenciaron en sus actuaciones, pero los abogados de los acusados tratan de dar la vuelta a sus palabras y ponen el foco en cómo los cuerpos policiales usaron la fuerza: si la idea de que las manifestaciones eran pacíficas resulta ya insostenible, la estrategia pasa entonces por responsabilizar de lo ocurrido a policías y guardias civiles. Para lograr su objetivo, las tretas y 'preguntas trampa' han aflorado en las últimas semanas en el Tribunal Supremo.

El intento de desacreditar a los testigos se refleja en la recurrente polémica sobre la exhibición de vídeos. Si un guardia civil o un policía nacional describe una situación violenta, las defensas tratan entonces de proyectar una grabación de la mencionada manifestación para argumentar que fue pacífica. Da igual que el agente hable de un suceso ocurrido por la mañana. Si los abogados tienen un vídeo en el que los manifestantes aparecen cantando por la tarde, tratarán de exhibirlo igualmente. Pese a ello, el presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha dejado claro en repetidas ocasiones que los vídeos no se exhibirán hasta que finalice la prueba testifical, lo que ha llevado a las defensas a recurrir a otros métodos para culpar a las fuerzas de seguridad de los episodios más duros que se vivieron en el 'procés'.

La nueva estrategia se refleja en preguntas que van al detalle y que en ocasiones resultan incluso surrealistas —"¿A qué hora les tiraron los claveles?"—, pero también en intervenciones que han acabado con la paciencia del tribunal. Uno de los ejemplos más claros fue la intervención del pasado miércoles del abogado de Rull, Turull y Sànchez, Jordi Pina, en el interrogatorio a un guardia civil que resultó herido el 1-O durante su intervención en Sant Cebrià de Vallalta, un municipio de la provincia de Barcelona. Para poner en duda la gravedad de sus lesiones, el letrado recurrió a un fragmento del parte de lesiones del agente, al que atendieron en el centro médico de Sant Andreu. Tras leer solo un extracto del mismo, testigo y abogado protagonizaron un rifirrafe:

—Pina: ¿Recuerda usted que no tuvo ningún hematoma ni ninguna tumefacción?

—Guardia civil: ¿Puede continuar leyéndolo?

—P: Sí: 'Pero refiere dolor a la palpación'.

—GC: ¿Y puede seguir leyendo?

—P: Y presenta hematomas en brazos y piernas.

—GC: Es que si leemos parcialmente las cosas...

El guardia civil desmontó así la treta de Pina, ante lo que el propio Marchena interrumpió el interrogatorio para advertir al abogado. "Señor letrado, si leemos un documento, lo leemos íntegro. Y si no lo leemos, esperamos a la prueba documental y usted hace aflorar ese documento en el instante en el que la sala va a empezar a valorar el acopio documental", lanzó el magistrado molesto. "No interroguemos sobre un documento fraccionándolo. Haga otra pregunta", zanjó ante las protestas de Pina.

La siguiente triquiñuela del abogado de Sànchez llegó tan solo 24 horas después. El choque se produjo durante el interrogatorio a un sargento de la Guardia Civil que intervino en tres centros de votación el 1-O y sufrió una lesión en su última actuación, en Vilalba Sasserra. "¿Usted ha podido saber si hubo alguna persona que se interpusiera delante del pelotón con voluntad de diálogo y fuera arrasada por aquellos funcionarios?", preguntó Pina. "Allí no se arrasó a nadie", respondió tajante el agente. "Disculpe, he utilizado un concepto erróneo. Si se le tiró al suelo y continuaron la marcha", insistió de nuevo el abogado. Pero el guardia civil no dio su brazo a torcer: "No se tiró a nadie al suelo. Se pudo caer alguien ante nuestra presencia".

El interrogatorio fue similar al de otras defensas salvo por un detalle: a cada pregunta, Pina fijaba su mirada en el portátil con el que acude al juicio. El propio abogado se encargó de explicar el porqué al repreguntar al testigo: "¿Usted sabe si se puso una persona con las manos delante para dialogar y la fuerza actuante arremetió y cayó esta persona al suelo y continuaron la marcha sin hacerle caso? Voy a ser más preciso, es que lo estoy viendo", dijo el abogado, reconociendo así que estaba viendo el vídeo en cuestión mientras lanzaba las preguntas. Su intervención le hizo ganarse una reprimenda de Marchena. "Lo dejo, lo dejo, lo dejo...", trató de excusarse Pina. El presidente del tribunal, sin embargo, no dejó pasar página sin antes soltar una de las advertencias más duras en lo que va de juicio: "Si quiere, testifica usted".

También el abogado de Junqueras, Andreu van den Eynde, protagonizó una escena similar el jueves de la pasada semana en el juicio del 'procés'. El testigo era un guardia civil que explicó al tribunal cómo un hombre comenzó a seguirles por la calle el 2 de octubre, en su día libre. El guardia relató que el sujeto comenzó a grabarles, insultarles y amenazarles, ante lo que presentaron una denuncia y se celebró el correspondiente juicio. Van den Eynde, sin embargo, intentó restar importancia a este incidente preguntándole si sabía que la denuncia se había archivado, ante lo que el testigo dijo desconocer en qué quedó el procedimiento. La intervención del abogado dejó así flotando la idea de que se trataba de un suceso menor, pero el siguiente testigo, que vivió los mismos hechos, desmontó esta versión: "Vi en las noticias que le condenaron a ocho meses de prisión". No se equivocaba: según informó la agencia Europa Press en febrero, el Juzgado Penal 2 de Lleida condenó a este ciudadano a dicha pena por un delito de amenazas contra los agentes.

Los abogados han entrado en una nueva fase: la de acusar a las fuerzas de seguridad del Estado de lo ocurrido

Con decenas de guardias civiles, policías e incluso mossos confirmando que en los meses más duros del 'procés' hubo protestas violentas, los abogados han entrado en una nueva fase: la de acusar a las fuerzas de seguridad del Estado de lo ocurrido. El 'tú más' ha llegado así al juicio y más de un agente ha tenido que enfrentarse a interrogatorios en los que parecía que el acusado era él. En este nuevo escenario, los abogados echan mano de tretas y 'preguntas trampa' mientras esperan al final de la prueba testifical para poder exhibir todos sus vídeos.

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