en el juicio del 'procés'

"Dígale lo que usted considere": Marchena, a una abogada cuyo cliente no quiere declarar

El exdelegado de la Generalitat ante la UE, al que se investiga en el Juzgado de Instrucción Número 13 de Barcelona, se va a acoger a su derecho a no declarar y no quiere comparecer en el Supremo

Foto: El presidente del tribunal y ponente de la sentencia, Manuel Marchena (2d). (EFE)
El presidente del tribunal y ponente de la sentencia, Manuel Marchena (2d). (EFE)

La sesión del juicio del 'procés' duró poco más de 20 minutos la mañana del martes. El presidente del tribunal, Manuel Marchena, estaba a punto de dar por concluido el arranque cuando la abogada de Meritxell Borràs, Judit Gené, tomó la palabra. La letrada no intervino por una cuestión relacionada con la 'exconsellera', sino por otro cliente al que representa y que está citado como testigo este miércoles: Amadeu Altafaj, el exdelegado de la Generalitat ante la UE al que se investiga en el Juzgado de Instrucción Número 13 de Barcelona. Al estar imputado en otra causa, Altafaj puede acogerse a su derecho a no declarar en el Supremo y así lo hará, pero la petición de Gené fue un paso más allá: explicó que el testigo vive en Bélgica y pidió que se le permita no comparecer ante el alto tribunal. La solicitud dio entonces lugar a una surrealista conversación que se alargó varios minutos y que terminó con Marchena lanzando una frase que provocó risas entre el público: "Dígale lo que usted considere oportuno".

La abogada comenzó su intervención explicando que el propio Altafaj ya había manifestado su intención de no declarar en el juicio del 'procés' este lunes. "Ayer presentó un escrito vía fax poniendo de manifiesto esto. La pregunta que se traslada es si es necesario que el señor Altafaj se desplace ante este tribunal para manifestarlo o si puede hacerlo por videoconferencia", señaló Gené. Como se trata de un testigo citado a propuesta de la Fiscalía y la Abogacía del Estado, Marchena pidió al Ministerio Público que se pronunciara. "Asumimos que no declare, pero renunciar a su testimonio técnicamente, no...", respondió entonces la fiscal Consuelo Madrigal. Pese a su respuesta, la discusión siguió adelante al no encontrarse una solución clara.

"Dígale lo que usted considere": Marchena, a una abogada cuyo cliente no quiere declarar

"Su escrito [el de Altafaj] con sus alegaciones consta en la causa y ya lo resolveremos precisamente mañana en función de la situación. Si no comparece, pues tomamos la decisión de acudir a algún mecanismo de videoconferencia o cualquier otra fórmula que en su caso puede pasar incluso por hacerle venir. Pero en principio, vamos a constatar mañana que lo que él ha anunciado en su escrito se hace realidad, es decir, que no comparece", trató de concluir el presidente del tribunal. A partir de ese momento, el surrealismo invadió la sala del Tribunal Supremo:

GENÉ: El señor Altafaj lo que manifiesta es su intención de no declarar, no que no acuda al llamamiento de este tribunal.

MARCHENA: Si acude, estupendo.

G: Pero, claro, de hoy a mañana, yo no sé ahora si...

M: Lo que no le puede decir el tribunal es "tranquilo, no venga". Esto es lo que usted no puede esperar que le digamos. Vamos a intentar cubrir el hueco con otro testimonio o algo similar para evitar paralizaciones como esta.

G: ¿Qué le digo al señor Altafá?

M: Lo que usted considere oportuno.

La respuesta de Marchena provocó risas incluso entre los abogados de los acusados, pero el presidente del tribunal trató de buscar una salida ante la insistencia de Gené. "De todas maneras, a las 16:00, cuando reanudemos, le damos una respuesta", dijo entonces el magistrado. Aunque Marchena no lo aclaró en la sala, fuentes jurídicas confirman a El Confidencial que el Supremo se puso después en contacto con Altafaj, confirmó que no quería declarar y dejó sin efecto su citación. La sesión de este martes apenas duró 20 minutos por la mañana, pero fue tiempo suficiente para que las defensas, las acusaciones y los magistrados se rieran al unísono por primera vez en el juicio.

Los carteles del 1-O

Después de que la tarde de este lunes irrumpieran en el juicio las cartas para el referéndum del 1 de octubre, la segunda jornada arrancó con varios de los implicados en los encargos de la Generalitat para llamar al voto. La mañana comenzó así con la responsable de artes gráficas Artyplan, que elaboró 400.000 dípticos y 30.000 carteles para el referéndum. La jefa de recursos humanos de esta empresa, Rosa María Sans Travé, detalló el desglose del presupuesto que hizo por requerimiento de la Guardia Civil y cifró el encargo en más de 17.200 euros.

A preguntas de la abogada del Estado, la trabajadora reconoció que, en la ficha del encargo que recibieron para los carteles del 1-O, "figuraba como contacto Òmnium [Cultural]", la entidad presidida por el encarcelado Jordi Cuixart. La testigo explicó en este sentido que la asociación era cliente de Artyplan desde hacía "muchos años", escudándose en esta relación a la hora de defender que ella no supo que se trataba de propaganda para el referéndum hasta que la Guardia Civil se personó en Artyplan. Tras el correspondiente registro del instituto armado, Sans envió entonces un correo a todos sus empleados pidiendo que "no se imprimiera nada que hiciera referencia al 1-O".

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios