el tribunal marca los límites

Marchena ejerce de 'sheriff': del roce con Tardà a la mano izquierda frente a la CUP

El presidente del tribunal tuvo que dar este miércoles toques de atención a las defensas, las acusaciones y los testigos para marcar los límites en las declaraciones

Foto: El presidente del tribunal y ponente de la sentencia, Manuel Marchena (c). (EFE)
El presidente del tribunal y ponente de la sentencia, Manuel Marchena (c). (EFE)

Manuel Marchena no quiere que el juicio del 'procés' sirva de altavoz político. Las testificales arrancaron ayer en el Supremo y el presidente del tribunal se enfundó el traje de árbitro para frenar las salidas de tono en una jornada en la que comparecieron Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y Artur Mas. Nada más comenzar la sesión, el magistrado recordó que las declaraciones de los testigos sirven para esclarecer los hechos y pidió a las acusaciones y las defensas "evitar debates y valoraciones", pero su advertencia fue en balde. Con el desembarco de los políticos, el Supremo se convirtió este miércoles en un cuadrilátero.

El diputado de ERC Joan Tardà protagonizó el primer choque del día durante su comparecencia como testigo. Tras las habituales preguntas de identificación, el político comenzó a hablar en catalán, ante lo que Marchena le instó a que utilizara la lengua oficial: "Así no empezamos bien", avisó el magistrado, explicando entonces a Tardà que al ser testigo y no acusado tiene que expresarse como marca la ley. "Para que lo entienda, que soy lego en la materia, ¿tengo derecho a responder en catalán?", preguntó el diputado. "No", respondió tajante el magistrado.

Minutos después, Marchena volvió a intervenir para advertir a Vox. El juez recordó al abogado Pedro Fernández que no debía hacer preguntas que den pie a la valoración del testigo, marcando así los límites en la primera declaración del día: "Vamos a ver, señor letrado. No centramos lo que se pide de un testigo por iniciar la frase con 'lo que usted conoce', porque lo que le está pidiendo es una valoración", dijo. Fernández asintió y volvió a lanzar la pregunta con la misma fórmula, lo que llevó al juez a interrumpirle de nuevo: "Fíjese, señor letrado. Está usted intentando preguntar al testigo qué es lo que pensaba. Le está pidiendo no lo que percibió, sino que valore comportamientos ajenos, y tenemos que evitar esto". Tras el segundo aviso, el también magistrado en el juicio del 'procés' Antonio del Moral no consiguió reprimir la sonrisa.

Marchena ejerce de 'sheriff': del roce con Tardà a la mano izquierda frente a la CUP

Marchena tuvo que interrumpir de forma similar tanto a la Fiscalía como la Abogacía del Estado durante las declaraciones, así como a las defensas de los acusados. Durante el interrogatorio a la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, el abogado de Junqueras, Andreu Van den Eynde, planteó una pregunta en la que aludía al referéndum de independencia de Escocia, una cuestión que el magistrado cortó en seco.

En la misma línea, Marchena interrumpió al ahora abogado Frances Homs por considerar que sus intervenciones incluían valoraciones durante la declaración de Mariano Rajoy: "Una preguntita, señor Homs, una preguntita", le pidió el juez. Minutos después, con el letrado explayándose de nuevo en sus introducciones, el presidente del tribunal volvió a entrar en escena: "Tiene que convencernos a nosotros, no a los testigos", lanzó. Y ante las quejas de Homs, Marchena explicó tajante cuál es la jerarquía en la sala: “Mire, no es una sugerencia. Yo digo que es una sugerencia para que usted me entienda, pero no es una sugerencia”. De forma paralela, el juez también interrumpió a Rajoy y a Santamaría cuando sus respuestas iban más allá de la pregunta planteada por las defensas, instándoles así a que abandonaran el tono político durante sus declaraciones.

La jornada terminó con dos testigos ligados a la CUP, dando lugar a una escena sin precedentes. El espéctaculo arrancó con el exdiputado Antonio Baños y siguió con Eulàlia Reguant, quienes se negaron a responder a las preguntas de Vox. Marchena trató de reconducir la situación y explicó las consecuencias legales de su decisión, pues los testigos no pueden escoger a quién contestar. Pese a ello, los 'cupaires' no dieron su brazo a torcer y al tribunal no le quedó más salida que la deducción de testimonio para que un juzgado ajeno al Supremo investigue si su negativa a declarar tendrá o no una respuesta penal. Por el momento, los dos exdiputados de la formación tendrán que pagar una multa de 2.500 euros cada uno.

El calendario fijado por el Supremo pone en primer lugar las testificales de los políticos para que las declaraciones más sensibles queden alejadas de la campaña electoral del 28-A, que comienza el próximo 12 de abril. Tras el arranque de este miércoles, todavía quedan pendientes las comparecencias del exministro Juan Ignacio Zoido, el diputado del Congreso Gabriel Rufián o el ex secretario general de Podemos-Cataluña Albano Dante Fachin, entre otros. El tribunal marcó ayer los límites de los interrogatorios, pero todo apunta a que el 'sheriff' Marchena tendrá que intervenir de nuevo.

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